De CEOs a creativos: la inestabilidad agita la coctelera de los fichajes en el primer semestre
Nuevos primeros ejecutivos en Primark, Decathlon o Kering y los fichajes de Demna por Balenciaga y de Jonathan Anderson por Dior protagonizan un mercado de fichajes que ha sacudido también a la industria española de la moda.
En momentos de incertidumbre, cambio de capitán. La moda internacional cierra un primer semestre de vértigo en el mercado de fichajes, con la apuesta por nuevos consejeros delegados para corregir el rumbo o hacer frente a un contexto cambiante o la renovación de la inspiración creativa para dar un golpe de efecto en las ventas. De los nuevos primeros ejecutivos en Primark o Decathlon a los fichajes de Demna por Balenciaga o de Jonathan Anderson por Dior, el mercado de fichajes ha sacudido también a la industria española de la moda, con Mango, Adolfo Domínguez o Hoff como protagonistas.
En un momento de cambio, las compañías apuestan, una vez más, por renovar sus equipos directivos, con cambios tanto en sus primeros ejecutivos como en las áreas de diseño. De hecho, esta es una de las diez tendencias para 2025 identificadas en el informe Global Fashion Drivers, un movimiento que ya comenzó en 2024: un 16% de las mayores empresas del sector renovaron a su primer ejecutivo el año pasado y un 22% de las mismas introdujo cambios en sus cúpulas de diseño.
Uno de los cambios de primer ejecutivo más relevantes del primer trimestre afectó a Primark, tras la marcha forzada de su consejero delegado, Paul Marchant, después de casi dos décadas a los mandos. La compañía irlandesa puso al frente a Eoin Tonge después de que Marchant fuese denunciado por una trabajadora por “conducta inapropiada”. Tonge dejó su cargo como director financiero de la matriz Associated British Foods (ABF). Fue la auditora financiera Joana Edwards quien recogió el testigo.

Puma también ha cambiado a su máximo responsable. El grupo alemán de equipamiento deportivo se separó de su consejero delegado, Arne Freundt, a causa de “divergencias” en cuanto a la ejecución de la estrategia de la marca. Su sustituto: un exAdidas, Arthur Hoeld.
En marzo, Foot Locker reordenó su cúpula con el nombramiento de Franklin Bracken como presidente, hasta entonces su vicepresidente ejecutivo y director general, un movimiento que se producto antes de pactar su venta a Dick’s. Con más de quince años de trayectoria en la compañía, su figura ha sido clave para la expansión global.
Calvin Klein, por su parte, reordenó su cúpula con la salida de su presidenta, la española Eva Serrano, para sustituirla por David Savman, hasta entonces director de operaciones y de la cadena de suministro de PVH.
La francesa Lacoste ha nombrado a Éric Vallat nuevo consejero delegado, que sucedió en el cargo a Thierry Guibert, mientras, Intersport International Corporation fichó a Tom Foley como su nuevo consejero delegado, para continuar con su plan de expansión.

En la industria deportiva, el cambio de primer ejecutivo más relevante del semestre ha sido el nombramiento del español Javier López como consejero delegado. Tras el ascenso de Julien Leclercq a la presidencia, en marzo Decathlon prescindió de la hasta entonces consejera delegada, Bárbara Martin Coppola, y colocó en su lugar al español Javier López, hasta 2022 primer ejecutivo de la filial española del grupo.
El grupo de cosmética L’Occitane fue a Kiabi a buscar talento. Concretamente, ha fichado a Didier Lalance como director general, tomando el relevo de Laurent Marteau y Bata Group ha nombrado a Panos Myratos nuevo director general en sustitución de Sandeep Lataria.
Pero seguramente uno de los movimientos más destacados del primer semestre por la relevancia de la empresa y del sector en que opera ha sido el de Kering. El grupo de lujo ha confiado su dirección a Luca de Meo, hasta ahora consejero delegado de Renault, que abandonó el grupo automovilístico para adentrarse en la industria de la moda. Su salida fue orquestada por François-Henri Pinault, heredero del imperio Pinault que preparó el relevo ejecutivo y la separación de funciones al frente del grupo.

Los relevos llegan a España
Las empresas españolas no se han quedado atrás en el particular baile de directivos y posiciones. Con permiso de Mango (donde los cambios se suceden tras el repentino fallecimiento de su fundador, Isak Andic, el pasado diciembre), la mayor empresa del mundo de gran distribución de moda termina el primer semestre con una nueva estructura corporativa.
A mediados de mayo, Inditex dio a conocer la introducción de una nueva posición en su organigrama: la dirección general corporativa. Con este movimiento, el área financiera de la empresa gana peso, con el ascenso al cargo de un histórico del área, Ignacio Fernández Fernández.
De este nuevo puesto creado por el grupo español dependen la dirección de finanzas, la de sostenibilidad, logística, transporte e infraestructuras. Andrés Sánchez Iglesias, hasta ahora director de fiscal, se ha convertido en director financiero, mientras Fernando de Bunes Ibarra, hasta ahora director de gestión de riesgos, ha tomado el puesto de director de sostenibilidad, en sustitución de Javier Losada.
En Mango, Jonathan Andic, hijo del fundador de la compañía, ha dado un paso al lado abandonando sus funciones de gestión en la compañía para dedicarse íntegramente a la gestión de las patrimoniales de la familia, manteniendo el cargo de vicepresidente del consejo de administración. La compañía ha reorganizado su estructura de tal forma que Mango Man, lanzada por el mismo Jonathan Andic, ha pasado a estar incluida en una división global de producto, que incluye el resto de las líneas de la empresa. Esta posición pasó a estar ocupada por Luis Casacuberta, nuevo chief product officer.

