Italia sigue los pasos de Francia con un impuesto al ‘ultra fast fashion’
El gobierno italiano ha reaccionado ante las demandas de las asociaciones del país para frenar la moda ultrarrápida. Ha presentado un proyecto de ley que supondría la aplicación de impuestos adicionales a dichos productos.
Italia se prepara para frenar a la moda ultrarrápida. Un proyecto de ley presentado el miércoles por la Camera Nazionale della Moda Italiana, Confindutria Moda y Altagamma, junto a otras asociaciones, se encuentra en revisión y podría aprobarse en las próximas semanas. En caso de recibir luz verde, Italia impondría un impuesto adicional a los productos de ultra fast fashion, que también se aplicará a los fabricantes locales.
El presidente de la Camera Nazionale della Moda Italiana, Carlo Capasa, el presidente de Confindustria Moda, Luca Sburlati, y el presidente de Altagamma, Matteo Lunelli, entre otros responsables de asociaciones, se reunieron en Roma con el Ministro de Empresa del país, Adolfo Urso, donde discutieron proyectos de ley con los que pretenden abordar la afluencia de productos de moda ultrarrápida así como el sistema para salvaguardar la cadena de suministro de la infiltración de prácticas ilegales.
El gobierno italiano está impulsando un proyecto de ley para reconducir el impacto de los productos importados bajo coste recurriendo a la directiva de la Unión Europea sobre la responsabilidad ampliada del productor (Rep), que actualmente se encuentra en revisión en la Comisión del Senado.
Italia impondría un impuesto adicional a los productos de ultra fast fashion, así como a fabricantes locales
Italia podría imponer un impuesto adicional a los productos de ultra fast fashion que estén vinculados a las condiciones de responsabilidad de otros fabricantes al final de su vida útil, así como los residuos textiles que generen.
En caso de aprobarse la ley, también deberán cumplirla los fabricantes locales. “En los próximos días presentaremos una medida para abordar el fenómeno de la moda ultrarrápida: una afluencia de productos extranjeros de bajo coste que perjudica a nuestros fabricantes y pone en riesgo a los consumidores”, señaló Urso, ministro de empresa.
“El desvío masivo de la sobreproducción china hacia el mercado europeo, impulsado en parte por las políticas proteccionistas estadounidenses, se realiza a través de plataformas digitales que se presentan falsamente como Made in Italy y ofrecen productos a precios extremadamente bajos en un momento en que los consumidores son particularmente sensibles a los precios”, añadió.