Nacido en 1987 fruto de la fusión de Moët Hennessy y Louis Vuitton, LVMH es el mayor conglomerado de lujo del mundo. En la década de los noventa y de la mano de Bernard Arnault, LVMH encabezó el lucrativo matrimonio entre históricas casas de lujo (la mayoría controladas por la familia hasta entonces) y el capital.
Las acciones del grupo francés han sufrido una caída acelerada en la primera jornada después de presentar sus resultados de final de ejercicio con un descenso del 13,3% en su beneficio y un retroceso del 5% en su facturación.
El grupo francés de lujo ha reforzado su control en la marca italiana con la compra del 9% adicional por 1.000 millones de euros, elevando su participación a 94% y situando la valoración de la empresa en 11.000 millones de euros.
El grupo francés contuvo el retroceso de sus ventas en el ejercicio gracias a la resiliencia de la demanda local y a la distribución selectiva, que compensó la debilidad de las divisiones de moda, marroquinería y alcoholes.
La falta de visibilidad sobre el relevo de Arnault empieza a pesar en el debate inversor sobre la empresa francesa. Un grupo de accionistas alerta de un riesgo de gobierno corporativo a falta de confirmar los planes de sucesión.
La operadora china de duty free adquirirá las tiendas de DFS, además de activos intangibles para uso exclusivo en Gran China. LVMH y la familia Miller reinvertirán una parte minoritaria del importe en acciones de CTG Duty-Free.
La firma de joyería de LVMH también se ha visto afectada por el frenazo de lujo que ha obligado al conglomerado a redefinir sus estrategias con nuevos nombramientos. Ponzo tomará el relevo de Gavin Haig, que se jubiló en 2025.
Manufacture de Maroquinerie et Accessoires Louis Vuitton, que engloba la producción de bolsos y marroquinería de la empresa en Barberà del Vallès, Santa Perpètua de Mogoda y Girona, atribuye las pérdidas a la productividad.
Antoine Pin ha abandonado su cargo como primer ejecutivo de la principal marca de relojería del grupo francés, que, conformada por Hublot y Zenith, ha elevado sus ventas un 1% en los primeros nueve meses del ejercicio 2025.
La maison de LVMH prosigue sus cambios directivos, apostando por talento interno para su negocio de moda en América. Charlotte Holman Ros llega desde la división de fragancias y maquillaje y tomará el relevo de Alexandra Winokur.
La ejecutiva asumirá la dirección de la firma de lujo el viernes y reportará a Pietro Beccari. Sustituye a Alessandro Valenti, que dará el salto a Christian Dior Couture como director general adjunto al frente del área comercial.
La maison de LVMH acelera en físico con LV The Place Seoul, un flagship inmersivo que combina tienda, exposición y restauración, y con el primer corner de La Beauté en Galeries Lafayette Haussmann para su línea de maquillaje.
Hélène Poulit-Duquesne, consejera delegada de Boucheron y ejecutiva con trayectoria en LVMH, Richemont y Kering, ha sido elegida presidenta del Comité Colbert, la asociación de lujo que representa cerca de 3% del PIB francés.
El grupo de lujo francés ha negado haber desviado acciones de Hermès tras la demanda del heredero Nicolas Puech, que vincula la desaparición de sus títulos a la actuación de su gestor y a la histórica entrada de LVMH en 2010.
El hólding francés ha nombrado a Pietro Beccari presidente y consejero delegado del LVMH Fashion Group, cargo que compatibilizará con la dirección de la firma Louis Vuitton, en relevo del histórico ejecutivo Sidney Toledano.
En plena crisis del lujo, con Bain alertando de clientes traicionados y menos compradores, Chanel, Louis Vuitton, Gucci y Dior llevan sus cruceros al mercado del sueño americano, entre la presión arancelaria y el guiño a Trump.
El vehículo inversor Luxury Ventures de LVMH ha entrado en el capital de la marca francesa de perfumería, que encara su primera apertura a inversión externa para crecer en mercados como Oriente Próximo, Estados Unidos y Asia.
El consejero delegado español ha implantado un régimen de austeridad con despidos, cierres y un traslado de sede en Francia, mientras la marca de LVMH intenta corregir retrocesos en mercados clave y digerir proyectos costosos.
El grupo gallego ha ralentizado el ascenso respecto al año pasado, cuando aumentó en cinco posiciones y se situó por primera vez en el top 3 de la clasificación. LVMH ocupa el primer lugar, mientras que Hermès cae al tercer lugar.
El futuro de la icónica Marc Jacobs vuelve a debate. Tras una década de ajustes y una negociación suspendida con posibles compradores, la marca revela las tensiones entre creatividad, escala y gobernanza que reordenan el lujo.
El grupo francés ha tomado una participación minoritaria en el fabricante suizo de movimientos, propiedad de Citizen, y ha firmado un acuerdo estratégico para reforzar la producción y la innovación de sus marcas relojeras.
Los cuatro centros productivos de la firma gala en la provincia de Barcelona han aumentado sus ingresos al tiempo que han ajustado su personal. La matriz asegura 18 meses de apoyo a la filial para garantizar su continuidad.
La industria cosmética vive una reconfiguración profunda. L’Oréal impone su concentración, los fondos aceleran mientras que los conglomerados se repliegan y las fragancias se consolidan como el activo más estratégico del lujo.
El conglomerado francés del lujo estaría en conversaciones para deshacerse de la mitad de la compañía que tiene a medias con la cantante Rihana, casi al mismo tiempo que Kering completa la venta de la sección de belleza del grupo.
El gigante francés de lujo ha registrado un leve avance orgánico del 1% en el tercer trimestre, impulsado por la mejora en Asia y la recuperación del gigante cosmético Sephora, a pesar de la debilidad turística en Europa.
La diseñadora italiana, que inició su carrera en Fendi en 1989 y recientemente ha liderado Dior, vuelve con un rol global que unifica todas las líneas bajo una visión creativa. Su primer desfile será en febrero de 2026, en Milán.
Después de más de tres décadas como guardiana del legado familiar, Silvia Venturini Fendi pasará a ocupar un rol honorífico en la marca. El movimiento se produce en plena redefinición de la estrategia, tras la salida de Kim Jones.
Dior, Vuitton, Bulgari y Tiffany, propiedad del conglomerado francés, amplían presencia en el mercado surcoreano, un país en auge que contrasta con el retroceso del lujo en China y la debilidad del consumo en Estados Unidos.