Entorno

Ana López-Casero (Arte): “El absentismo va en aumento y hay que analizar por qué se produce”

La presidenta de la Asociación Retail Textil España se muestra confiada en que se alcanzará un acuerdo con los representantes sindicales en torno al convenio colectivo del sector, aunque matiza que “no sólo depende de nosotros”.

Ana López-Casero (Arte): “El absentismo va en aumento y hay que analizar por qué se produce”
Ana López-Casero (Arte): “El absentismo va en aumento y hay que analizar por qué se produce”
Ana López-Casero, presidenta de la Asociación Retail Textil España (Arte)

Pablo Bueno

Presión normativa, incertidumbre geopolítica y un cambio profundo en el modelo del retail de moda. Ana López-Casero, presidenta de la Asociación Retail Textil España (Arte), dibuja un escenario complejo para 2026, en el que el sector afronta simultáneamente la adaptación regulatoria, la transformación laboral y la necesidad de reforzar su legitimidad social. En el horizonte cercano de la organización, la firma del convenio del comercio de moda es la prioridad número uno, pero las negociaciones con los sindicatos son complejas y se están alargando en el tiempo. Sin embargo, los demás desafíos aprietan y exigen foco también. Otro de los temas candentes es el absentismo, que causa estragos en el sector y precisa de un análisis de sus causas y trabajar en la prevención. Pero avanza que las empresas deben dar un paso adelante: “necesitamos un cambio cultural en las organizaciones, que ponga en el centro la salud, el compromiso, la comunicación y el liderazgo empático”.

 

 

Pregunta: ¿Qué puede esperar el sector de la moda de 2026, en positivo y en negativo?

 

Respuesta: 2026 es un año especialmente desafiante. El contexto es de una gran presión regulatoria que afecta a todo el sector del retail de moda, que deriva del desarrollo e implementación de muchas normas que están cambiando a nivel europeo y a nivel país. Y lo están haciendo de una manera muy transversal y muy holística todo el panorama regulatorio de este sector. Se está apostando por unas prácticas más sostenibles, más responsables, pero esto implica que las empresas tienen que adaptarse a estas nuevas exigencias. Vamos a tener reporte de información sobre responsabilidad y sostenibilidad corporativa, todo lo que venga derivado del ecodiseño, la implantación de la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) en el ámbito textil… Tenemos que estar muy atentos a este desafío regulatorio porque va a estar protagonizado por temas como el ecodiseño, los residuos textiles, la diligencia debida, las prácticas sostenibles, los envases, la deforestación, la economía circular… Nosotros vamos a defender, como siempre, una armonización normativa, que haya un campo de juego equilibrado para todos y que se aplique a todos los operadores en Europa la misma legislación y los mismos requisitos, que haya seguridad jurídica. Y a esto le unimos los retos de siempre: la geopolítica, el escenario internacional actual y el cambio de paradigma tiene un impacto muy importante en las cadenas de suministro. Porque las operadoras del sector están muy internacionalizadas muy deslocalizadas y muy especializadas. Cada parte de esa cadena de valor se hace en un país, por lo que cualquier cambio político, social o económico que exista en estos países tiene una incidencia directa en costes, en márgenes, en competitividad, etc. Luego, destacaría también el talento y la rentabilidad como grandes retos de 2026.

 

 

 

 

P.: ¿Cuáles son los principales objetivos en este ejercicio para Arte?

 

