Carlos Domínguez (Springfield): “Cuando el suelo tiembla, en España bailamos”
Las marcas de moda se debaten entre defender sus propuestas a toda costa o saber reconocer cuando el diseño no ha calado. En la industria del lujo, las entradas y salidas de creativos son constantes. ¿Se ha agotado la creatividad?
“Cuando el suelo tiembla, en España bailamos”. Así lo cree Carlos Domínguez, director general de Springfield (cadena propiedad de Tendam). En un momento en que la incertidumbre lo inunda todo, ¿se les ha acabado la creatividad a las marcas? ¿Qué hay que hacer cuando un producto no funciona como se espera? ¿Es mejor persistir o hay que tirar la toalla? Son algunas de las preguntas que se han planteado en la mesa redonda Producto: ¿Qué venderle a gente que ya lo tiene todo?, celebrada en el marco de la decimocuarta edición de Barcelona Fashion Summit, en la que se dan cita más de quinientos directivos en el Palau de la Música Catalana.
Durante el debate mantenido entre Carlos Domínguez (Springfield); Felipe Cano, socio fundador de The Animals Observatory; Paula Dumont, chief product officer de la empresa turca LC Waikiki; Israel Roca, director de diseño de Tous; Inés Arroyo, cofundadora de Laagam, se han defendido opiniones de todo tipo. Sin embargo, todos han coincidido en la conclusión: las compañías tienen que volver a poner el producto en el centro y empezar a dejar de lado la guerra por los descuentos.
“Cuando algo no funciona, es una responsabilidad de todos. Hay que tener autocrítica, tomar un poco de distancia”, ha asegurado Domínguez (Springfield). Esta ha sido la nota más discordante del debate. Para Roca (Tous) se trata de conexión. “Hemos pasado por un momento de sobresaturación, ahora hay que saber afinar”, ha defendido.

Para Dumont (LC Waikiki), por el contrario, cuando el camino se tuerce, hay que asegurarse de que todo esté correcto en las tiendas, que el producto está bien expuesto, que haya tallas suficientes… “Hay que tocarlo todo, menos el producto”. Porque cuando se crea, se hace con el “convencimiento” de que se está haciendo el producto correcto. “Lo peor que le puede pasar a una marca es ir dando bandazos”, ha sostenido la directiva.
“Si tocas el producto pierdes tu identidad”, ha sentenciado Arroyo (Laagam). “Cuando algo no funciona, y cambias rápidamente a hacer otra cosa, se puede diluir lo que realmente quieres transmitir”, ha señalado la cofundadora de la marca de moda femenina. “La gente tiene ganas de volver a conectar con el producto, que la moda vuelva a poner el foco en él, no tanto en el precio”, añade.
Durante el debate también se ha puesto sobre la mesa el baile de directores creativos que azota el sector de lujo en los últimos años. En este sentido, Dumont (LC Waikiki) ha instado en la necesidad de revisar todos los demás aspectos antes que cambiar el producto. “El producto es lo último que tocaría si realmente estuviera convencida de que es el correcto”, sentencia.
“El contexto del lujo es muy concreto: el crecimiento infinito no existe, pero había dado la impresión de que sí”, ha señalado Cano
Para Cano (The Animals Observatory), la crisis del lujo no responde a un problema con la creatividad. “Es un tema de escenificación”, ha afirmado. “El contexto del lujo es muy concreto: el crecimiento infinito no existe, pero había dado la impresión de que sí. Y ahora ha habido un batacazo”, ha desarrollado. Para Roca (Tous), la situación del lujo responde más bien a un “agotamiento aspiracional”. En su opinión, “no es que no funcione el producto, es que la marca no se proyecta al nivel que hacía antes”.
En la prenda de streetwear ha estado en el foco del debate. Cano ha hablado de una forma de vestir que ha venido para quedarse. Arroyo çconsidera que “se le puede dar un punto de diseño a las prendas”, mientras que Dominguez ha defendido la tendencia como algo que representa cada vez a más personas.
En el mismo sentido, el sportswear, en ocasiones, se vincula con la juventud. Dumont ha defendido la personalidad de los jóvenes. “A ellos no les vistes; ellos mismos marcan las tendencias, tienen un criterio propio a la hora de vestir”. Roca, por su parte, ha puesto también el valor el papel de las generaciones más mayores, “que antes eran invisibles y ahora no lo son para nada”.
Arroyo ha puesto también en valor la “nostalgia” entre el target más joven. “Miran los productos que llevaban sus madres o sus abuelas, ven la calidad que se ofrecía antes y son cada vez más exigentes”. Los jóvenes, a su entender, “quieren ser cada vez más reconocibles”.
Barcelona Fashion Summit, el mayor encuentro profesional de la industria de la moda en España, celebra hoy en Barcelona su decimocuarta edición. La jornada cuenta con el patrocinio de Bleckmann, Splio y TikTok, el apoyo de Comerzzia, Mixer&Pack, Moinsa, Nextail y Reveni, así como el impulso de 080 Barcelona Fashion. A lo largo de la jornada, más de quinientos directivos de empresas españolas e internacionales se dan cita en el Palau de la Música Catalana, en una edición de Barcelona Fashion Summit titulada Crossroad. Hacer moda en un mundo que tiembla.