Entorno

EEUU llora los aranceles: los gigantes de moda deslocalizan un 20% de su producción en China

Frente al incremento de las importaciones estadounidenses de moda a todo el mundo, que aumentan un 3% de enero hasta julio de este año, el país ha reducido en 2.700 millones de dólares su aprovisionamiento de moda en China.

EEUU llora los aranceles: los gigantes de moda deslocalizan un 20% de su producción en China
EEUU llora los aranceles: los gigantes de moda deslocalizan un 20% de su producción en China
Mientras que las importaciones totales de textil de Estados Unidos han aumentado, las de China han caído un 20%.

Celia Oliveras Castillo

Zàijiàn. Adiós. Goodbye. Los gigantes estadounidenses empiezan a desvincularse del aprovisionamiento en China, la gran fábrica textil del mundo. En lo que va de año, la moda estadounidense se ha llevado del gigante asiático un 20% de la producción que realizaba hace un año en el país, en un intento de reducir el impacto en sus cuentas de los cambios arancelarios introducidos por Donald Trump. Nike, Gap o Abercrombie&Fitch son sólo algunas de las empresas, de una cada vez más extensa lista, de compañías estadounidenses que han alertado del castigo que tendrá en sus negocios la guerra comercial iniciada por el presidente del país.

 

Cómo mayor mercado de consumo del mundo, y hogar de muchos gigantes de la moda internacional, Estados Unidos importó moda y textil valorada en 107.673 millones de dólares en 2024, un 3% más que el año anterior. Pese a las turbulencias económicas que ha atravesado el país en lo que va de año, con una inflación que amenazaba con volver a escalar y un mercado laboral menos dinámico que de costumbre, los estadounidenses no han dejado de consumir moda. La tendencia sí que se ha revertido, sin embargo, en el caso de las importaciones provenientes de China, que se han desplomado en lo que va de año.

 

De enero a julio de este año, las compras estadounidenses de moda y textil a todo el mundo aumentaron un 2,9%, hasta situarse en 61.420 millones de dólares, según datos de la International Trade Administration. En términos absolutos, el incremento se traduce en importaciones por 1.705 millones de dólares más que en el mismo periodo de 2024. Las compras estadounidenses de moda y textil a China, sin embargo, han caído un 20% en el acumulado anual hasta julio, hasta situarse en 11.208 millones de dólares.

 

Teniendo en cuenta que las importaciones totales de textil de Estados Unidos han aumentado pero las de China han caído, las empresas estadounidenses han buscado nuevos orígenes que la producción que hasta ahora estaban importando del gigante asiático.

 

 

 

 

Pese a ello, el gigante asiático se mantiene como el principal proveedor de moda a Estados Unidos, pero el descenso, que en términos absolutos supone hasta 2.700 millones menos que el año anterior, ha acortado distancias entre China y el resto de los grandes exportadores de moda a Estados Unidos. Vietnam, por ejemplo, ocupa la segunda posición, desde donde Estados Unidos ha importado moda por un valor de 10.407 millones de dólares. Frente al descenso a doble dígito de las compras a China, el país del sudeste asiático envía un 18% más de moda a Estados Unidos que entre enero y julio de 2024.

 

En India, en tercera posición por el valor de las importaciones, el efecto de los aranceles todavía no se ha materializado, con un alza hasta julio del 11%. La cifra, sin embargo, se aleja de la anotada por China y Vietnam, con importaciones estadounidenses provenientes del país por 6.218 millones de dólares. La tendencia es positiva, de hecho, en casi todos los grandes proveedores de moda de Estados Unidos, con incrementos en Bangladesh (21%), Indonesia (16%), Camboya (23%) y México (1%).

 

En los últimos doce meses, es decir, desde julio del año pasado hasta el séptimo mes del ejercicio actual, el efecto de los aranceles también se ha hecho evidente. Frente al alza del 6% de las compras estadounidenses de moda a todo el mundo, que alcanzan 103.426 millones de dólares, las hechas a China caen un 8%, hasta 25.264 millones de dólares.

 

 

 

 

El castigo arancelario también ha ido en el sentido contrario, con una caída generalizada de las exportaciones de moda estadounidenses al resto del mundo. En concreto, de enero a julio de este año, las empresas del sector vendieron al exterior 22.546 millones de dólares al exterior, un 3% menos que en 2024. México, que ocupa la primera posición como destino las exportaciones estadounidenses de moda, ha anotado una caída del 6%, hasta 6.639 millones de dólares.

 

De nuevo es China el país que anota el mayor descenso, con un 21% menos de exportaciones estadounidenses de moda y textil estadounidenses, hasta los 642,3 millones de dólares, y ocupando la cuarta posición. Canadá y Honduras, en segunda y tercera posición, también redujeron sus compras de moda al país, un 4% en ambos casos.

 

La complicación del tablero del comercio internacional se ha traducido de diferentes formas entre las empresas del país, con uno de los iconos de la moda estadounidense, Nike, liderando los avisos sobre el impacto de los aranceles. El gigante de moda y equipamiento deportivo cerró ayer su primer trimestre del ejercicio al alza, sin embargo, la compañía elevó en hasta 500 millones de dólares más el impacto que tendrán los aranceles en su negocio en todo el ejercicio.

 

En concreto, la empresa con sede en Oregón, estima ahora un coste total de 1.500 millones, frente a los 1.000 millones proyectados en junio, así como un recorte de 1,2 puntos porcentuales en su margen bruto, al alza respecto a los 0,75 puntos previstos inicialmente.

 

 

 

 

Gap, por su parte, apuntó a finales de agosto a un impacto de otros 150 millones de dólares en su negocio derivado de la política arancelaria de Estados Unidos, y una caída de sus márgenes operativos de hasta un punto porcentual en su margen operativo respecto al año anterior, que se situaría en un 6,7%. En sus últimos resultados, además, relativos al segundo trimestre, el icono estadounidense de la gran distribución cerró el periodo con un 9% más de inventario, que atribuyó al incremento de los costes derivados de los aranceles.   

 

En agosto, durante la presentación de sus resultados para el primer semestre, Abercrombie&Fitch también elevó las estimaciones previstas del coste de los aranceles en su ejercicio completo. Pese a anticipa un crecimiento de hasta un 7% en 2025, la compañía estadounidense también estima que destinará un total de 90 millones de dólares para mitigar el impacto.

 

Pese a que no todas las empresas estadounidenses han cifrado tan exactamente el impacto arancelario en sus negocios, gran parte de ellas lo han incluido como un factor a tener en cuenta en sus previsiones para el ejercicio. El gigante estadounidense de grandes almacenes Macy’s, por ejemplo, redujo a finales de mayo su facturación esperada para 2025, un impacto de entre 10 centavos y 25 centavos por acción en sus ganancias.

 

Tapestry y Capri, los dos gigantes del lujo norteamericano, también se han pronunciado respecto al efecto arancelario en sus resultados. Por un lado, Capri, propietario de Michael Kors y Jimmy Choo, cerró su último ejercicio (finalizado a finales de marzo) atribuyendo su aumento del 1% de su inventario a la guerra comercial, mientras que Tapestry, en el sentido contrario, confió en que los aranceles afectaran de forma “insignificante” a su negocio.