R.: En 2024 definimos cuatro objetivos: por un lado, construir una voz común que represente al sector, que en ese momento no la tenía. Segundo, esa voz tiene que ser influyente y relevante con todos los grupos de interés como las administraciones públicas, los medios de comunicación, la sociedad civil, los sindicatos, etc. Tercero, impulsar la legitimidad social de la gran distribución del comercio de moda. Visibilizando lo que ya se hace y que no se conoce. Y llevando a cabo nuevas acciones que generen sinergias para todos y que den al sector la reputación que entendemos que merece. Y, por último, convertirnos en una fuente muy rigurosa de conocimiento y un motor de desarrollo de talento. Con estos cuatro objetivos en mente, afrontamos 2026 con mucha ilusión, con actitud positiva, con determinación y con mucho compromiso. En el ámbito del conocimiento hemos creado Arte Research, nuestra marca bajo la cual vamos a generar todos los estudios e indicadores que entendemos que se necesitan para conocer el sector y para reflejar su fortaleza. Algunos de ellos ya están en marcha. Dentro del talento, creamos nuestra escuela de Arte. Ahora mismo estamos trabajando en encontrar el hueco, porque todos los socios tienen sus proyectos formativos. Pero creemos que es muy interesante que desde Arte podamos ayudar y complementar lo que ya se está haciendo por parte de las compañías para profesionalizar al máximo todo su talento. De forma complementaria, estamos trabajando en el impulso de una formación profesional propia del sector textil moda. Estamos empezando a dar los pasos, pero nos parece también muy relevante que tengamos una FP propia del sector que ahora mismo no existe. Estamos trabajando además en este ámbito del talento con Inserta, vamos a presentar y a desarrollar a finales de mayo, principios de junio, un congreso muy pionero de moda inclusiva y de talento diverso dentro del sector. Dentro del ámbito regulatorio, vamos participando en toda la intensa agenda, tanto a nivel europeo como España. En el ámbito laboral, nuestro tema número uno es la firma del convenio colectivo estatal, que nos está ocupando gran parte de nuestra fuerza, nuestra energía, nuestro compromiso y nuestra acción. En el ámbito de la sostenibilidad de impacto social, vamos a dar a conocer los resultados de un programa llamado Laboratorio Social de Arte que desarrollamos con la fundación Seres.

 

 

 

 

P.: Hablando del convenio, ¿cómo afronta las negociaciones en este nuevo año?

 

R.: Lo afronto con mucho optimismo, porque nosotros siempre hemos visto una oportunidad importantísima en la firma de este primer convenio colectivo estatal. Somos conscientes de que es difícil cambiar toda la arquitectura laboral, el ecosistema de relaciones laborales de un sector tan estratégico para la economía, que da mucho empleo, empleo femenino, primer empleo, empleo joven. Supone pasar de un ecosistema de relaciones laborales provinciales a construir un convenio estatal: sabemos que no es fácil y sabíamos que iba a haber dificultades empresariales, operativas... Pero estamos convencidos de que tenemos la oportunidad de prestigiar y profesionalizar el sector y eliminar las desigualdades derivadas de la fragmentación provincial. De hecho, fue Arte quien promovió la negociación del convenio, no fueron los sindicatos. Nosotros hemos querido de verdad vertebrar laboralmente un sector vital para el empleo y para la economía de España. Estamos convencidos de que lo lograremos, porque hay voluntad de encuentro entre los sindicatos y nosotros.

 

 

P.: ¿Tendrá convenio estatal el comercio de moda?

 

R.: Tengo la firme convicción de que vamos a poner todo de parte de Arte, para tener el convenio. Y mi previsión es que sí. Lo que pasa es que no sólo depende de nosotros. Así que hay mucho camino todavía por recorrer. Lo más importante es tener la voluntad. Cuando hay voluntad de encuentro y de acuerdo, las dificultades se convierten en oportunidades, en retos, y se pueden conseguir. Este es el primero.

 

 

P.: ¿Y perciben que hay también esa voluntad por parte de los representantes de los trabajadores?

 

R.: En todos, pero en unos más que en otros. Y lo podemos entender, porque supone un cambio en la negociación laboral y sindical. Pasamos de una negociación provincial a una estatal. Así que comprendemos que los cambios siempre son complejos. Yo espero y apelo a esa voluntad de diálogo para que los desencuentros que podamos tener, los convirtamos en un reto, en una oportunidad. Tanto las tablas salariales como la necesidad de formación y de itinerarios formativos, como todos los temas de conciliación y de salud mental. Se tiene que poner todo sobre la mesa y tenemos la responsabilidad de llegar a un acuerdo.

 

 

 

 

P: ¿Qué se juega el sector de la moda con este convenio?

