G-III se hace con la licencia de la londinense French Connection para Norteamérica
El grupo estadounidense pone el foco en ampliar su propuesta de licencias en un momento crítico con la salida de dos de sus principales licenciados: Calvin Klein y Tommy Hilfiger. ;antiene acuerdos con Levi’s, Nautica o Champion.
G-III Apparel Group amplía su cartera de licencias. El grupo estadounidense, propietario de marcas como Dkny, Donna Karan o Karl Lagerfeld, ha firmado un acuerdo con la compañía británica de moda French Connection Group, que se encargará de fabricar y distribuir sus prendas en el mercado norteamericano, así como algunos accesorios, según avanza WWD.
El grupo estadounidense ha adquirido esta licencia tras cerrar un último trimestre marcado por la salida progresiva de los negocios licenciados de Calvin Klein y Tommy Hilfiger, que regresan a PVH Corp, en lo que ha supuesto, desde 2022, años de tensión entre ambos grupos por la distribución de las marcas.
El presidente de French Connection, Apinde Singh Ghura, encabezó en 2021 una operación para adquirir la marca por 25 millones de libras (entonces 29,3 millones de euros) a través de MIP Holdings. Desde entonces, Ghura y MIP han trabajado para revitalizar el negocio. Para Ghura, esta asociación “desbloquea oportunidades significativas” para la compañía en el territorio estadounidense.
G-III ha hecho frente a la salida de dos de sus principales franquiciados: Calvin Klein y Tommy Hilfiger
Por su parte, el presidente y consejero delegado de G-III, Morris Goldfarb, ha afirmado que ampliar la cartera de licencias es “el eje central” de su estrategia de crecimiento. “Esta asociación aprovecha nuestra infraestructura a escala y nuestras fortalezas en diseño, aprovisionamiento y distribución”, ha sostenido.
Además de sus marcas en propiedad, G-III es accionista de Awwg (Pepe Jeans) y mantiene acuerdos de licencia con compañías como Levi’s, Nautica, Champion, Halston, Converse o Bcbg. Según los últimos datos publicados, su beneficio neto descendió un 29,8% en el tercer trimestre del ejercicio, hasta 80,6 millones de dólares. Sin embargo, consiguió sanear su balance con una reducción del 95% en la deuda frente al año anterior.
No es la primera vez que French Connection externaliza alguna de sus licencias. En 2022, fue la de calzado, que concedió a Sant+Wade a través de un acuerdo a tres años vista. Los orígenes de la compañía se remontan a 1972, cuando fue fundada de la mano de Stephen Marks en Londres, y actualmente tiene presencia en ámbito global en más de 200 ubicaciones.