Ternua abre nueva etapa tras el concurso y fija la rentabilidad a dos años
Ternua inicia una nueva etapa tras superar el concurso de acreedores y culminar su adquisición por la cooperativa Dikar. La marca vasca arranca sin deuda, centrada en estabilizar el equipo, reforzar España y crecer en Europa.
Ternua pasa página y planifica volver al verde para 2028. La marca vasca de moda outdoor inicia una nueva etapa tras ser rescatada del concurso de acreedores de su matriz y la compra de su unidad productiva por parte de la cooperativa arrasatearra Dikar, integrada en Corporación Mondragon, en una operación valorada en 1,5 millones de euros.
“Arrancamos una nueva etapa en Ternua con energía, ilusión y un firme compromiso: consolidar nuestra marca hoy para poder crecer con solidez mañana”, ha señalado Sonia Rodríguez, directora general de Dikar, en una publicación reciente en redes sociales.
La operación se articuló mediante la adquisición de la unidad productiva y la marca, dejando fuera activos como la histórica sede de Kataide, que permanece dentro de la masa concursal. De este modo, la nueva Ternua inicia su actividad sin deuda, mientras que las obligaciones anteriores continúan su curso dentro del proceso judicial.
El plan de Ternua para 2026 es reforzar su posición en el mercado vasco y español, que concentra el 85% de las ventas, y ganar peso en Europa
Estabilidad y dos años para ser rentable
A corto plazo, el principal objetivo del nuevo proyecto pasa por estabilizar la compañía y, especialmente, al equipo. Actualmente, la empresa cuenta con alrededor de cincuenta personas, entre trabajadores procedentes del antiguo grupo, nuevas incorporaciones y personal en los corners de El Corte Inglés. La dirección se marca un horizonte de aproximadamente dos años para alcanzar la rentabilidad, sin fijar todavía objetivos de facturación.
En el plano comercial, la estrategia se centra en reforzar la posición de la marca en el mercado vasco y español, que concentra el 85% de las ventas, y ganar peso en Europa. Francia, Alemania e Italia se sitúan como los principales mercados internacionales sobre los que apoyar la nueva fase de crecimiento.