 

R.: Hay muchos profesionales, muchos hombres y mujeres que dependen de nuestro acuerdo para estar mejor y vivir mejor. Es una responsabilidad que nosotros, como patronal y como empresas, la sentimos muy de cerca. Sin nuestro talento y sin nuestra gente, no podemos abordar ninguno de los retos. Por eso el compromiso por vertebrar laboralmente el sector es muy firme. Claro que dentro de Arte tenemos empresas muy diferentes, que reflejan lo plural que es este sector, y por tanto, tenemos que ser muy realistas y tenemos que hacer ver a los sindicatos las diferentes realidades que hay en el retail, en las grandes cadenas de moda, pero también mostrar otras realidades diferentes. Y todas ellas están inmersas en este contexto regulatorio que les va a obligar a cambiar sus modelos de negocio, a ser más eficientes en su parte operativa, a cambiar la cultura de su propia organización en ámbitos como la sostenibilidad. Es decir, estamos intentando diseñar una nueva arquitectura laboral de un sector que está en este momento sometido a una gran presión regulatoria y además a un cambio importante en todos los ámbitos: el geopolítico, pero también el del consumidor.

 

 

P.: ¿Después del convenio cuáles serán los siguientes deberes de Arte?

 

R.: Arte fue una iniciativa súper estratégica, avanzada y visionaria. Que grandes compañías de un sector decidan generar una alianza para abordar conjuntamente los retos de su sector, siendo competidoras, me parece de una madurez empresarial y de una visión digna de ponerlas sobre la mesa. En un momento en el que hay mucha polarización, en muchos ámbitos, aquí se crea una alianza para abordarlo juntos. El principal reto que se pone sobre la mesa, el más urgente, es elaborar y firmar un convenio estatal. Pero desde el primer momento, como se ve en los estatutos, se piensa en Arte como la voz de todo un sector y como un interlocutor muy relevante con todos, sindicatos, reguladores... Estamos participando ya en todos los procedimientos de participación pública y normativas europeas: el ecodiseño, la ley de economía circular, etc. Por cierto, en alianza con el Observatorio Textil y Moda y con Re-Viste, nuestro Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor (Scrap), participamos muy activamente en visibilizar el impacto que tiene el proyecto de real decreto de residuos textiles en el sector. Estamos haciendo un trabajo muy relevante conjuntamente con las administraciones, tanto autonómicas como nacionales. Es verdad que el primer hito que se puso sobre la mesa para Arte fue el convenio laboral, pero ya hemos empezado con ese plan estratégico con todos los demás temas: el regulatorio, la formación, la generación de conocimiento, visibilizar buenas prácticas en el ámbito de la sostenibilidad... Cada una de las comisiones tiene un plan de trabajo aprobado por la junta directiva, con acciones que ya empezaron en el año 2025 y van a continuar en el 2026.

 

 

P.: La estructura actual de patronales, ¿es óptima? ¿Se debería redefinir?

 

R.: La estructura que hay es la derivada de las diferentes necesidades que tienen los sectores: Anged es la gran patronal de la distribución española. Acotex tiene mucho más foco en el pequeño comercio minorista textil. La Confederación Española de Comercio es la gran organización que representa el comercio minorista, y nosotros representamos a las cadenas de moda. Yo no considero que haya fragmentación. Cada una aporta el conocimiento de su sector y lo que nosotros ponemos sobre la mesa es una forma de trabajar diferente.

 

 

P.: ¿Hay unidad de acción entre todas?

 

R.: A nosotros nos gusta trabajar en alianza. Tenemos una relación muy buena con Anged. Acabamos de colaborar con ellos en un evento sobre sobre el impacto de las plataformas digitales en el comercio en nuestro país. Tenemos una agenda europea común que nos impacta a todos y tenemos contactos institucionales frecuentes. Con la Confederación Española de Comercio, también. Acotex negocia unos convenios, el de Madrid, por ejemplo. Nosotros queremos negociar el convenio estatal, pero la relación institucional con ellos también es buena. El hecho de que existan varios puntos de vista aporta más pluralidad, porque no es lo mismo un comercio minorista, que una gran cadena de moda, que un gran almacén que tiene un porfolio y una variedad de productos enorme. Lo bonito es que cada uno aporte y que seamos capaces de abordar los retos comunes como sector. El comercio de moda es el 8% de todo el comercio en España. Además, todos trabajamos juntos en la Confederación Española d Organizaciones Empresariales (Ceoe) y formamos parte de varias comisiones y grupos de trabajo, donde abordamos posicionamientos comunes.

