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Francia: entra en vigor el etiquetado ambiental para la moda

Las empresas pueden, a partir de hoy, publicar la puntuación del coste ambiental de sus prendas de forma voluntaria, que toma la forma de un rango del 0 al infinito, y calcula el impacto de cada prenda en toda la cadena de valor.

Francia: entra en vigor el etiquetado ambiental para la moda
Francia: entra en vigor el etiquetado ambiental para la moda
La etiqueta establece una puntuación del 0 al infinito en base a la huella ambiental de cada prenda.

Modaes

Entra en vigor el etiquetado ambiental para la moda, por el momento voluntario. Las empresas de moda que operen en el país, ya sea francesas o internacionales, pueden a partir de hoy comenzar a comunicar sobre el coste ambiental de sus prendas. La medida ha entrado en vigor hoy, después de su publicación en el Boletín Oficial del Estados a principios de septiembre, y no establece una obligación hacia las empresas.

 

Por el momento, únicamente las empresas que lo deseen podrán utilizar el portal puesto en funcionamiento por el Gobierno francés para calcular el impacto ambiental de cada una de sus prendas. Una vez volcada la información en la herramienta digital, esta genera una puntuación (que va de 0, como la mejor puntuación, o ningún impacto ambiental, hasta un número infinito). Ese número puede ya publicarse tanto en los portales online de las empresas como en una etiqueta física.

 

“Esta cifra representa el conjunto de impactos ambientales generados a lo largo del ciclo de vida de cada prenda, desde la producción del material hasta el desecho de la prenda, pasando por el hilado, la tejeduría, la confección, el transporte e incluso el mantenimiento”, explica el texto oficial publicado por el Ejecutivo galo.

 

 

 

 

El objetivo a medio y largo plazo pasa porque, a través de este número, los consumidores puedan tomar decisiones más conscientes a la hora de comprar moda. La medida, sin embargo, también espera impulsar la mejor toma de decisiones entre las empresas a la hora de proveerse. “Y así, reducir el impacto global del sector textil sobre el medio ambiente”, añade el texto.

 

Por el momento, sin embargo, el cálculo y la publicación del impacto es voluntario. En un año, sin embargo, si las empresas no lo han llevado a cabo, la ley establece que una tercera parte, como otra compañía o una ONG, pueda hacerlo en su lugar.

 

Para llevar a cabo el cálculo del impacto, la herramienta analiza, en base a los criterios definidos por el sistema europeo estandarizado aprobado por Bruselas a mediados de año, y que contempla desde el impacto sobre el clima o la biodiversidad, de la liberación de microfibras o de su coste al ser exportada a otros países.

 

La medida forma parte del esquema de etiquetado francés para los textiles, que se introdujo bajo la ley de prevención de residuos francesa por primera vez y se formalizó en 2021 a través de la ley del clima y resiliencia. La medición del impacto ambiental de la moda se ha puesto en marcha en coordinación tanto del Gobierno francés como de la Ademe, o Agencia Francesa para la Transición Ecológica.