Empresa

Bimani ficha a un exScalpers como director general para escalar su negocio

La empresa de moda femenina apuesta por un binomio de dirección entre su fundadora, Laura Corsini, y el exdirector de operaciones de la compañía sevillana, Iñigo Zaldivar, para liderar su “ambicioso” plan de crecimiento.

Bimani ficha a un exScalpers como director general para escalar su negocio
Bimani ficha a un exScalpers como director general para escalar su negocio
Iñigo Zadivar, nuevo director general de Bimani.

Triana Alonso

Bimani refuerza su dirección para afianzar la estructura de su crecimiento futuro. La empresa de moda española, fundada hace trece años por la emprendedora y consejera delegada Laura Corsini, ha colocado al exScalpers Iñigo Zaldívar al frente de la dirección general. El movimiento, que se produce tras la salida de Eduardo Zamácola el pasado mayo tras un año en el cargo, consolida la reorganización estratégica de la empresa al apostar por el equilibrio de “un binomio de dirección entre Corsini y Zaldivar, que equilibra las operaciones con la creatividad, el producto y la comunicación”. El objetivo de cerrar el ejercicio con una facturación de 13 millones se mantiene, al tiempo que Bimani afronta el reto de culminar su reposicionamiento de marca y convertirse en una marca global, no únicamente anclada en la oferta de evento.

 

Iñigo es una pieza clave que ha llegado para hacer de Bimani algo importante, grande, competitivo y rentable”, asegura Laura Corsini a Modaes sobre el fichaje de su nuevo director general, quien se incorporó a la compañía a comienzos de julio. “Su experiencia nos permitirá hacer realidad muchas de las ideas que tenemos en mente, pero apoyándonos en una base más sólida”, celebra la fundadora de la empresa, que mantendrá su cargo de consejera delegada con foco en la creatividad, el producto, la comunicación y la comunidad.

 

Con quince años de trayectoria en el sector textil, Zaldivar pretende aportar una “visión ambiciosa” que permita ir un paso más allá del reciente rebranding de la compañía. “Laura tiene un perfil muy emprendedor, es el alma creativa de la empresa, y juntos somos muy potentes -señala el director general-; lejos de las estructuras monodireccionales, hay grandes ejemplos en la industria de binomios de dirección y mi nombramiento estar ahí para dar una segunda opinión, que siempre es muy interesante cuando tomas decisiones importantes y estratégicas”.

 

De perfil discreto, más enfocado a los números y las operaciones que a la visibilidad, Zaldivar cuenta con una sólida carrera que respalda su expertise para catapultar a Bimani varios escalones hacia arriba. Hijo de diplomáticos nacido en el extranjero y de “mindset cosmopolita”, Zaldivar dio sus primeros pasos profesionales en el ámbito de la consultoría, después de haber estudiado dirección de empresas. Pero su primera experiencia en moda llegó de la mano de Pepe Jeans Group, donde dirigió la expansión internacional de Hackett entre los años 2010 y 2015, coincidiendo con Vicente Castellano como director general.

 

 

 

 

Tras un breve paso por Inditex, durante en el que trabajó en el departamento de control, Zaldivar fichó por Scalpers, donde se convirtió en una “especie de mano derecha” de su fundador, Borja Vázquez. “Cuando me incorporé a Scalpers era una compañía de un tamaño muy parecido al que actualmente tiene Bimani, era una start up con apenas una decena de puntos de venta en España y una cifra de negocio muy similar a la de Bimani hoy”, recuerda el dirigente sobre sus inicios en la empresa sevillana, en 2016. “Entonces entré en una marca poco conocida, muy boutique y, nueve años después, es una compañía que ha multiplicado por once su tamaño y no necesita carta de presentación”, constata el que fuera director de operaciones, responsable de desarrollo de negocio, licencias, retail y real estate de la compañía.

 

Su cometido en Bimani será similar: generar estructura, robustecer las tripas y las zonas grises de la empresa, vinculadas a operaciones y sistemas, para llevarla a una segunda fase de crecimiento. Un rol 360 grados que será complementario al de Corsini y permitirá liderar un equipo de cuarenta personas en oficinas (alrededor de un centenar, teniendo en cuenta las tiendas). “Al final con una bicicleta tienes una parte delantera con un manillar flashy y colorido, pero es vital la rueda de atrás, gris, con cables y piñones, que te permite subir la montaña”, compara Zaldivar sobre la importancia de encontrar el equilibrio entre las dos áreas de dirección.

 

 

bimani coleccion tribeca 1200

 

 

Si bien el directivo admira el mérito de Bimani de haber creado “una comunidad muy fiel, recurrencia grande y conquistado el territorio del evento”, su proyecto de futuro consiste en expandir los horizontes de la marca. “Bimani ya ha conseguido convencer y dar seguridad alrededor de un producto delicado, ahora queremos desarrollar muchísimo más la parte casual”, explica el director general sobre una oferta estructurada alrededor de dos líneas: Sorelle, enfocada a un estilo más atemporal y Tribeca, de carácter más “cañero y urbanita”.

 

“Bimani no es una marca de evento, igual que Scalpers no era una marca de trajes. Scalpers nació como una marca de trajes, pero se transformó en una marca casual -reconoce Zaldivar-; Bimani ha nacido como una marca de evento y se está transformando en una marca casual”.

 

 

 

 

Actualmente, las colecciones casual ya representan entre el 30% y el 40% de la facturación de la empresa, que cerró el pasado ejercicio con ventas de 11 millones de euros. “El producto atelier será siendo el corazón de la compañía, pero rodeado de colecciones casual”, anticipa el dirigente.

 

En materia de expansión, Zaldivar pretende consolidar la red nacional. A sus aperturas en Madrid y Barcelona de este año se sumará una nueva tienda este mes en Bilbao, un espacio de 300 metros cuadrados en la calle Rodríguez Arias. “Queremos robustecer la marca en el mercado nacional antes de dar el salto físico al extranjero, es fundamental conseguir músculo de compañía aquí antes de lanzar operaciones fuera”, asegura, lanzando un “piano, piano…” que invita a pensar que el salto al extranjero se producirá cuando llegue el momento adecuado.

 

“España es un G7 a nivel internacional en retail, el país está lleno de marcas internacionales que nos escogen dentro de los primeros territorios para expandirse ponen porque es un mercado relativamente manejable a nivel tamaño, con una población muy amplia, con un poder adquisitivo amplio y logísticamente está muy bien conectado”, analiza Zaldivar sobre sus prioridades, añadiendo que “además, existen muchas ciudades con poblaciones por encima del cuarto de millón, algo que no se puede trasladar exactamente a otros mercados donde la concentración poblacional es altísima”.