 

 

P.: Hace unos meses indicó en una entrevista con Modaes que al Gobierno le pediría que “nos escucharan”. ¿Les han escuchado?

 

R.: Sí, nos han escuchado. Con todas las personas de la administración pública, con los reguladores, diputados, senadores, autoridades de comunidades autónomas… Con todos los que nos hemos sentado, nos hemos sentido escuchados. Han agradecido mucho todo el conocimiento que les damos del sector. En muchos casos no se conocía cómo es la cadena de valor, cómo está constituida esta industria… y han agradecido mucho esa labor pedagógica de contar cómo, qué se hace y qué hay detrás de un producto de moda. Como consumidores lo vemos, pero detrás de una prenda hay salud para el consumidor, hay seguridad, hay control de los derechos humanos, información sobre quién lo fabrica y quién participa en ese proceso. Hay control también del impacto medioambiental. Queda mucho recorrido, pero hay compromiso.

 

 

 

 

P.: ¿Y qué le volvería a pedir si lo tuviera delante de ahora?

 

R.: Que trabajemos conjuntamente. Es decir, que si hay varias normativas ahora mismo que vamos a tener que transponer, que podamos participar de una manera eficaz en grupos de trabajo para que se puedan cumplir los objetivos. No hay duda del compromiso que tiene el sector en cumplir los objetivos sociales, de diligencia debida… El propósito de las normativas es compartido: caminar hacia un modelo de producción mucho más responsable socialmente, más comprometido con la biodiversidad, con el medioambiente... El sector está absolutamente comprometido con eso, pero el cómo lo hacemos es muy importante para conseguir el objetivo y para que no tenga un impacto negativo en las empresas. No queremos que se traduzca en menor competitividad, en pérdida de empleo o en una caída de las cifras económicas que ahora mismo representan el sector, que supone el 2% del Producto Interior Bruto (PIB) y es el 2% también del empleo en España, si contamos empleos directos, indirectos e inducidos. Nos gustaría seguir creciendo y aportando a la economía y a la sociedad española. Pero para eso es fundamental que tengamos un marco normativo trabajado de forma consensuada.

 

 

 

 

P.: Muchos empresarios hacen referencia al absentismo. ¿Es un problema real para el sector?

 

R.: Sí. El absentismo es uno de los retos más importantes que tiene ahora mismo todo el sector del retail. Afecta a muchos sectores de nuestra economía, pero a nosotros especialmente, por las características especiales del sector: muy empleador, generador de primeros empleos y con una actividad económica bastante estacional. Así que el absentismo tiene un impacto muy relevante y bastante estratégico desde el punto de vista organizativo, social y económico. Incide mucho en la competitividad, la productividad y el bienestar de las organizaciones. Necesitamos un cambio cultural en las organizaciones, que ponga en el centro la salud, el compromiso, la comunicación, el liderazgo empático, la concienciación… Porque el absentismo no son sólo datos estadísticos, que hay algo más que nos obliga a comprenderlo desde un punto de vista más amplio. Es una oportunidad muy buena para repensar esta gestión del talento. Las cifras del absentismo van en aumento y hay que analizar por qué se produce. Influyen muchos factores.

 

 

P.: La moda cada vez es más barata, con lo cual el cliente tiene más dinero disponible para el ocio. ¿Cómo puede la moda recuperar cuota de bolsillo?

 

R.: El sector está elevando sus propuestas de diseño y de calidad y eso tendrá su repercusión en el precio. Pero también tenemos un consumidor muy sensible al precio, con lo cual la fórmula es más calidad, más diseño y un precio asequible. El consumidor hoy es mucho más volátil, le gusta invertir en moda, pero también le gusta viajar e ir a un restaurante. Se está produciendo un desplazamiento del consumo hacia otros sectores. En el sector vamos a ver un mestizaje en esa propuesta de valor. No va a ser solo producto, sino que en nuestras tiendas habrá cafeterías, una oferta de restauración o de ocio. La moda está analizando qué otros nichos y qué otros espacios interesan al consumidor y lo va a intentar sumar a su propuesta de valor. Podremos ver la presentación de un libro, una actuación musical o sesiones de entrenamiento en tiendas de deporte…