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Fendi: Ramon Ros pone a la firma en modo austeridad y poda su cúpula directiva

El consejero delegado español ha implantado un régimen de austeridad con despidos, cierres y un traslado de sede en Francia, mientras la marca de LVMH intenta corregir retrocesos en mercados clave y digerir proyectos costosos.

Fendi: Ramon Ros pone a la firma en modo austeridad y poda su cúpula directiva
Fendi: Ramon Ros pone a la firma en modo austeridad y poda su cúpula directiva
Sede central de Fendi en Milán.

T.Alonso

 

Fendi entra en fase de choque. Desde su llegada al frente de la casa romana el pasado abril, el español Ramon Ros ha implantado en la marca de LVMH un régimen de austeridad, con una campaña de recortes que ya ha supuesto la salida de una decena de directivos de primer nivel y los primeros cierres en el retail francés, según ha publicado el medio francés Glitz. El objetivo actual pasa por ajustar la estructura a un contexto de desaceleración y preparar el terreno para el nuevo ciclo creativo que se abrió en octubre.

 

A mediados de septiembre, en una videoconferencia abierta a toda la plantilla, la pregunta que sobrevoló la reunión fue directa: “How to make Fendi great again?” (¿Cómo hacer que Fendi sea buena de nuevo?). Aunque Ros evitó entonces concretar el plan, en las semanas siguientes desplegó una estrategia que consistía en aplicar ahorros drásticos y rehacer el estado mayor de la casa romana.

 

En este contexto, la lista de salidas se ha ampliado en los últimos meses. El movimiento comenzó con Alessandra Basso, consejera delegada de Fendi Francia, y continuó con Paolo Lauretta, director mundial de recursos humanos; Natasha Davis, responsable de visual merchandising; Corinne Cavallin, directora de producto y merchandising global; Gioia Persichini, directora de estilo para accesorios, cinturones y pequeña marroquinería; Stefano Rellini, director de desarrollo de prêt-à-porter femenino; Stefano Bartolozzi, director industrial de prêt-à-porter, y Laura Palazzolo, responsable de calzado de mujer.

 

El caso de Lauretta ilustra el cambio de etapa. Procedente de Gucci, el directivo ha sido apartado de la función ejecutiva y Ros ha asumido de forma interina sus responsabilidades, mientras el responsable de recursos humanos se mantiene unas semanas como consejero del consejero delegado antes de dejar definitivamente Fendi y el grupo LVMH, apunta el medio francés de investigaciones. 

 

 

 

 

Más singular es la situación de Alberto Fabbri, hasta ahora director mundial de gobernanza. Aunque abandona la estructura de Fendi, la empresa reconocerá su dedicación a la casa del doble F y será promocionado a vicepresidente de LVMH Italia, una de las entidades más influyentes del grupo, dirigida por Antonio Belloni, antiguo brazo derecho de Bernard Arnault.

 

Sin embargo, no todos los relevos se resuelven dentro del perímetro del conglomerado. Como ocurre con Lauretta, Natasha Davis sale del grupo. El rediseño de la cúpula incluye perfiles de gestión, industrial y merchandising, pero también nombres vinculados al corazón creativo de la firma.

 

Ros había avisado desde el principio. Según Glitz, en sus primeros mensajes internos dejó claro que priorizaría la eficacia por encima de los vínculos familiares y personales, una declaración cargada de significado en una casa que emplea a numerosos miembros de la alta sociedad romana y de familias históricas vinculadas a la marca.

 

El vuelco en la estructura se explica en parte por la nueva etapa creativa, pero también por la necesidad de corregir los excesos del pasado reciente. De acuerdo con el medio galo, Fendi arrastra caídas preocupantes en varios mercados, especialmente en Francia, y la reedición del Spy, uno de sus bolsos históricos, ha fracasado en el intento de convertirse de nuevo en motor de ventas. Como el resto de grandes casas de moda, la firma difícilmente puede prosperar sin un bolso icónico con éxito que tire del negocio.

 

En este contexto, el regreso de Maria Grazia Chiuri, procedente de Dior y confirmado por LVMH en octubre, funciona más como telón de fondo que como noticia aislada. La diseñadora italiana, que ya había pasado por Fendi a finales de los noventa, fue nombrada directora creativa global, un rol que concentra bajo una sola visión las diferentes líneas de la casa. Así, el equipo creativo se está ajustando y algunos puestos clave serán ocupados por colaboradores habituales de la diseñadora.

 

 

 

 

Entre los nombres que se preparan para asumir más peso figura Rachele Regini, hija de Chiuri, que debería suceder a Maria Elena Cima al frente de la dirección mundial de comunicación publicitaria, imagen, patrimonio y ediciones. El retorno de Chiuri ha tenido también un efecto directo sobre el papel de Silvia Venturini Fendi, nieta de las fundadoras, que ha pasado a ocupar la presidencia honoraria tras abandonar la primera línea creativa de la maison.

 

La ofensiva interna llega, además, después de un ciclo de expansión ambicioso en Europa. Bajo la presidencia de Andrea Rigogliosi en Fendi Europa, entre 2021 y 2024, la empresa puso en marcha varios proyectos calificados de fastuosos que ahora pesan en la cuenta de resultados. Entre ellos, la apertura de la macrotienda de Fendi en via Montenapoleone, en Milán, con un alquiler muy elevado, y la ampliación del espacio de la marca en Cannes.

 

La prioridad actual es reducir el tamaño. Para aliviar el impacto de estos compromisos, Ros ha comenzado a revisar el perímetro comercial en Francia. El corner de hombre de Fendi en los grandes almacenes de lujo propiedad de LVMH, La Samaritaine, en París, ya ha cerrado. El punto de venta de calzado de Printemps ha recibido una prórroga, pero, según las mismas informaciones, está previsto que baje la persiana a final de año.

 

El ajuste afecta también a las oficinas. A principios de junio, Fendi Francia trasladó su sede desde la codiciada avenida George V a la avenida de Friedland, en el mismo distrito parisino. La compañía ha aprovechado el fin del contrato de alquiler para instalarse en un espacio más pequeño y recortar el coste de renta, en línea con el resto de medidas de ahorro. El resultado es una Fendi más ligera y con un organigrama en plena mutación, sometida a una disciplina de costes estricta y con un equipo directivo prácticamente rehecho. 

 

El plan llega, además, en un momento exigente para el lujo. LVMH cerró los nueve primeros meses de 2025 con una facturación de 58.090 millones de euros, un 4% menos que en el mismo periodo del año anterior y un descenso orgánico del 2%, tras registrar en el tercer trimestre un avance del 1% impulsado por la mejora en Asia y el tirón de Sephora. La división de moda y marroquinería, donde se integra Fendi, redujo el retroceso hasta un 2% orgánico en el trimestre y alcanzó 27.611 millones de euros hasta septiembre.