Londres repiensa su pasarela: el British Fashion Council duplica la inversión en internacional
Tras cancelar la edición masculina de junio, la nueva directora del BFC, la exSelfridges Laura Weir, ha presentado una batería de medidas para recuperar el atractivo de la London Fashion Week y retener el talento creativo.
La fashion week de Londres se reinventa. Sólo unas semanas después de tomar las riendas del British Fashion Council (BFC), su nueva consejera delegada, Laura Weir, ha anunciado una nueva estrategia para relanzar la London Fashion Week, tras varios años de pérdida de protagonismo y la reciente cancelación de su edición masculina de junio. La ejecutiva ha presentado sus primeras decisiones en la fiesta de verano de la organización, entre ellas, una de las más simbólicas: a partir de septiembre, los diseñadores miembros del BFC ya no tendrán que pagar para desfilar en la pasarela oficial.
La medida alinea a Londres con otras semanas de la moda de menor tamaño, como Berlín o Estocolmo, que ya funcionan bajo modelos de participación sin coste directo para los diseñadores. “La fashion week es un valioso activo de propiedad intelectual nacional y nuestra ventana al mundo sobre cómo luce la creatividad británica”, defendió Weir en su discurso.
La decisión llega en un momento en que Londres pierde progresivamente peso como capital de la moda. La cancelación de la edición masculina de junio, por falta de diseñadores confirmados, reflejó una tendencia de fuga de talento hacia otras ciudades como París, Milán o Berlín. “No es por falta de creatividad, sino por ausencia de infraestructura para apoyar a nuestros diseñadores a producir, mostrar y escalar en este país”, subrayó Weir.
Como parte del relanzamiento, el BFC duplicará la inversión en su programa de invitados internacionales para atraer a más prensa y compradores globales a la capital británica. “Representantes gubernamentales de Hong Kong, India y Oriente Medio han pedido reunirse con nosotros y están invirtiendo millones en construir sus propias plataformas”, explicó la directiva. “Ellos entienden que invertir en cultura conduce al éxito comercial y reputacional de una nación”, añadió.
El British Fashion Council ha impulsado un paquete de medidas para reposicionar la ‘fashion week’ londinense
La estrategia también contempla un enfoque descentralizador. “Demasiado a menudo la moda ha sido una historia centrada en Londres; debemos reconocer la excelencia nacional y hacer que el Reino Unido sea accesible y, lo que es más importante, abierto al mundo”, añadió. En esta línea, el BFC lanzará un programa piloto educativo llamado Fashion Assembly, que llevará a los diseñadores a sus antiguos colegios para conectar con futuras generaciones de talento creativo. La iniciativa ha sido impulsada por Sarah Mower, embajadora del BFC para el talento emergente y crítica de Vogue.
Además, el BFC ha alcanzado un acuerdo con el Gobierno británico para ampliar tres años más el programa NewGen, su principal plataforma de apoyo al talento emergente, a partir de 2026. También se incrementará la dotación para becas, aunque aún no se han detallado las cifras ni el origen de los fondos. Actualmente, un tercio del presupuesto del BFC proviene de subvenciones públicas, mientras que el resto se nutre de ingresos por patrocinios, cuotas de membresía y mecenazgo.
Weir, que sucede a Caroline Rush tras más de una década al frente del BFC, aseguró que todavía está definiendo su hoja de ruta, pero anticipó que “cada evento y plataforma que celebremos será intencionada y magnética”. En un contexto tras el Brexit, la ejecutiva quiere posicionar al BFC como agente de una nueva diplomacia cultural británica. “Mi intención es construir sobre las bases ya existentes, poner a los diseñadores en el centro, priorizar el acompañamiento empresarial y asegurar que nuestros modelos de financiación tengan un impacto duradero en la economía creativa del país”, concluyó.