Nueva temporada: quién, cuándo y dónde de los creativos que deben revivir al lujo
Septiembre será la prueba de fuego para los nuevos diseñadores de las maisons. Jonathan Anderson en Dior, Dario Vitale en Versace, Pierpaolo Piccioli en Balenciaga o Demna en Gucci afrontan el reto en un mercado en transformación.
Un sencillo look masculino, con blazer estructurado, camisa abierta y vaqueros rectos se convirtió en el inesperado pistoletazo de salida del nuevo baile creativo en la moda. La primicia no se desveló sobre las pasarelas, sino en pleno Festival Internacional de Cine de Venecia. La icónica actriz Julia Roberts fue la encargada de presentar la nueva era de Versace, liderada por el diseñador Dario Vitale, durante un photocall matinal y, horas después, con un sobrio vestido de la casa italiana. Durante el mismo evento, la intérprete Amanda Seyfried repitió el mismo conjunto de estilo casual, consiguiendo revolucionar las redes sociales con las imágenes. Versace lo apostaba todo a su nuevo look, que aparecía en Venecia por partida doble. Fue la primera pista de un septiembre que llega cargado de estrenos en las principales casas de lujo.
No fue, sin embargo, la única maison de lujo que decidió mostrar un aperitivo de sus novedades en la ciudad de los canales. En Dior, Jonathan Anderson desplegó señales de su nuevo lenguaje al frente de las colecciones femeninas, masculinas y de Alta Costura de la firma propiedad de LVMH. La actriz Alba Rohrwacher apareció con un vestido azul medianoche de alta costura reinterpretado con un aire subversivo, mientras Monica Barbaro optaba por un largo vestido negro con plisado y lazada. Tampoco faltó Andrew Garfield, con un jersey trenzado y zapatillas Dior que incendiaron Instagram con comparaciones a J.Crew. Un anticipo de lo que puede ser su estrategia, al domesticar la costura con un giro cotidiano que no renuncia al espectáculo.
Chanel, que protagonizará uno de los estrenos más esperados tras la era Lagerfeld-Viard, encontró en Tilda Swinton la mejor embajadora de lo clásico que se actualiza. Por parte de Kering, Bottega Veneta desveló su cambio de rumbo de la mano de la creativa Louis Trotter, una de las escasas mujeres al frente del diseño de las grandes firmas de lujo, llevó su propuesta a la alfombra roja con Jacob Elordi, impecable en un esmoquin de proporciones cuadradas o con un estilismo blanco integral de mañana.
La industria recibe una oleada de nombramientos como parte de un ciclo de renovación acelerada en las cúpulas creativas. La volatilidad del lujo, las exigencias de velocidad y un consumidor dividido entre herencia y novedad han provocado un auténtico baile de creativos en el último año. Gucci, Dior, Balenciaga o Chanel figuran entre las casas que estrenan dirección artística en las próximas semanas. A la ecuación se suman marcas en plena redefinición como Jil Sander, Bottega Veneta, Carven o Mugler.
Dior, Chanel o Gucci: el tablero de estrenos en el mes de septiembre
Si bien la alfombra roja de Venecia funcionó como prólogo, el verdadero escenario será en el marco de las fashion weeks. Las pasarelas internacionales se convierten esta temporada en el tablero donde los grupos de lujo pondrán a prueba sus nuevas apuestas creativas. No sólo está en juego el diseño, sino las ventas. En un momento de ralentización del mercado y presión sobre márgenes, cada debut se interpreta no sólo como una propuesta estética, sino como una estrategia de reposicionamiento. El clima de presión sobre el sector, acostumbrado a navegar entre trimestres al alza o incluso con crecimientos a doble dígito, subraya que el panorama de vuelcos creativos es sinónimo de un nuevo reparto de cartas para sorprender y seducir a los clientes. ¡Que empiece la carrera!
Versace será una de las casas más observadas. El nombramiento del exMiu Miu Dario Vitale supuso un movimiento inesperado para la marca ahora controlada por el grupo Prada tras su adquisición millonaria a Capri Holdings. Su primer gesto, visible en Venecia, apunta a una reinterpretación menos barroca y más contenida de los códigos Versace apuntalados por la icónica Donatella, con guiños a una elegancia funcional que deberá consolidarse durante la próxima Semana de la Moda Milán.

