Shein aviva la polémica en Francia: alianza con BHV y choque con Galeries Lafayette
El debut físico de Shein será en los históricos grandes almacenes propiedad de SGM, en París, con cinco aperturas más en provincias. Galeries Lafayette bloquea el acuerdo y el sector alerta de los riesgos para la industria local.
El debut físico de Shein en París desata un pulso histórico en Francia. El gigante chino acelera su ofensiva en el mercado, en el que recientemente puso en marcha una tienda efímera y cerró un polémico acuerdo de distribución junto a la histórica Pimkie. Este miércoles, Shein anunció su ofensiva más ambiciosa en Europa con un plan de despliegue en el canal físico. La compañía abrirá en noviembre su primer espacio de venta permanente en el mundo en el sexto piso de los grandes almacenes BHV Marais, emblema del comercio parisino. A este estreno se sumarán cinco espacios en Dijon, Reims, Grenoble, Angers y Limoges, en centros Galeries Lafayette gestionados en alianza con Société des Grands Magasins (SGM).
Shein ha elegido Francia como laboratorio para su salto definitivo al retail físico. “Es natural que este viaje comience en París, en BHV, cuna del comercio moderno, antes de extenderse a otras ciudades”, defendió Donald Tang, presidente ejecutivo del grupo a través de un comunicado. La alianza con SGM incluye la creación de 200 empleos y, según Shein, supone “un compromiso para revitalizar los centros urbanos y restaurar los grandes almacenes”.
En una entrevista con el diario Le Parisien, Frédéric Merlin, presidente del grupo SGM, que gestiona siete Galeries Lafayette afiliadas en provincias además de varios centros comerciales, se felicitó por haber cerrado un acuerdo de exclusividad con Shein que, según él, es “una forma de crear el impacto mediático”. Las dificultades económicas que atraviesa la compañía apuntan, igualmente, a ser una de las causas que han motivado el polémico acuerdo.
El anuncio fue presentado como una primicia mundial que involucraba a dos de los nombres más antiguos de la distribución francesa. Sin embargo, la reacción del Grupo Galeries Lafayette, presidido por Nicolas Houzé, no se hizo esperar. El que fuera propietario del BHV Marais respondió con contundencia: “Galeries Lafayette rechazan la instalación de Shein en los cinco almacenes afiliados del grupo SGM”.
Shein abrirá su primer espacio físico permanente en París de la mano de BHV Marais
El grupo señaló que el acuerdo vulnera las condiciones contractuales de afiliación y contradice los valores de la enseña. El rechazo deja en el aire la viabilidad de las aperturas en provincias y marca un choque directo entre SGM, que se define como un operador innovador, y la casa matriz de Galeries Lafayette, que ve en Shein una amenaza para su imagen.
Las federaciones de moda también se pronunciaron de inmediato. La Fédération Nationale de l’Habillement, que agrupa a los comerciantes independientes, denunció que, tras el acuerdo con Pimkie, ahora son “el BHV, institución parisina desde 1860, y las Galeries Lafayette en provincias quienes se vuelven hacia el ultra fast fashion, confirmando una alarmante falta de imaginación y de profesionalidad”. Para la federación, estas enseñas, “que tanto han contribuido en el pasado al prestigio y la creatividad de Francia, eligen hoy asociarse con lo más reprobable del sector de la moda”.
Más dura fue la reacción de Yann Rivoallan, presidente de la Federación Francesa del Prêt-à-Porter Féminin, que calificó el proyecto de “megastore Shein frente al Ayuntamiento de París” y acusó a los gestores de SGM de “traicionar décadas de relación con las marcas francesas premium”. Según el representante, la operación pone en riesgo la credibilidad de los grandes almacenes y la supervivencia del savoir faire local. Varias marcas francesas han mostrado su desacuerdo con el movimiento a través de las redes sociales, amenazando con poner fin a sus acuerdos de colaboración con los grandes almacenes parisinos.
La noticia llegó en plena Semana de la Moda de París, cuando la capital concentra la atención mediática de la industria global y la mirada puesta en la transformación del lujo. La elección del momento no es casual. Shein buscó situarse en el corazón del debate sobre el futuro de la moda, subrayando la tensión entre exclusividad y escala masiva.
El gigante chino ha acelerado su ofensiva en el mercado con una alianza estratégica con Pimkie
El desembarco físico se producirá en un contexto regulatorio adverso. Francia ha aprobado este año en una ley contra el ultra fast fashion que impone restricciones a la publicidad, penalizaciones económicas y exigencias de trazabilidad más estrictas. Además, Shein y Temu están bajo escrutinio por aprovechar lagunas aduaneras que permiten importar pequeños paquetes sin aranceles, una ventaja competitiva denunciada por el comercio local.
Acusada de prácticas sociales opacas y de contribuir a la contaminación por el volumen colosal de sus colecciones, la empresa se enfrenta a crecientes presiones en Bruselas y París. Las federaciones francesas y europeas han advertido que la expansión de Shein supone una “competencia desleal” contra las marcas sujetas a las normativas comunitarias.
Para Shein, la llegada al BHV Marais es una apuesta estratégica para legitimarse en el mercado europeo y acercarse al consumidor local. El sector, por su parte, vive el aterrizaje en uno de los espacios icónicos de la industria como una amenaza a la identidad de la moda nacional. El pulso con Galeries Lafayette, la presión política y el rechazo de las federaciones convierten este debut en un test de alto riesgo. Shein, sin embargo, parece dispuesta a aplicar la famosa lógica del “divide y vencerás”.