Entorno

Sólo un 29% de los gigantes de la moda demuestra haber reducido sus emisiones

El movimiento activista Fashion Revolution ha publicado su segundo informe en el que analiza la transición energética de 200 grandes empresas del sector, la clave, según la entidad, para una transición sostenible en el sector.

Sólo un 29% de los gigantes de la moda demuestra haber reducido sus emisiones
Sólo un 29% de los gigantes de la moda demuestra haber reducido sus emisiones
E movimiento activista Fashion Revolution ha publicado su segundo informe en el que analiza la transición energética de 200 grandes empresas de la industria de la moda.

Modaes

Menos de un tercio de los gigantes de moda en el mundo demuestran haber reducido realmente sus emisiones. El movimiento activista Fashion Revolution ha publicado la segunda edición del informe What fuels fashion?, elaborado en base a un análisis sobre la transición energética de las 200 empresas más grandes del sector de la moda. Según los datos extraídos, alarma la entidad, apenas un 29% de los gigantes de la moda demuestra haber reducido sus emisiones.

 

Demostrar a través de pruebas científicas las alegaciones sostenibles que llevan a cabo las empresas se ha convertido en una de las obligaciones del sector, con el objetivo precisamente de evitar claims sostenibles falsos. La transparencia dentro de la moda respecto a sus planes de electrificación y reducción de emisiones es aún “alarmantemente baja”, explica Fashion Revolution, con una media de apenas un 14% de las empresas haciendo público un plan para ello.

 

Según el documento, apenas una de cada diez empresas ha revelado un plan concreto en base a objetivos de electrificación de la cadena de valor, lo que “deja a muchas empresas sin una hoja de ruta que impulse el uso de energía limpia en su cadena”. “La única y más accesible oportunidad de cambio para la moda recae en la energía limpia”, aboga la entidad, a lo que añade que la combustión que generan las calderas de combustibles fósiles son la principal fuente de emisiones del sector.

 

 

 

 

Fashion Revolution destaca que, además, que aunque muchas de las empresas cuentan con objetivos ambiciones de descarbonización, apenas un 6% demuestra la inversión que canalizan a sus proveedores para que lleven a cabo los cambios necesarios. “Esperar que los proveedores, que trabajan con unos márgenes tan bajos, puedan financiar estas transiciones millonarias es irrealista”, denuncia el texto.

 

Aquí, la organización ha destacado la necesidad de que las empresas internacionales generen una demanda. “Los proveedores no pueden arriesgarse a invertir, y los gobiernos no expandirán la oferta de energía renovable sin una clara demanda de la misma”, alerta Fashion Revolution, que cifra en un 7% las compañías que abogan públicamente por las energías renovables en los países productores.

 

El problema recae precisamente en la cadena de valor, ya que frente a un 60% de los gigantes de la moda que revelan el suministro de energía renovable en sus operaciones propias, únicamente un 11% hace lo mismo en su cadena de valor. Un gran número de empresas, además, utilizan un método de compensación de emisiones, lo que “enmascara el uso de combustibles fósiles”.

 

Junto al informe, Fashion Revolution también publica el Fashion Transparency Index, una clasificación dentro del sector que, en base a cinco indicadores (de la información publicada a la descarbonización, el uso de energía o la financiación de la transformación de la cadena de suministro), asigna un porcentaje de ejecución de la transformación sostenible de sus fuentes de energía.

 

El primer puesto lo ocupa H&M, con un 71% de ejecución, frente al 61% del año anterior. Calzedonia, Intimissimi y Tezenis comparten la segunda posición, con un 63%, mientras que Puma, que el año pasado ostentaba el primer puesto, se hace con una clasificación del 51% de ejecución. También en el top 10 se encuentran OVS, Gucci, Gildan, Lululemon y Asics.