Marcha atrás en el paquete Ómnibus: la eurocámara rechaza la simplificación normativa
Pese a haber acordado un texto común, una mayoría de parlamentarios comunitarios ha votado hoy en contra de la propuesta de reducción de la carga sostenible para las empresas, el conocido como paquete Ómnibus publicado en febrero.
Enredo en la simplificación legislativa sostenible. Los miembros del Parlamento Europeo han votado hoy en contra de la propuesta de reducir la carga sostenible de las empresas europeas, conocida comúnmente como paquete Ómnibus. La votación, que se ha saldado con 309 votos a favor, pero 318 en contra y 34 abstenciones, supone un giro inesperado de los acontecimientos, ya que la eurocámara y la Comisión habían llegado a un texto común ya en febrero, que ahora sólo debía ser aprobado por ambos organismos por separado.
Propuesto a principios de año, el paquete Ómnibus tiene el objetivo de impulsar la competitividad de las empresas europeas, principalmente a través de la reducción de las cargas legislativas derivadas de nuevas leyes medioambientales. Las dos normas principales sobre las que influye son tanto la Directiva sobre información corporativa en materia de sostenibilidad (Csrd, por sus siglas en inglés) como la Due Diligence.
En el primer caso, el texto implica una reducción del número de empresas afectadas, que pasaría a componerse únicamente por aquellas con un volumen de negocio de más de 450 millones de euros y 1.000 empleados. Sobre la Due Diligence, por su parte, el principal cambio suponía el retraso de su entrada en vigor hasta, como pronto, julio de 2028.
La eurocámara ha votado en contra de un texto que ya estaba pactado con la Comisión
“La votación de hoy demuestra que para una gran parte del Parlamento, el compromiso simplemente no ha sido suficiente, mientras que para otros, ha ido demasiado lejos”, ha asegurado la presidenta de la cámara comunitaria, Roberta Metsola, en declaraciones recogidas por Politico.
Ahora, los parlamentarios deberán llevar a cabo una nueva votación el 13 de noviembre, en la que se incluirán enmiendas al texto rechazado hoy por la eurocámara. Entonces, comenzarán de nuevo las negociaciones con la Comisión, que ya había aprobado el texto a finales de junio.
Este nuevo bache añade presión sobre el Parlamento comunitario, especialmente frente a la clara posición más conservadora de la actual Comisión europea presidida por Úrsula von der Leyen. “La votación de hoy demuestra que el Parlamento no está dispuesto a retroceder en el marco europeo de sostenibilidad que está impulsando el Partido Popular Europeo”, ha afirmado Kira Marie Peter-Hansen, parlamentaria por el bloque de los verdes en la cámara comunitaria.