Gap: pesos pesados de Coach y Estée Lauder para lanzarse en cosmética y accesorios
La compañía estadounidense ha incorporado a exdirectivos de gigantes de la moda y la cosmética para poner en marcha sus nuevas líneas, una de las piezas de la estrategia de relanzamiento de la empresa a nivel internacional.
Gap suma talento. La compañía estadounidense ha reunido talento de Coach y Estée Lauder para liderar su nueva línea de cosmética y accesorios, con nombres de la industria como Reed Krakoff y John Demsey. Esta nueva línea es una de las piezas del plan de relanzamiento de Gap liderado por Richard Dickson.
Con efecto inmediato, el grupo ha nombrado a Deb Redmond, anterior vicepresidenta de belleza en Nordstrom, como directora general de belleza, y a Michele Parsons, hasta ahora directora comercial y de merchandising en Kate Spade New York, como directora general de accesorios con el objetivo de impulsar la estrategia, el desarrollo de productos, la experiencia del cliente y la comercialización de toda la cartera de marcas.
John Demsey, anteriormente presidente de Mac Cosmetics, propiedad de Estée Lauder, y Reed Krakoff, anterior presidente y director creativo de Coach, han sido nombrados directores ejecutivos de belleza y accesorios, respectivamente, aprovechando su orientación estratégica y décadas de experiencia en sus respectivos segmentos.
Gap sitúa sus ventas en 7.188 millones de dólares, un incremento del 1,12% respecto al primer semestre de 2024
“Apoyándonos en la renovada fortaleza de nuestras marcas icónicas, estamos sentando las bases para que Gap acelere la creación de valor a largo plazo y conecte con nuestros clientes de maneras significativas y culturalmente relevantes”, ha señalado la empresa en un comunicado.
Gap anunció a principios de septiembre su expansión hacia el sector de la cosmética y de los accesorios con Gap y Old Navy, dos de sus principales marcas, oferta que podrá encontrarse en más de 150 puntos de venta de la empresa a finales de noviembre, tras concluir sus últimos resultados con una evolución plana de ventas y de su resultado operativo.
Según los últimos datos publicados, correspondientes al segundo trimestre del ejercicio fiscal en curso, el grupo estadounidense frenó su ritmo de crecimiento respecto a la primera parte del año, con unas ventas acumuladas de 7.188 millones de dólares en el primer semestre. Los aranceles causaron estragos: la compañía proyecta un impacto anual de 150 millones de dólares.