Camilo Herrera (Raddar): “El cliente con capacidad de compra rechaza China y elige Colombia”
Tras su paso por Colombiatex de las Américas, el fundador de la consultora Raddar analiza la actualidad del consumo colombiano de moda y cómo los vaivenes de la geopolítica afectarán al sector en todos los rincones del mundo.
Entre gráficos, proyecciones y un auditorio completo en el Set del Conocimiento, Camilo Herrera, fundador y director de la consultora Raddar, puso cifras y contexto a una pregunta clave: cómo se está reconfigurando el consumo de moda en Colombia ante un nuevo orden económico global.
Tras su paso por la feria, Herrera analiza en conversación con Modaes la coyuntura del mercado colombiano y el papel que la moda comienza a jugar como uno de los sectores con mayor capacidad de planificación en el país. “Los empresarios de la moda tienen hoy la posibilidad de tomar decisiones a largo plazo, algo que el resto de los sectores de la industria colombiana no podrá hacer”, señala el analista. No es un dato menor: en 2025, la moda fue el único sector que logró situar su productividad por encima tanto del personal ocupado como del volumen de producción. “La moda es la envidia del resto de sectores productivos del país”, subraya.
Ese posicionamiento no es casual. Para Herrera, el reconocimiento internacional del producto colombiano empieza a consolidarse, especialmente en categorías donde el país ha sabido leer mejor los mercados. “El mundo está reconociendo el producto colombiano, sobre todo el jean sin bolsillos. Entendimos que no se lo podemos vender a Europa, pero sí a Estados Unidos, Asia o África, porque el tallaje y el patronaje que hay en Colombia son hoy una verdadera oportunidad”, explica.
A ello se suma un diferencial claro en términos de calidad y modelo productivo. “Mientras China produce masivamente con la calidad suficiente, Colombia produce de manera limitada, con alta calidad y un enfoque artesanal”, afirma Herrera. En ese contexto, el consumidor con mayor poder adquisitivo comienza a tomar partido: “el cliente con capacidad de compra rechaza el modelo de China y elige el de Colombia”.
“La moda es la envidia del resto de los sectores productivos de Colombia”, asegura Herrera
En cuanto al rol del país dentro del sourcing global, el director de Raddar reconoce que el empresario colombiano no ha sido históricamente exportador. Sin embargo, identifica paralelismos con otros sectores que lograron reposicionarse. “Hay industrias que decidieron mirar hacia fuera y tragarse el mundo, como el café, que pasó de ser tradicional a capacitarse para exportar con alto valor añadido. La moda está siguiendo ese mismo camino, entendiendo que la calidad y las producciones cortas generan alto valor”, sostiene.
Herrera presentó su conferencia La industria de la moda en 2026: entre esperanzas y expectativas durante el segundo día de la 38ª edición de Colombiatex de las Américas. En ella abordó variables macroeconómicas que marcarán el desempeño del sector, como los efectos de la subida del salario mínimo, el calendario electoral y el impacto de los ajustes de precios en determinadas categorías de producto.
Según cifras de Raddar, al cierre de 2025 el gasto de los hogares colombianos alcanzó los 1.191 billones de pesos, con una variación corriente del 9% y una variación real del 3,67%. La moda representó el 6,46% del gasto total de la cesta de la compra durante el último año. En términos absolutos, el desembolso en moda ascendió a 36,7 billones de pesos, lo que supone un crecimiento del 10,25% en términos reales.
Por categorías, los artículos de joyería lideraron el crecimiento, con un alza del 10,9%, mientras que el calzado avanzó un 3,44%. A nivel geográfico, ciudades como Montería y Cartagena registraron los mayores incrementos en el gasto en moda.
La moda representó el 6,46% del gasto de los hogares colombianos en 2025
De cara a 2026, el comportamiento del consumidor estará condicionado por hitos como las elecciones presidenciales y legislativas, así como por eventos de impacto emocional y económico, como el Mundial de fútbol. “Cuando pasen las elecciones, la mitad de los colombianos estará contenta con el resultado y saldrá a comprar; la otra mitad no lo hará, por su descontento político”, apunta Herrera.
El analista también advierte sobre el peso creciente del crédito en el consumo. “Los colombianos están gastando lo que tienen”, afirma, al tiempo que matiza el efecto de la subida del salario mínimo, que estima en un aumento efectivo de entre el 8% y el 12%, dado que una parte relevante de la población aún no percibe el mínimo legal.
Finalmente, Herrera reivindica una estrategia que, a su juicio, explica la fortaleza actual del sector. “En los últimos cuatro años, desde Raddar insistimos en que los empresarios de la moda subieran precios. Hoy el sector está mucho más fuerte que otras industrias, porque ese ajuste permitió que los costes de producción se mantuvieran por debajo y se generaran mejores márgenes”, concluye.