Nacido en 1987 fruto de la fusión de Moët Hennessy y Louis Vuitton, LVMH es el mayor conglomerado de lujo del mundo. En la década de los noventa y de la mano de Bernard Arnault, LVMH encabezó el lucrativo matrimonio entre históricas casas de lujo (la mayoría controladas por la familia hasta entonces) y el capital.
En noviembre de 2019, los dos grupos pactaron una valoración de 16.900 millones de euros. En septiembre, el grupo francés se echó a atrás y Tiffany le ha llevado a los juzgados.
El visto bueno de la Comisión Europea era el único que faltaba para llevar adelante la operación. Ambas partes se verán las caras el 5 de enero en los juzgados.
El conglomerado de lujo subraya que los “esperanzadores” signos de recuperación que vio en junio se han confirmado en el tercer trimestre en todas las regiones.
El vehículo inversor Luxury Ventures de LVMH ha entrado en el capital de la marca francesa de perfumería, que encara su primera apertura a inversión externa para crecer en mercados como Oriente Próximo, Estados Unidos y Asia.
La industria cosmética vive una reconfiguración profunda. L’Oréal impone su concentración, los fondos aceleran mientras que los conglomerados se repliegan y las fragancias se consolidan como el activo más estratégico del lujo.
Manufacture de Maroquinerie et Accessoires Louis Vuitton, que engloba la producción de bolsos y marroquinería de la empresa en Barberà del Vallès, Santa Perpètua de Mogoda y Girona, atribuye las pérdidas a la productividad.
El pasado mayo, el empresario francés ya anunció que compraría una participación del 27% en Lagardère Capital&Management, la matriz del grupo, y ahora ha entrado directamente.
La fecha límite para sellar la compra, pactada el año pasado por 16.200 millones de dólares, es el próximo 3 de febrero. Tiffany quería agendar el juicio para noviembre.
La decisión se ha tomado después de que el ministro francés para Europa y de Asuntos Exteriores obligara a retrasar la transacción más allá del 6 de enero.
Estados Unidos y Europa, dos de los principales mercados del gigante de lujo, fueron los más afectados. En China, en cambio, la empresa ha registrado “una fuerte recuperación”.
El consejero delegado y presidente del conglomerado francés de lujo ha explicado en la conferencia de los resultados del primer trimestre que en junio ya comenzaron los primeros signos de recuperación.
La compañía, propiedad del conglomerado de lujo LVMH, reducirá su plantilla de diseño, así como en otros departamentos por las ventas “decepcionantes” de los últimos meses.