Boohoo es una empresa británica de ecommerce de moda. La compañía, fundada en 2006 por Mahmud Kamani, está enfocada a clientes de entre 16 años y 30 años. La empresa ha crecido a base de compras y es dueño de PrettyLittleThing, Nasty Gal, MissPap, Karen Miller, Coast, Oasis y Warehouse.
El gigante británico del comercio electrónico de moda incrementó su facturación un 73% con respecto a 2019 hasta 975,9 millones de libras (1.130 millones de euros) en el primer semestre, y ha reducido su beneficio un 20% interanual.
El gigante británico de ecommerce ha publicado la lista de sus 1.100 proveedores internacionales como parte de su Agenda for Change, implementada tras el escándalo detonado por las malas condiciones de una de sus fábricas en Leicester.
La compañía de comercio electrónico da comienzo a un plan de expansión en Reino Unido para los próximos cinco años, generando alrededor de 5.000 puestos de trabajo.
El pure player, que rescató el grupo de grandes almacenes a principios de este año por 55 millones de libras, explora abrir una pequeña tienda fuera de Londres.
La compañía británica de distribución online, fundada en 2006 por Mahmud Kamani, ha pedido a los accionistas que en su próxima junta general voten en contra de las resoluciones del grupo Frasers, propiedad de Mike Ashley.
La compañía británica ha propuesto a Mike Ashley para ocupar el puesto de consejero delegado de la empresa británica de ecommerce de moda, tras la retirada de John Lyttle. Frasers posee alrededor del 27% del negocio de Boohoo.
El grupo británico, dueño de marcas como PrettyLittleThing o Nasty Gal, ha pedido un descuento del 10% en sus pedidos, tras llevar a cabo otras tácticas de reducción de costes a lo largo del año.
El pure player británico ha cerrado el periodo con una cifra de facturación de 486,1 millones de libras (566 millones de euros) y un margen bruto del 55%, en línea con el registrado en 2019.
La compañía británica de ecommerce, que adquirió las tres marcas de Arcadia el pasado febrero, ha incorporado a Mitch Hughes como responsable de las firmas.
La compañía británica de ecommerce registró una facturación de 1.745,3 millones de libras en el ejercicio 2020. La empresa prevé crecer alrededor del 25% este año.
La compañía británica de ecommerce ha comunicado al Comité de Auditoría Medioambiental (EAC, en sus siglas en inglés) su voluntad de vincular los bonos de sus altos ejecutivos a sus objetivos ESG (medioambientales, sociales y de gobierno corporativo).
La nueva adquisición, que se produce pocos días después del alquiler de un centro logístico en Daventry, está ubicada en el West-End londinense y servirá de base para las marcas del grupo con sede en la capital británica.
La empresa ha alquilado a Prologis una antigua plataforma de Arcadia, en la que la compañía prevé invertir 50 millones de libras y con la que quiere generar 500 puestos de trabajo.
Las autoridades estadounidenses podrían prohibir al pure player británico la exportación de sus productos al país debido a las acusaciones que pesan sobre la empresa.
La compañía británica ha completado la adquisición de las tres marcas de Arcadia, que entró en concurso de acreedores el pasado noviembre, por 25,2 millones de libras.
El grupo británico se encuentra en conversaciones exclusivas con la compañía, propiedad de la esposa del empresario Philip Green, por la compra de las tres marcas.
El grupo ha nombrado a Sir Brian Leveson, que reportará directamente a la junta directiva. Como parte de su compromiso de transparencia, la compañía hará públicos sus informes.
Cuatro de los mayores auditores de Reino Unido no se han propuesto para cubrir la vacante que deja PwC. Sólo EY estaría todavía considerando presentarse.
Liz Kendall ha escrito una carta a los accionistas de la empresa de ecommerce para que realicen este movimiento después de la polémica en la fábrica de Leicester.
El Sunday Times publicó la semana pasada un artículo en el que aseguraba que los trabajadores en una fábrica de Leicester que trabaja para el grupo cobran sólo 3,5 libras por hora.
El grupo británico de ecommerce, propietario de Nasty Gal, Pretty Little Thing o Coast, ha sido investigada por las condiciones laborales de los trabajadores de la fábrica en la que opera en Leicester (Reino Unido).