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Materias primas y ‘hubs’: los nuevos horizontes para el ‘sourcing’

La industria de la moda se encuentra inmersa en la búsqueda tanto de nuevos materiales como polos de aprovisionamiento para impulsar la sostenibilidad y salvaguardar su futuro.

C. Juárez

28 mar 2022 - 04:55

Materias primas y ‘hubs’: los nuevos horizontes para el ‘sourcing’

 

 

Redefinir el sourcing tras la pandemia se ha convertido en unos de los principales retos de la industria de la moda ante la urgencia de la sostenibilidad y la necesidad de diversificar riesgos y tejer relaciones más sólidas con los proveedores. En este nuevo Insight, patrocinado por Lectra, Modaes.es repasa las claves de la cadena de aprovisionamiento de la moda a escala global y aborda la situación de los principales hubs de producción del sector y las materias primas.

 

 

La moda explora su futuro. En plena transformación y mejora procesos, aceleración en eficiencia y sostenibilidad, y sorteo costes, la industria de la moda se encuentra en plena búsqueda de nuevos horizontes, que pasa desde derivar su aprovisionamiento en nuevos polos de producción hasta la investigación y uso de nuevos materiales.

 

África lleva años postulándose como una de las promesas para el sourcing de moda debido a los menores costes de producción y una mano de obra más barata. ¿El reto? La falta de profesionalización e industria. Con todo, el continente ha dado un salto adelante en 2021 como uno de los nuevos hubs de aprovisionamiento para la moda.

 

En el último año, la Unión Europea ha incrementado sus importaciones de moda de África un 16%, hasta 9.158 millones de euros, según datos de Icex Expaña Exportación e Inversiones. La subida ha estado liderada por socios consolidados, como Marruecos, Egipto o Túnez, pero países con menos tradición en el sector ya se postulan como las próximas promesas.

 

Aunque el peso sobre las compras europeas de moda todavía es muy pequeño, entre las regiones que más han elevado sus ventas a la Unión Europea se encuentran Guinea Ecuatorial, Benín y Mali. Costa de Marfil, por su parte, ha incrementado sus ventas de moda a la Unión Europea un 30,4% en 2021, hasta 10,5 millones de euros, y Kenia lo ha hecho otro 30%, hasta 23,4 millones de euros.

 

 

 

 

Etiopía, en cambio, que hace unos años se postulaba como el siguiente Dorado para el sourcing, han perdido peso entre los principales proveedores de moda de la Unión Europea. El país ha hundido sus exportaciones un 28,9% en 2021, hasta 52,3 millones de euros, frente a los 73,6 millones de euros de un año atrás.

 

Para Estados Unidos, sin embargo, el país se mantiene como posible socio preferente para el futuro. El país incrementó sus compras a Etiopía un 16,8% en 2021, hasta 293 millones de dólares. Otras de las siguientes promesas del sourcing en África para Estados Unidos son Kenia, donde ha incrementado sus compras un 16,5% en 2021, y Lesoto, donde las ha elevado un 14%, y Ghana, donde las ha duplicado en 2021.

 

Además de seducir a los principales mercados de consumo, Etiopía ha atraído inversiones en los últimos años de los principales fabricantes de prendas de vestir del mundo, como la hongkonesa Tal Apparel, que puso en marcha unas instalaciones en el parque industrial Hawassa, al sur de Addis Abeba, la capital del país.

 

También es el caso de la india Raymond Group, que ha puesto en marcha fábricas de confección en el país. Otras de las compañías internacionales que están invirtiendo en Etiopía son los fabricantes indios Arvind y Epic Group, la empresa de Sri Lanka Hirdaramani Garment o la china Wuxi Jinmao.

 

 

 

 

Pero el gran salto delante de la región ha ido de la mano de Li&Fung, que llevó a África en 2018 trece empresas chinas y bengalíes para poner en marcha fábricas de tejidos y de confección. Entre ellas se encuentran Shanghái Dongxia, HYT, Azim Group, Gilwood, Maxfund o Cobalt, entre otros. H&M, por su parte, cuenta con tres proveedores en el país.

 

En Asia, por su parte, se escuchaban voces hace unos años sobre el resurgimiento de Myanmar, que, sin embargo, ha perdido peso. La Unión Europea redujo sus compras al país un 14,5% en 2021. El retroceso ha sobrevenido después del golpe de Estado del ejercito birmano a principios de 2021, que amenaza al hub de aprovisionamiento, que contaba hasta entonces con beneficios arancelarios, alta capacidad de producción y menores costes salariales que algunos vecinos del Sudeste Asiático.

 

 

Nuevos materiales

Más allá de las próximas promesas de aprovisionamiento, la industria de la moda también está inmersa en la búsqueda de nuevos materiales para dar un salto adelante en sostenibilidad y reducir el consumo de materias primas contaminantes, como el poliéster.

 

Acuerdos como el Pacto de las Naciones Unidas, la CEO Agenda o el Fashion Pact han impulsado la puesta en marcha de los grandes operadores del sector, desde gran distribución hasta lujo, de nuevas hojas de ruta para impulsar la sostenibilidad. Son los grandes grupos los que están impulsando iniciativas para reducir su dependencia de las materias primas convencionales, como el poliéster y el algodón.

 

Inditex desarrolló en 2017 una fibra de algodón reciclado de la mano de Lenzing y elMassachusetts Institute of Technology (MIT). Esta fibra, llamada Refibre, está realizada con base de tejidos reciclados.

 

La alemana Adidas también ha dado pasos en ese sentido, mediante su alianza con la compañía Amsilk, con la que ha desarrollado una fibra completamente biodegradable a partir de componentes naturales llamada Biosteel. En deporte, Puma también se alió con el MIT para la búsqueda de nuevos materiales más sostenibles.

 

 

 

 

En el caso de H&M, una de las compañías que más está apostando por el desarrollo de nuevos materiales. El grupo sueco canaliza la investigación a través de su fundación, que cuenta con los premios Global Change Awards, que cada año premia a las empresas más innovadoras para hacer escalable su producto.

 

Entre las seis ediciones del galardón, el grupo sueco ha invertido en proyectos de investigación en nuevos materiales y sostenibilidad, como un disolvente para reciclar algodón, una empresa que produce una membrana biodegradable a base de minerales para la ropa de abrigo, otra compañía que cultiva ortigas para crear fibras sostenibles o una empresa que usa microorganismos para crear piel biodegradable y vegana.

 

Además de los grandes grupos, también han surgido empresas que han apostado por la búsqueda de nuevos materiales en el camino a la sostenibilidad. Es el caso de Banana Tex, que desarrolla un tejido técnico similar al algodón a partir de fibras extraídas de plátanos y cultivados en las selvas de Tailandia.

 

Seevix, respaldada por Asics, se especializa en el desarrollo de tejido a partir de tecnología que imita la mecánica detrás de la seda de araña, mientras que Orange Fiber produce un tejido similar a la seda a partir de fibras de naranja. Piñatex, por su parte, produce cuero vegano a partir de hojas de piña.

 

Con todo, la búsqueda de nuevos materiales para la moda también pasa por el reciclaje y las materias primas producidas de forma más amigable al medio ambiente. Es el caso del algodón orgánico o las prendas realizadas a partir de botellas de plástico PET, que han capitalizado la investigación para su uso en la industria de la moda.