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Primera alegación contra el etiquetado ambiental para la moda en Francia

Glimpact, una empresa de medición del impacto ambiental ha calificado como arbitraria la metodología que plantea la normativa francesa, y que, por el momento, no es de obligado cumplimiento para las empresas de moda en el país.

Primera alegación contra el etiquetado ambiental para la moda en Francia
Primera alegación contra el etiquetado ambiental para la moda en Francia
La herramienta analiza desde el impacto sobre el clima o la biodiversidad, de la liberación de microfibras o de su coste al ser exportada a otros países.

Modaes

El etiquetado ambiental francés, en entredicho. La compañía Glimpact, especializada en la medición del impacto medioambiental de las empresas, ha recurrido ante el Consejo de Estado de Francia la medida que articula el etiquetado ambiental de la moda. La norma entró en vigor el 1 de octubre, y por el momento su aplicación es opcional para las empresas.

 

La compañía, que ofrece también soluciones para reducir dicha huella ambiental, ha denunciado que la metodología que incluye el decreto es “arbitraria” y no se alinea con las normas europeas, según explicó el presidente de Glimpact, Christophe Girardier, a AFP. Francia se ha convertido en uno de los pioneros en comenzar a instaurar el etiquetado ambiental dentro de la Unión Europea, antes, incluso, de que Bruselas acabe de determinar los parámetros para medir la huella ambiental de la moda.

 

Entre las demandas de Glimpact, la compañía ha denunciado que no se tenga en cuenta para la puntuación el riesgo de toxicidad de las prendas para las personas, a la vez que tacha de demasiado elevada la importancia de los indicadores relacionados con el impacto de las prendas en la biodiversidad, según se han hecho eco diversos medios del país.

 

 

 

 

Para llevar a cabo el cálculo del impacto, la herramienta analiza desde el impacto sobre el clima o la biodiversidad, de la liberación de microfibras o de su coste al ser exportada a otros países. Glimpact también ha defendido que, estos parámetros de información dejan fuera características como la durabilidad de las prendas y “socavan el objetivo de informar a los consumidores”.

 

“Las pretensiones de Glimpcat no son, en ningún momento, contradecir los principios del etiquetado ambiental (…), sino garantizar que este sigue una metodología estrictamente científica y armonizada a nivel europeo”, ha defendido la empresa en un comunicado. Girardier ha defendido, por su parte, que las empresas del país “no necesitan confusión, sino claridad”, y urgido al Gobierno galo a crear un marco estable y probado científicamente que les permita reducir de facto su huella ambiental.

 

La medida forma parte del esquema de etiquetado francés para los textiles, que se introdujo bajo la ley de prevención de residuos francesa por primera vez y se formalizó en 2021 a través de la ley del clima y resiliencia. La medición del impacto ambiental de la moda se ha puesto en marcha en coordinación tanto del Gobierno francés como de la Ademe, o Agencia Francesa para la Transición Ecológica.