Entorno

El CIE clama contra el absentismo y advierte de su impacto en el textil

 

Los testimonios de diversas empresas del sector alertan sobre el aumento del absentismo y la alta rotación de personal. La patronal textil reclama sistemas para controlar el fraude y permitir reincorporaciones más ágiles.

El CIE clama contra el absentismo y advierte de su impacto en el textil
El CIE clama contra el absentismo y advierte de su impacto en el textil

Modaes

La industria textil española lanza una advertencia ante el aumento del absentismo laboral, que lleva muchas pequeñas y medianas empresas del sector a “una situación crítica”. El Consejo Intertextil Español (CIE), principal patronal del sector en España, ha apuntado en un comunicado que el absentismo laboral “se ha convertido en un problema estructural que pone en riesgo la continuidad de muchas pequeñas y medianas empresas del sector textil”.

 

Faltas recurrentes de personal activo, bajas de larga duración y la dificultad para encontrar perfiles operativos o técnicos “están paralizando líneas de producción y comprometiendo el cumplimiento de pedidos, en un momento especialmente crítico para la industria”. “Con una tasa de absentismo superior al 7,5 % en el conjunto del sector industrial, con especial incidencia en trastornos mentales y algias, muchas pymes textiles declaran estar en una situación crítica”, agrega.

 

El CIE recuerda que, según la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (Ceoe), el coste del absentismo superará los 32.000 millones de euros en 2025, y recoge un dato de Randstad Research que señala que las horas no trabajadas por esta causa en el conjunto del sector manufacturero han aumentado un 40 % en los últimos cinco años.

 

José María Mestres, presidente del CIE, alerta en esta línea que, “si no se facilita un modelo más flexible de reincorporación y seguimiento, muchas pymes industriales no podrán mantener el ritmo de actividad; la normativa actual no se ajusta a la realidad de la producción”.

 

La entidad, formada por la Confederación de la Industria Textil (Texfor) y la Asociación de Empresarios Textiles de la Comunidad Valenciana (Ateval), propone cinco medidas, que van desde “revisar los sistemas, gestión y protocolos de baja para permitir reincorporaciones más ágiles” a “dar más capacidad de seguimiento a las mutuas, especialmente en bajas traumatológicas”.

 

El CIE también pide que las mutuas de accidentes tengan más capacidad de seguimiento en bajas por dolores musculoesqueléticos (algias) y “controlar mejor el fraude, tomando como referencia modelos europeos”. Asimismo, reclama protocolos específicos adaptados a los entornos industriales y una mayor implicación institucional, “acorde con la magnitud del problema”.

 

 

El comunicado remitido por el CIE a medios de comunicación recoge los testimonios de varios líderes empresariales del sector, como el director de Hilaturas Miel y presidente del centro tecnológico Aitex, León Grau, que apunta que “el absentismo laboral ya no es una incidencia puntual: es el principal problema operativo en muchas empresas del sector”.

 

Josep Pujol, directivo de la gerundense Selvafir, agrega por su parte que, en su empresa, con 350 empleados, “nunca nos habíamos encontrado en una situación como la actual: la media de bajas entre el periodo de octubre de 2024 a junio de 2025 ha sido de 35 personas, llegando a 50 en momentos puntuales”. “Esto afecta a los plazos de entrega y genera una sensación de frustración e indefensión total por parte de la empresa”, apunta.

 

Càndid Penalba, consejero delegado de Cotoblau (basada en la localidad valenciana de Ontinyent), afirma que su empresa ha tenido que anular pedidos por el absentismo y asegura que, “si no se corrige la actual gestión de las bajas por contingencias comunes, muchas fábricas no podrán mantener su actividad en territorio nacional”. “La rigidez de los protocolos, la escasa intervención de las mutuas y el aumento de patologías crónicas dificultan la reincorporación de los trabajadores y agravan los problemas organizativos”, agrega el CIE.

 

Por su parte, la directora de Hilaturas J. Rubio, Pilar Rubio, alerta de que “el envejecimiento de las plantillas y la falta de relevo generacional hacen cada vez más difícil sustituir bajas en puestos técnicos”, mientras que el directivo de Selvafil lamenta también una falta de “compromiso” de muchos trabajadores: “la mayoría de los operarios se marchan al poco tiempo y en muchos casos, cuando ya han recibido la formación específica para su posición en la fábrica”. “Antes de la pandemia esto no pasaba; la actitud ha cambiado”, asegura Josep Pujol.