Además, su aterrizaje no sólo supone un cambio estético, sino también una apuesta corporativa. Prada diversifica su cartera con una etiqueta que aporta visibilidad internacional y, sobre todo, potencial de crecimiento en categorías como accesorios y moda masculina. El reto de Vitale es doble. Por un lado, reinterpretar el imaginario Versace sin diluir su identidad. Por otro, dotar de consistencia económica a una firma que, pese a su peso histórico, necesita acelerar en ventas globales para estar a la altura del resto de activos del grupo. ¿Podrá triunfar Versace sacrificando, en cierto modo, la identidad de Versace?
También en Milán, se celebrará este septiembre otro estreno de alto voltaje: el regreso de Gucci bajo la dirección de Demna. El creador georgiano, que transformó Balenciaga en sinónimo de ironía posmoderna y streetwear de lujo, es ahora el encargado de recuperar el pulso de la primera marca de Kering. Tras el interregno de Sabato De Sarno, el grupo confía en que Demna insufle a Gucci la radicalidad que el mercado demanda, relanzando las ventas catastróficas de la que, en su día, fue la firma locomotora del exitoso desempeño del grupo.
En Milán, se estrenará Demna en Gucci y Dario Vitale en Versace
Demna debutará el 23 de septiembre en Milán con la primera colección femenina de Gucci a su cargo. Su fichaje es estratégico. Kering atraviesa un periodo de cambios en su dirección y de contracción de su actividad. El grupo necesita un golpe de efecto creativo que devuelva a la casa italiana al centro de la conversación global.
La expectativa es máxima: ¿será Demna capaz de conjugar su lenguaje subversivo con la herencia artesanal de Gucci? Las primeras pistas se esperan en un desfile que concentrará a prensa, compradores e incluso analistas. Más allá de la pasarela, el mercado seguirá de cerca el impacto en ventas y el posible reposicionamiento en precios, márketing y retail.

No es el único estreno de Kering esta temporada. Louise Trotter tomará las riendas de Bottega Veneta el 27 de septiembre. Con experiencia en Lacoste y Joseph, la diseñadora británica llega a una casa de lujo silencioso que ha logrado cifras récord en los últimos años gracias al minimalismo de Daniel Lee y de Matthieu Blazy. El desafío para Trotter es encontrar su propio léxico en la discreción de la firma y mantener el crecimiento en un segmento donde la diferenciación pasa por el savoir-faire y la atemporalidad.
OTB juega su propia carta con Jil Sander, Marni y Maison Margiela
El hólding italiano OTB, propietario de Diesel, Marni y Maison Margiela, también se suma al cambio de ciclo. En Jil Sander, Simone Bellotti debutará el 24 de septiembre tras años en Gucci. La firma, adquirida por OTB en 2021, busca consolidar su posición como referente de minimalismo sofisticado en un mercado cada vez más saturado.
Por su parte, Glenn Martens asumirá por primera vez la dirección creativa de una colección de prêt-à-porter para Maison Margiela con desfile en París el 4 de octubre. Martens, hasta ahora director de Diesel, aporta una visión experimental cocida a fuego lento durante sus años en Y/Project que puede reconfigurar la relación de Margiela con el mercado global. Para OTB, el movimiento refuerza la apuesta por un portfolio de marcas con identidades fuertes y diferenciadas. Mientras tanto, Marni prepara transición tras la salida de Francesco Risso, aunque su relevo no se hará efectivo en septiembre.
En París, todas las miradas estarán puestas en Dior. El diseñador estrella Jonathan Anderson, que llevó a la cima la española Loewe, debutará con su primera colección completa femenina tras adelantar algunos códigos en la alfombra roja. El pasado verano, el creativo dio a conocer su primera propuesta masculina, que gozó de una aceptación generalizada El diseñador irlandés deberá equilibrar la herencia de Christian Dior con su ADN subversivo, en un movimiento estratégico de Delphine Arnault para reforzar el atractivo de la mayor marca de moda del hólding. Atrás queda el romanticismo y la estética femenina de la italiana Maria Grazia Chiuri, quien se despidió de la maison hace tan sólo unos meses.

Loewe pasará a manos de Jack McCollough y Lazaro Hernandez, fundadores de Proenza Schouler, que debutarán el 3 de octubre. Su incorporación a LVMH es una jugada significativa: el tándem neoyorquino, con lenguaje arquitectónico y experimental, deberá reinterpretar una marca asentada sobre la artesanía española y la proyección global.
Balenciaga, Loewe o Mugler cierran la agenda de novedades
En Chanel, Matthieu Blazy se enfrentará a su estreno más complejo. Tras años en Bottega Veneta, donde consolidó un lenguaje basado en la artesanía contemporánea, el reto ahora es trasladar esa visión a la casa más simbólica del lujo francés, propiedad de la familia Wertheimer. Su estreno, que sigue a la salida de Virginie Viard, la mano derecha de Karl Lagerfeld durante años, es una de las puestas de largo más esperadas. ¿Conseguirá el belga revisitar el estilo y refrescar la demanda alrededor de la histórica maison de Coco? Las respuestas llegarán el próximo 6 de octubre.
Tras su salida de Valentino, donde disfrutó de una carrera exitosa y una buena acogida de sus creaciones de volúmenes sofisticados, el italiano Pierpaolo Piccioli tomará el testigo de Demna al frente de la cada de Cristóbal Balenciaga. Su nombramiento, que parece un match lógico y sin riesgos, se concretizará en un show durante la fashion week francesa el próximo 5 de octubre. Unos días antes, el dos de octubre, el portugués Miguel Freitas desvelará sus primeros diseños para la francesa Mugler.
La moda, como la economía, se mide en ciclos. Y septiembre de 2025 será recordado como un mes en que el tablero se volvió a barajar. Desde el blazer masculino de Vitale en Venecia hasta el esperado debut de Anderson en Dior, los próximos días pondrán a prueba la capacidad de los creativos de conectar con el mercado sin perder el alma de las maisons que ahora dirigen.