Troels Holch Povlsen, un hombre con suerte
La discreción es una de las principales características del fundador de la danesa Bestseller. Pese a su fortuna, dicen que Troels Holch Povlsen mantiene costumbres humildes y sigue pensando que las cosas pequeñas son valiosas.
A principios del pasado junio, Bestseller celebró su cincuenta aniversario. La empresa danesa, uno de los mayores grupos de gran distribución de moda del mundo, lo hizo con un festival al más puro estilo Coachella en el que 10.000 empleados y partners disfrutaron de conciertos de Elton John o Bruno Mars. Troels Holch Povlsen se paseaba tranquilamente por la campa del castillo de Egeskov, en la isla de Funen, en Dinamarca, como si fuera uno más, como un desconocido. Quizá por eso, cuando le presentaron sobre un escenario, lo hicieron como “el jefe de los jefes, el jefe de Anas”. Su hijo, Anders (Anas) Povlsen, es hoy quien pone cara a Bestseller, pero sin Troels Holch Povlsen la compañía propietaria de Jack&Jones no habría conseguido alcanzar una facturación de casi 5.000 millones de euros, el doble si se considera también el negocio de China.
Con pelo tupido y blanco como la nieve y con unas gafas negras de pasta que lo hacen inconfundible, Troels Holch Povlsen es tan discreto como la empresa que fundó. El empresario nació en 1949 en el barrio de Risskov de Aarhus, la segunda mayor ciudad de Dinamarca, hijo de un responsable regional de los servicios sociales. Pasó su etapa educativa sin demasiado éxito, pero descubrió que tenía un talento innato para los negocios. Primero vendió alfombras y, después, ropa de la fábrica de jerséis de su tío, Olaf Povlsen.
Cuando a finales de 1975 decidió poner en marcha su primera tienda de ropa llamada Pigalle en Ringkøbing, Holch Povlsen ya había conocido a la que se convertiría en su esposa y cofundadora de Bestseller, Merete Bech Povlsen. En aquella primera tienda, el matrimonio comenzó vendiendo ropa de la fábrica de su tío, pero en menos de un año comenzó a importar sus propios productos para venderlos tanto a través de la tienda como a distribuidores.
En 1980, los Holch Povlsen compraron una tienda en Aarhus llamada Bestseller, un nombre que les gustó tanto que se convirtió en la denominación de la empresa. Inicialmente, la compañía se centró en moda femenina, lanzando en 1986 la marca Exit y en 1987, Vero Moda.
Troels Holch Povlsen es tan discreto como la empresa que fundó, Bestseller
En los inicios de Bestseller, los Holch Povlsen no estuvieron solos. Al dúo de unió primero Helle Poulsen y, después, Finn Poulsen, un matrimonio que resultaría clave en la fundación de la empresa. A la primera, Holch Povlsen la contrató porque le gustaba cómo trabajaba como camarera: “era capaz de servir a cinco clientes en un viaje y pensé que me ahorraría mucho dinero”, recordaba en una reciente intervención pública. Al segundo lo puso primero a cargo de sus hijos como cuidador durante seis años y, más tarde, le invitó a unirse a la empresa.
Mientras Helle Poulsen estaba en las tiendas con Merete Bech Povlsen, Holch Povlsen y Finn Poulsen trabajaron durante casi cuarenta años en el mismo despacho, sentados uno frente al otro. Aunque ellos se hacían cargo de compras, ellas eran el verdadero filtro del producto, porque tenían el pulso del cliente.
Él fue el fundador y pese a ser tremendamente competitivo (“lo peor que me puedes decir es no”, reconoce), no le cuesta admitir que con su hijo al frente es cuando Bestseller ha despegado. Anders, el mayor, nació en 1972, y cinco años después lo hizo el pequeño, Niels. Aunque ambos han trabajado en la empresa, fue Anders quien con 28 años se puso al frente del negocio, que hoy en día sigue dirigiendo y haciendo crecer. Anders Holch Povlsen es hoy la mayor fortuna de Dinamarca.
El empresario lleva el número para desbloquear su teléfono escrito en el fondo de pantalla, porque confía en todo el mundo
Pero el carácter del fundador ha quedado impregnado en Bestseller, que tiene la cercanía y la confianza como dos de los valores de los que más hace gala. Cuentan que Troels Holch Povlsen lleva el número para desbloquear su teléfono escrito en el fondo de pantalla, porque confía en todo el mundo. Además de la confianza, quienes han trabajado con él también destacan el cuidado del detalle: “cuando venía a las oficinas de Málaga miraba siempre si el suelo estaba limpio y en las reuniones de equipo incluía al personal de limpieza”.
“Durante muchos años tuve mucha suerte: es importante tener ambición, pero también suerte, aunque prefiero hablar de destino”, decía recientemente Troels Holch Povlsen, que confiesa que jubilarse no es lo suyo. Hace veinticinco años, dejó Bestseller y, lejos de dedicarse a disfrutar del descanso, puso en marcha otra empresa.
Amante de la arquitectura y las antigüedades, en 1995 compró la finca Gyllingnæs y la restauró al completo, convenciendo a los artesanos de que los muebles debían durar 500 años. Hoy dedica su día a día a Nine United, una compañía con intereses en empresas de cinco áreas: diseño, retail brading, supply y trading y activos inmobiliarios. En ella engloba, por ejemplo, cuatro marcas de artículos de decoración: &Tradition, Nine, Verpan y Hay.
Miembro del consejo de administración de Bestseller (la presidencia recae en su esposa), Troels Holch Povlsen ha recibido numerosas distinciones (entre ellas la de Caballero de Dannebrog, una orden de caballería danesa que reconoce la contribución al país), pero él dice que lo único que ha hecho es “ir a trabajar cada día”.