Esta reorganización ocurría semanas después de que el consejero delegado de la compañía, Toni Ruiz, tomase posesión como presidente del consejo, y Jonathan Andic asumiera la vicepresidencia del órgano administrativo, tras ocupar las funciones de forma interina desde diciembre del año pasado, tras el fallecimiento del fundador de Mango. Mango también ha perdido a una histórica directiva, Elena Carasso, responsable de Mango en la Red y una de las mayores expertas de ecommerce de moda de España. Ha dejado la compañía después de más de tres décadas en ella.
Otra de las renovaciones más destacadas en el primer semestre ha sido la de Adolfo Domínguez, por la cual la empresa gallega de moda ha destituido al consejero delegado, Antonio Puente, tras la presentación de los resultados anuales. En paralelo, incorporó a Íñigo de Llano como nuevo director general para dirigir la gestión diaria de la compañía.
Inditex, Mango, Adolfo Domínguez y Hoff son algunas de las empresas españolas que han renovado sus cúpulas directivas este año
Por otra parte, la empresa de calzado Hoff ha remodelado su cúpula con la salida de su director general, Sergio Odriozola, con experiencia en grupos como Gap, Zalando, Inditex, Mango o Parfois, que se había incorporado un año antes. El fundador de la compañía, Fran Marchena, ha retomado así el día a día de la gestión de la marca alicantina.
Textil Santanderina, uno de los mayores grupos industriales del país, ha apostado por una nueva gestión con el nombramiento de Gonzalo Rodríguez como nuevo director general, en sustitución de Juan Parés, que se mantenía como consejero delegado y presidente.
Mascaró, una de las principales compañías de calzado en España, ha renovado su primera línea ejecutiva con el nombramiento de Beatriz Fernández como directora general, tras la salida del que ocupó el puesto desde 2013, Julio de Olives.

Reemplazo de creativos: Balenciaga, Versace y Dior
Si ha habido una posición con cambios en los seis primeros meses del ejercicio esa ha sido la de director creativo. La industria del lujo, que atraviesa un momento de cambio que está llevando a los gigantes del sector a contraer sus ventas y revisar sus negocios, busca revulsivos con un nuevo baile de sillas creativas.
En marzo, el georgiano Demna, al frente de Balenciaga desde 2015, se convirtió en el encargado de sustituir al italiano Sabato De Sarno en Gucci, quien se despidió de la firma el pasado febrero tras dos años de colaboración. Su incorporación a la histórica marca italiana se ha producido en julio.
Tras meses de rumores, en julio el grupo francés LVMH nombró a Jonathan Anderson nuevo director creativo global de Dior, un cargo que abarca prêt-à-porter femenino, colecciones masculinas y alta costura. Por primera, vez un único diseñador orquesta el universo creativo de la firma fundada en 1947, una decisión que busca coherencia estética y fuerza comercial en un momento de desaceleración del mercado del lujo.
Unos meses antes, Anderson ya había anunciado su salida de Loewe, que ha incorporado a Jack McCollough y Lazaro Hernandez como nuevos creativos de la fimra de origen español.
El tercer movimiento creativo más relevante del trimestre lleva por nombre el apellido de la marca que lo protagoniza: Versace. A mediados de marzo y en plena venta a Prada, Versace anunció la salida de Donatella Versace de la dirección creativa de la firma, una posición que ha pasado a estar ocupada por Dario Vitale.
Nike ha creado un nuevo equipo directivo con promociones internas en el marco de la nueva hoja de ruta introducida por su consejero delegado, Elliott Hill
En busca del talento interno
No sólo a otras empresas ha ido a pescar talento la moda en el primer semestre, también lo ha encontrado en sus propias filas y Nike es un buen ejemplo de ello. Amy Montagne, hasta ahora vicepresidenta y directora general de la unidad femenina de Nike, ha tomado posesión como presidenta de la marca, en sólo uno de los movimientos ejecutados por el consejero delegado del grupo, Elliott Hill, en el marco de la reestructuración del grupo de equipamiento deportivo.
Otra compañía que ha apostado por el talento interno para dirigir el proyecto es Zalando. La empresa alemana de comercio electrónico nombró a principios de año a Eloisa Siclari nueva directora general para los mercados de España e Italia.
También lo ha hecho LVMH, reforzando la dirección de dos de sus maisons con la incorporación de dos consejeros delegados formados en las filas de Louis Vuitton. El español Ramón Ros fue ascendido al cargo de consejero delegado, mientras que Daniel DiCicco fue encargado de tomar el relevo de Ros en Shangái, asumiendo el puesto de presidente y consejero delegado de Louis Vuitton en China. También en LVMH, Frédéric Arnault, hijo del fundador, fue ascendido a CEO de Loro Piana.
Kering designó a Federico Arrigoni como nuevo consejero delegado de Brioni y a Messi Benabadji al frente de Ginori 1735 (firma especializada en porcelana). Y el grupo francés, al control de marcas como Balenciaga, Saint Laurent o Gucci, reforzó su dirección de alto nivel con la creación del puesto de secretario general, que tomó Mélanie Flouquet. Balenciaga, por su parte, también ascendió a su director de producto, Nathalie Raynaud, que pasó a ser consejera delegada adjunta.