Kering nació en 1963 de la mano de François Pinault, especializada entonces en materiales de construcción. La compañía, anteriormente denominada PPR, es dueña de Gucci, Balenciaga, Yves Saint Laurent y Bottega Veneta, entre otras marcas.
Bartolomeo Rongone ha abandonado el puesto que regentaba desde 2019 en la firma propiedad del conglomerado francés Kering, liderado por Luca De Meo, para sumarse a la cúpula directiva de la compañía especializada en moda outdoor.
La compañía de joyería propiedad de Kering, que ha celebrado durante los últimos meses sus dos décadas operando en Oriente Medio, ha alcanzado un acuerdo con el operador local para impulsar una empresa conjunta en la región.
El conglomerado de lujo busca, con la compra de la productora de joyas, asegurar su aprovisionamiento. La compra se hará por partes, con un primer desembolso de 115 millones de euros, y culminará con la adquisición total en 2032.
El gigante francés de la industria del lujo prosigue su estrategia de traspaso de activos inmobiliarios con el objetivo de aligerar su endeudamiento. En enero, la empresa vendió tres edificios en París y los outlets The Mall.
Hélène Poulit-Duquesne, consejera delegada de Boucheron y ejecutiva con trayectoria en LVMH, Richemont y Kering, ha sido elegida presidenta del Comité Colbert, la asociación de lujo que representa cerca de 3% del PIB francés.
La casa italiana de sastrería propiedad de Kering ha anunciado la salida de su director de diseño, Norbert Stumpfl, después de siete años. Se trata de un nuevo ajuste creativo que se suma a la ola de vuelcos en la órbita del lujo.
El conglomerado francés del lujo se hizo con la empresa alemana de moda y equipamiento deportivo en 2007. Ahora, el grupo ya ha recuperado la inversión y se plantearía poner al mercado Puma por 5.000 millones de euros, según los analistas financieros.
La cadena estrella del conclomerado francés reduce sus ventas un 26% y deja el beneficio recurrente a menos de la mitad que en el mismo periodo de 2024. Yves Saint Laurent también cae, a un ritmo del 11%, y Bottega Veneta resiste.
La compañía francesa de lujo ha adquirido una participación minoritaria de la casa de joyería Borland a través de una ronda de financiación valorada en 12 millones de euros, en el marco del auge del oro en el país asiático.
En plena crisis del lujo, con Bain alertando de clientes traicionados y menos compradores, Chanel, Louis Vuitton, Gucci y Dior llevan sus cruceros al mercado del sueño americano, entre la presión arancelaria y el guiño a Trump.
Desde que el exCEO de Renault asumiera el liderazgo del grupo francés de lujo, el hólding ha sumado tres fichajes para reforzar su cúpula, procedentes de la automovilística. La reorganización coincide con un plan de optimización.
El grupo francés de lujo prepara un nuevo vehículo de inversión para detectar y financiar marcas emergentes. La unidad será clave en la nueva estrategia para reducir la dependencia de Gucci y abrir nuevas líneas de crecimiento.
El hólding francés activa la primera estrategia detallada de su consejero delegado, que plantea menos tiendas, una revisión de precios y menor peso de la casa italiana. El plan busca recuperar crecimiento en dieciocho meses.
La operación, que se materializará el próximo mes, permitirá reforzar la estructura financiera de la firma italiana, controlada en un 70% por el fondo de inversión respaldado por Qatar y en un 30% por el gigante francés del lujo.
La filial suiza del grupo estadounidense ha denunciado a Gucci y Kering ante un tribunal de Reino Unido por el contrato de licencia de belleza de Gucci, que expira en 2028, coincidiendo con el futuro aterrizaje de L’Oréal.
El grupo francés del lujo ha anunciado la iniciativa, que lanza en colaboración con la Semana de la Moda de Shanghái, durante la inauguración de su pabellón en el marco de la Exposición Internacional de Exportaciones de China.
El grupo francés ha iniciado una profunda revisión de su cartera impulsada por Luca De Meo. Alexander McQueen, primera en la lista, simboliza el viraje de Kering hacia la eficiencia tras vender su división de belleza a L’Oréal.
La industria cosmética vive una reconfiguración profunda. L’Oréal impone su concentración, los fondos aceleran mientras que los conglomerados se repliegan y las fragancias se consolidan como el activo más estratégico del lujo.
Tras un nuevo trimestre a la baja, el grupo francés toma medidas en la compañía británica, con un plan de ajuste para volver a la rentabilidad en tres años que incluye el despido de un tercio de la plantilla de su sede londinense.
El grupo de lujo francés ha registrado una facturación de 3.415 millones de euros en el último trimestre. La mejora respecto al segundo trimestre, cuando cayó un 15%, no evita el golpe del grupo liderado por Luca De Meo.
La plantilla del grupo francés del lujo protesta ante la reducción de dos a un solo día fuera de la oficina a la semana. Se trata de una dinámica repetida entre las grandes empresas a nivel global, que llaman a la presencialidad.
Se trata de una estrategia para reducir la deuda del conglomerado francés del lujo, que ascendía en junio hasta los 9.439 millones de euros. El acuerdo de venta afecta a Creed, Gucci, Bottega Veneta, Balenciaga y McQueen.
El primer paso de Luca de Meo como consejero delegado del conglomerado francés podría ser la venta de la sección de belleza del grupo, con el objetivo de reducir la deuda de la empresa, que asciende a 11.000 millones de dólares.
El nuevo consejero delegado de la compañía francesa de lujo prepara una reorganización a nivel global centrada en el cliente y en ganar agilidad, tras un diagnóstico interno sobre las debilidades y la situación de la empresa.
El grupo ha anunciado el nombramiento de Francesca Bellettini como nueva consejera delegada de su principal marca en uno de los primeros movimientos de Luca de Meo como sustituto de François-Henri Pinault para relanzar el hólding.
El aumento de los ciberataques en el sector de la moda se ha disparado este último año, reflejándose en el coste estimado para los grandes grupos, que ya se sitúa en 10,5 billones de dólares en 2025, un 300% más que en 2015.
El nuevo consejero delegado del grupo francés de lujo mira hacia sus raíces a la hora de fichar. Ha traído desde Renault al nuevo jefe de desarrollo de talento, Thomas Cuntz que, además, ocupa un puesto de nueva creación.
El grupo francés de lujo ha confirmado haber sido víctima de un ataque informático atribuido al grupo Shiny Huntes, en el que se sustrajeron datos de sus clientes de la marca Gucci como nombres, direcciones y cifra total de gasto.