La Aafa alerta sobre el pacto arancelario entre China y Estados Unidos
La Asociación Estadounidense de Ropa y Calzado ha emitido un comunicado en que expone la incertidumbre arancelaria entre China y Estados Unidos tras su segundo acuerdo, que ha prorrogado los aranceles durante 90 días más.
Incertidumbre y preocupación por los aranceles en Estados Unidos. La Asociación Estadounidense de Ropa y Calzado (Aafa) ha emitido un comunicado alertando sobre la inestabilidad a la que se enfrenta la industria, en respuesta a la última orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump para prorrogar los aranceles entre China y Estados Unidos, que extiende la reducción temporal sobre las importaciones procedentes de China manteniendo la tasa base del 30% durante otros 90 días.
El presidente y director ejecutivo de la Aafa, Steve Lamar, declara en el comunicado: “Agradecemos la continua colaboración de la administración con China y la extensión de la pausa en el aumento de los aranceles, lo que ayudará a evitar consecuencias devastadoras como la eliminación de productos y el cierre de empresas. Sin embargo, el ciclo constante de retrasos en los plazos y la vaguedad de los términos de los acuerdos ha mantenido a las empresas y consumidores estadounidenses estancados desde el 1 de abril. Este patrón ha frenado, y continúa frenando, la innovación, la toma de decisiones estratégicas y el crecimiento a largo plazo”.
Además, la Aafa pide que se incluya una cláusula de no acumulación en el pacto arancelario, similar a los acuerdos entre Japón y Estados Unidos, con el objetivo de evitar una tasa mayor del 30%, “que sigue siendo insosteniblemente alto para nuestro principal socio comercial”, explican en el comunicado.
La Asociación Estadounidense se Ropa y Calzado pide una cláusula de no acumulación en el acuerdo arancelario
La Aafa afirma que “la política arancelaria no apoya a una mayor producción manufacturera estadounidense en nuestra industria, ni a los 3,6 millones de trabajadores que actualmente emplea”. Y advierte sobre la expiración de otras legislaciones que afectarían a la industria, como la Ley de Crecimiento y Oportunidades para África (Agoa) y los programas de preferencia comercial Hope/Help para Haití, ambos con fecha límite para el 30 de septiembre.
La preocupación de la Aafa crece también en el sector doméstico del país, que “sumado a estos aranceles ya elevados, supone una doble imposición para las familias estadounidenses trabajadoras que pagan artículos esenciales de uso diario como ropa y calzado”.
Es el segundo acuerdo alcanzado por los dos gobiernos para prolongar la suspensión de una parte sustancial de los aranceles aplicados mutuamente durante tres meses más. Con las mismas condiciones que las firmadas en la primera suspensión, el gravamen sobre las importaciones chinas a Estados Unidos se sitúa en un 20% y los aranceles impuestos a los productos estadounidenses en China se queda en un 10%.