Gerescal avanza más allá del calzado y entra en la gestión del residuo textil
La asociación, constituida inicialmente para gestionar el residuo del sector del calzado, ha tomado la decisión de diversificar su modelo también al textil y ofrecer así una “solución completa” a las futuras empresas adheridas.
Gerescal entra en el terreno del scrap de los gigantes de la moda. La asociación de Gestión de los Residuos del Calzado (Gerescal) se lanzará también a diversificar su modelo de gestión del residuo también al textil. Pese a haberse constituido inicialmente como un scrap dedicado únicamente al calzado, la publicación del primer borrador del Real Decreto para regular la responsabilidad ampliada del productor (RAP) ha motivado la decisión de Gerescal.
“Una vez analizamos el proyecto de Real Decreto que publicó el Gobierno, vimos que el texto no hacía ninguna diferenciación entre el flujo de residuo del calzado y textil, por lo que hemos decidido ofrecer una solución completa a las futuras empresas que se adhieran a Gerescal”, ha explicado Rafael Reolid, director general del organismo, a Modaes. “¿Somos especialistas en textil? No, -ha admitido el directivo-; pero podemos aprender”.
La decisión, cuenta Reolid, tiene como objetivo a las potenciales empresas adheridas que, pese a hacer principalmente calzado, también cuentan con una oferta textil en su catálogo. Joma o Skechers, por ejemplo, serían algunas de las empresas que entran dentro de este grupo de posibles socios.
Gerescal nació inicialmente como un scrap para el residuo del calzado
Constituida inicialmente en 2022 por nueve empresas fundadoras (Grupo Pikolinos, Unisa, Wonders, Mustang, Panter, Pablosky, Pons Quintana, Mascaro y Gioseppo), Gerescal se convirtió en el primer scrap oficial del país a mediados del año pasado, tras recibir la licencia oficial del gobierno valenciano, desde donde trabaja el organismo. Desde entonces, sin embargo, también se ha constituido otro scrap en España, Re-viste, fundado por los gigantes de la gran distribución en España.
La decisión de Gerescal de entrar en la gestión del residuo textil eleva así la competencia entre ambas entidades, que ya hubieran disputado la responsabilidad sobre el calzado, un ámbito en el que Re-viste también pretende operar. “Estamos a favor de la colaboración para optimizar los procesos, pero scraps en España van a existir mínimo dos”, asegura Reolid.
La RAP, una de las consecuencias de la nueva directiva marco de residuos europea, será obligatoria en todos los Estados miembro, sin embargo, el modelo puede variar en función de cada país. En Francia, por ejemplo, el primer territorio en el que se constituyó la responsabilidad ampliada del productor, existe un único scrap, Refashion, que se encarga de la gestión del residuo de todo el sector.
En España ya se han formalizado dos scraps, frente al modelo de una única entidad en Francia
En España, sin embargo, los actores interesados en entrar en el mercado de la gestión del residuo textil ya son varios. Además de Gerescal y Re-viste, a principios de julio, la European Recycling Platform (ERP), que opera en España como Scrap de pilas y acumuladores, constituyó una sociedad para empezar a operar también con el residuo textil. Modacc, la asociación que agrupa a las principales empresas catalanas del sector de la moda, descartó finalmente la posibilidad, no sin antes haber analizado durante meses la posibilidad.
Aunque la obligatoriedad para las empresas de hacerse responsables de su residuo se ha retrasado respecto a las previsiones iniciales, y con ello, la adhesión de muchas compañías a los scraps, desde Gerescal, Reolid prevé que el Real Decreto definitivo de apruebe a principios del próximo año. Para avanzar en la captación de empresas, que se asocien a la entidad, y paguen las tasas correspondientes para gestionar el residuo, Gerescal acaba de incorporar un nuevo perfil en el equipo, que se dedicará a gestionar la comunicación con las empresas del sector. Re-viste acaba de formalizar la entrada de una exdirectiva de Decathlon en un rol similar.
A la espera de que se haga finalmente obligatorio estar adherido a un scrap, Gerescal sigue trabajando por hacerse un hueco en el mapa de la gestión del residuo textil. Según Reolid, la entidad cuenta ya con el compromiso de entre 60 y 70 empresas, que han firmado declaraciones de intenciones. Por el momento, sin embargo, y de manera similar a Re-viste, los gastos de actividad están siendo cubiertos voluntariamente por las compañías fundadoras, a cuenta de las tasas que deberán pagar obligatoriamente tras la entrada en vigor de la RAP.