El hundimiento de Gucci castiga a Kering: el grupo reduce ventas un 16% en el primer semestre
La cadena estrella del conclomerado francés reduce sus ventas un 26% y deja el beneficio recurrente a menos de la mitad que en el mismo periodo de 2024. Yves Saint Laurent también cae, a un ritmo del 11%, y Bottega Veneta resiste.
Gucci, un icono del lujo, en horas bajas. La marca estrella del conglomerado francés Kering ha cerrado el primer semestre con un batacazo en su facturación: las ventas han caído un 26%, hasta poco más de 3.000 millones de euros, arrastrando al conjunto del grupo francés, que ha cerrado el periodo con un descenso de la facturación del 16% y una reducción del 39% en el resultado operativo recurrente.
Según la información difundida hoy por Kering, las ventas de Gucci en la primera mitad del ejercicio han descendido un 25% en términos comparables, arrastradas sobre todo por la mala evolución del canal wholesale, con una caída de ventas del 42%. En distribución directa, las ventas de Gucci han caído un 24% de enero a junio. En total, Gucci ha cerrado el primer semestre con una cifra de negocio de 3.027 millones de euros, frente a los 4.085 millones del mismo periodo de 2024.
El margen operativo de Gucci se ha situado en el 20,4%, lo que supone una caída de 1,6 puntos. El resultado operativo recurrente fue de 486 millones de euros, un 52% menos que en el primer semestre del año anterior.
Yves Saint Laurent, la segunda mayor marca del conglomerado, también ha empeorado su evolución en el primer semestre, aunque a un ritmo más moderado. Las ventas de la marca se han situado en 1.288 millones de euros, un 11% menos, mientras que el resultado operativo recurrente ha caído un 17%, hasta 272 millones de euros.
Sólo Bottega Veneta evita las caídas hasta junio con un aumento de las ventas del 1%
Bottega Veneta es la única gran marca de Kering que ha evitado las caídas en la cifra de negocio. Las ventas hasta junio han subido un 1%, hasta 1.459 millones de euros, y el resultado operativo ha mejorado un 5%, hasta 127 millones de euros.
El resto de marcas de Kering han facturado de forma conjunta 1.092 millones de euros, un 15% menos, y han registrado pérdidas operativas de 29 millones, frente al beneficio de 44 millones de euros del primer semestre de 2023.
La facturación completa del grupo se situó a 30 de junio en 7.587 millones de euros y el resultado operativo, en 969 millones de euros, en ambos casos con caídas similares a las registradas en el primer trimestre del año: hasta marzo, el grupo redujo ventas un 14%, mientras que la facturación de Gucci cayó un 24%.
El canal de distribución directa copó el 73% de las ventas del grupo hasta junio, incluyendo el ecommerce y las 1.772 tiendas propias de Kering (41 cierres netos en el último ejercicio) y los canales wholesale, eyewear y belleza y royalties y otros concentraron el 27% restante.
En retail las ventas de Kering se redujeron en todos los mercados más importantes para la compañía: en Asia-Pacífico el descenso fue del 22%; en Japón, del 20%; en Europa Occidental, del 15%, y en Norteamérica, un 11%. A cierre del primer semestre, Asia-Pacífico copa el 29% de las ventas de Kering (tres puntos menos que en el primer semestre de 2024), igual que Europa Occidental (donde el peso ha subido un punto), seguido por el 24% de Norteamérica (un punto más) y el 8% de Japón.
El grupo ha cambiado la dirección creativa de Gucci y ha puesto al frente del grupo a un ejecutivo procedente de la automoción, Luca de Meo.
La compañía ha vivido una época de importantes cambios en el primer semestre que todavía no ha dado resultados en la cuenta de explotación. Por un lado, Kering anunció en marzo el nombramiento del diseñador georgiano Demna como nuevo director creativo, dejando atrás su trayectoria en Balenciaga. Un mes más tarde, en junio, Kering anunció un movimiento inédito en el sector del lujo con el nombramiento de Luca de Meo, procedente en el sector de la automoción, como nuevo consejero delegado.
Sólo en este ejercicio, el grupo prevé 80 cierres netos de tiendas y continuar con el foco en renegociación, downsizing y reestructuración para optimizar los gastos operativos. El endeudamiento se encuentra de momento bajo control: el grupo ha cerrado el primer semestre con una deuda neta de 9.503 millones de euros, frente a los más de 10.500 millones a cierre del ejercicio 2024.