El PIB de España acelera un 0,8% en el cuarto trimestre y cierra 2025 con un alza del 2,8%
La demanda interna impulsa el avance de la economía española en la recta final del año, con el consumo de los hogares y la inversión como principales motores, mientras que el sector exterior vuelve a restar al crecimiento.
España crece gracias al consumo y la inversión. La economía española aceleró su crecimiento en el cuarto trimestre de 2025, con un avance del 0,8% respecto al trimestre anterior, dos décimas más, lo que permitió cerrar el conjunto del ejercicio con un incremento del PIB del 2,8%, siete décimas menos que en 2024, según el avance de datos de Contabilidad Nacional publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El repunte trimestral del PIB en el último tramo del año estuvo impulsado por la demanda interna, que aportó un punto al crecimiento, frente al sector exterior, que restó dos décimas al avance de la economía española entre octubre y diciembre. En términos interanuales, el PIB moderó su crecimiento una décima en el cuarto trimestre, hasta el 2,6%, su menor tasa desde finales de 2023.
Fuentes del Ministerio de Economía han destacado que el crecimiento trimestral del 0,8% registrado en el cuarto trimestre supone “el mayor ritmo de crecimiento de todo el ejercicio” y responde “al dinamismo del consumo de los hogares y de la inversión, en un contexto internacional marcado por la incertidumbre”.
En el conjunto del año, la demanda nacional contribuyó con 3,6 puntos al crecimiento del PIB del 2,8%, tres décimas más que en 2024, mientras que la demanda externa restó ocho décimas, lo que supuso un punto menos que el ejercicio anterior. Este comportamiento confirma que el avance de la economía española en 2025 se ha apoyado casi exclusivamente en los componentes internos.
La demanda nacional contribuyó con 3,6 puntos al crecimiento del PIB, mientras que la demanda externa restó ocho décimas
La inversión fue el principal motor del crecimiento en 2025, con un aumento del 6,3%, 2,7 puntos más que en 2024 y su mayor alza desde 2018. Por su parte, el gasto público creció un 1,8% en el conjunto del ejercicio, una tasa 1,1 puntos inferior a la del año anterior y la más moderada desde 2022.
En el cuarto trimestre, el gasto en consumo final de los hogares avanzó un 1%, el mismo ritmo que en los dos trimestres previos, mientras que el gasto público desaceleró con fuerza y apenas creció un 0,1%, tras perder 1,2 puntos respecto al trimestre anterior. La inversión, por su parte, aumentó un 2,2% trimestral, impulsada por el repunte de la inversión en vivienda, que creció un 2,7%, y por el avance de la inversión en productos de la propiedad intelectual, que subió un 2,5%.
En cuanto al sector exterior, que volvió a restar al crecimiento del PIB en el cuarto trimestre, las exportaciones aumentaron un 0,8% entre octubre y diciembre, frente al descenso del 0,7% del trimestre anterior, mientras que las importaciones aceleraron su crecimiento una décima, hasta el 1,4%.
Todos los sectores económicos cerraron 2025 con avances. La construcción lideró el crecimiento anual, con un incremento del 5,6%, seguida de los servicios, que crecieron un 3,2%, la industria, con un avance del 2,3%, y la agricultura, que aumentó un 0,5%. El PIB a precios corrientes se situó en 1.685.783 millones de euros en 2025, un 5,7% más que en 2024.
El empleo modera su crecimiento al cierre del año
El empleo, medido en puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, moderó su crecimiento interanual en el cuarto trimestre hasta el 2,8%, cinco décimas menos que en el trimestre anterior, según el INE. En términos intertrimestrales, el empleo avanzó un 0,3%, su menor incremento desde el segundo trimestre de 2024.
Las horas efectivamente trabajadas crecieron un 2,2% interanual en el cuarto trimestre, cuatro décimas menos que en el trimestre previo, y aumentaron un 1,2% en tasa trimestral. Por su parte, la productividad por puesto de trabajo equivalente a tiempo completo descendió un 0,2% interanual, encadenando tres trimestres en negativo, mientras que la productividad por hora efectivamente trabajada subió un 0,4%, tres décimas más que en el trimestre anterior.