Sprinter reordena su equipo directivo y coloca a José Pérez-Milá como director general
El grupo de distribución deportiva ISRG Sporting Goods reorganiza su cúpula en España y Portugal tras la salida de Francesc Casabella como consejero delegado. José Pérez-Milá asume todas las funciones estratégicas del negocio.
Sprinter reconfigura su estructura directiva para afrontar su expansión en 2026. Francesc Casabella ha salido del grupo Iberian Sports Retail Group (Isrg), matriz de la cadena de tiendas deportivas, y sus funciones pasan a ser asumidas por José Pérez-Milá, hasta ahora director general del grupo en Iberia.
El relevo quedó formalizado esta semana en el Boletín Oficial del Registro Mercantil (Borme) y se interpreta como el cierre de la etapa de transición abierta en el verano de 2023, cuando la británica JD Group tomó el control del 100% de ISRG tras comprar las participaciones de la familia Segarra y de la portuguesa Sonae.
“Desde hace unos meses asumo personalmente todas las funciones relacionadas con la dirección estratégica del grupo en Iberia”, ha señalado Pérez-Milá, quien afronta el nuevo rol “con ilusión y también con responsabilidad”, tras quince años en la compañía. Además de Sprinter, su ámbito de gestión incluye también las enseñas SportZone y Deporvillage en este mercado.
Sprinter nombró primer ejecutivo a José Pérez-Milá en septiembre de 2024
Casabella fue uno de los primeros nombramientos de JD Sports tras convertirse en accionista único del conglomerado. El ejecutivo, con trayectoria previa en compañías como La Piara, Condis o La Sirena, asumió el cargo de consejero delegado en un momento clave de reorganización del grupo y de integración bajo el paraguas del gigante británico.
Por su parte, José Pérez-Milá fue nombrado director general en septiembre de 2024, después de haber ocupado distintos cargos de responsabilidad en Sprinter y en varias de sus participadas. Desde entonces, su peso en la gestión ha ido en aumento hasta asumir ahora la dirección estratégica del grupo en España y Portugal.
Sprinter regresó a beneficios en su último ejercicio, con un resultado neto de 33,9 millones de euros, tras dejar atrás las pérdidas derivadas de su repliegue internacional. La compañía logró mantener unas ventas por encima de los 650,3 millones de euros y mantiene activo un plan de expansión en España que prevé la apertura de sesenta tiendas hasta 2028, con una inversión de veinte millones de euros sólo en 2026.