Zalando pierde la batalla legal contra la UE y se someterá a la Ley de Servicios Digitales
La compañía alemana de ecommerce deberá cumplir con las reglas digitales más estrictas, como resolución de la demanda que presentó contra la Comisión Europea tras ser incluida en la lista de las mayores plataformas de Europa.
Zalando pierde su lucha legal contra la Comisión Europea. El gigante alemán del ecommerce deberá someterse a las reglas más estrictas de la Ley de Servicios Digitales europea, como anuncia la resolución del Tribunal General de la UE sobre la demanda interpuesta por la empresa el pasado julio.
Tras ser incluida en la lista de las mayores plataformas que deberán someterse a la nueva regulación impuesta por la Comisión Europea, en la que se encuentran plataformas como Google, Amazon, Apple o Meta, la compañía interpuso una demanda alegando que el número mensual de destinatarios activos de Zalando en la UE no era superior al umbral de 45 millones de personas, lo que supone el 10% de la población de la Unión Europea.
Finalmente, el Tribunal General ha respaldado la decisión de Bruselas. El fallo señala que la Comisión podría estimar que el número mensual de usuarios activos de la empresa asciende a más de 88 millones, y no sólo a “unos 30 millones”, como alegaba el grupo alemán basándose en el valor bruto de las ventas generadas en el marco del Partner Programm, un programa de afiliación que permite a marcas y comercios vender sus propios productos directamente en la plataforma.
Zalando aumentó su facturación un 22% en el primer semestre del ejercicio, respecto a 2024
Zalando también agumentó que la Ley de Servicios Digitales europea (DSA, por sus siglas en inglés) vulnera los principios de seguridad jurídica, de igualdad de trato y de proporcionalidad, siendo también rechazado por el Tribunal.
Esta nueva normativa conlleva obligaciones adicionales destinadas a proteger a los consumidores y a luchar contra la difusión de contenidos ilícitos, así como cumplir con la obligación de evaluar y mitigar debidamente cualquier riesgo derivado de sus servicios, como puedan ser la venta de productos falsificados, productos inseguros o ilegales o que vulneren los derechos de propiedad intelectual.
El gigante alemán especialista de ecommerce ha cerrado los seis primeros meses del ejercicio con una facturación de 5.254 millones de euros y un resultado neto de 106,5 millones de euros, que aumenta un 22% respecto al mismo periodo de 2024.