Bruselas aprueba definitivamente la directiva marco de residuos
Junto a una serie de objetivos de reducción de residuos textiles y alimentarios, la normativa europea establece definitivamente la obligatoriedad de instaurar la responsabilidad ampliada del productor en todos los Estados miembro.
Bruselas reactiva su agenda verde. El Parlamento europeo ha adoptado definitivamente la nueva directiva marco de residuos de la Unión Europea, dando por iniciado un nuevo curso de legislación sostenible de la industria europea. El texto, acordado provisionalmente por la eurocámara y el Consejo europeo a mediados de marzo, sella finalmente la responsabilidad ampliada del productor (RAP).
Esta directiva supone una actualización de la anterior normativa, en vigor desde 2018, y pone fin a un proceso de varios años. El nuevo texto establece novedades tanto en cuanto a la reducción como a la recogida de residuos, tras la propuesta de revisión presentada en julio de 2023 de la Comisión Europea, que iba ya dirigida específicamente a los sectores alimentario y textil.
La principal novedad de la directiva pasa por la responsabilidad ampliada del productor, que establece la obligatoriedad de que sean los productores quienes financien la recogida separada y gestión de sus propios residuos. En moda, esta obligación ya existía en Francia y, más recientemente, también en España, con la publicación del primer borrador Real Decreto del Gobierno para regular la recogida del residuo textil.
Bruselas empezó a trabajar en la nueva directiva de residuos a mediados de 2023
Según ha publicado el Parlamento europeo, todos los Estados miembro deberán asegurar la creación de, al menos, un sistema colectivo de responsabilidad ampliada del productor, o scrap, en los siguientes 30 meses después de que la directiva entre en vigor. Esta obligatoriedad de financiación se aplica finalmente a todas las empresas, sean europeas o no, u operen de manera física u online. Las microempresas, por su parte, contarán con un año extra de tiempo para cumplir con los requisitos de la ley.
“La votación de hoy supone un hito importante para la circularidad textil”, ha celebrado Isabelle Maurizi, directora general de la European Branded Clothing Association (Ebca). Maurizi también ha resaltado que la directiva, junto con una serie de requisitos de ecodiseño, establece el entorno adecuado para impulsar los modelos circulares. Otro de los puntos del texto, de hecho, hace referencia a la moda ultra rápida, dejando la puerta abierta a que cada país establezca las contribuciones económicas de estas empresas a los scraps.
Además de la recogida y gestión de los residuos, la renovada directiva de residuos también establece objetivos de reducción de residuos definitivos. Tal y como se pactó en el primer borrador conjunto cada Estado miembro deberá reducir un mínimo de un 30% per cápita los residuos textiles antes de 2030. Los objetivos de cada país se calcularán en base a la media anual de desechos que se generaron entre 2021 y 2023.
Ambos colegisladores deben firmar oficialmente la ley, antes de que esta sea finalmente publicada en el Boletín Oficial de la Unión Europea. Una vez esto ocurra, cada Gobierno comunitario cuenta con un periodo de veinte meses para trasponer la directiva a su marco legislativo nacional.