Saks ultima su entrada en los juzgados tras no poder hacer frente a su deuda
La compañía estadounidense de grandes almacenes de lujo avanza hacia el Capítlo 11, equivalente a un concurso de acreedores en España, a causa de su deuda. Se espera que la declaración de quiebra se anuncie en los próximos días.
Saks, cada vez más cerca de la bancarrota. La compañía estadounidense de grandes almacenes de lujo avanza hacia el Capítulo 11, lo equivalente en Estados Unidos a un concurso de acreedores en España. La declaración se llevará a cabo en los próximos días.
Saks todavía no tendría preparado el acuerdo de reestructuración, con la intención de elaborarlo en las próximas semanas. Fuentes del mercado apuntaron a Bloomberg que la bancarrota se declararía esta semana, aunque los planes de Saks cambian constantemente.
La compañía estadounidense estaría en conversaciones avanzadas con sus acreedores para obtener un paquete de financiación de aproximadamente 1.250 millones de dólares bajo la figura de debtor-in-possession (DIP), en el marco del proceso concursal. Este tipo de financiación le permitiría seguir operando durante el proceso de bancarrota y ponerse al día con los pagos atrasados a sus proveedores.
Mark Metrick, Richard Baker e Ian Putman salen de la compañía
No obstante, las conversaciones no han dado fruto en las últimas semanas, con unos accionistas desanimados ante la crítica situación económica de la empresa y el equipo directivo, cuyos miembros han ido abandonando el grupo. A principios de mes dimitió el consejero delegado, Mark Metrick. Por su parte, el presidente ejecutivo, Richard Baker, que sustituyó a Metrick, también deja la compañía. La última salida es la de Ian Putman, presidente.
La situación de Saks se ha alargado en el tiempo. Durante el año pasado, la compañía intentó vender una participación minoritaria en Bergdorf Goodman, así como también algunos de sus activos, como una propiedad en Beverly Hills. En agosto, Saks alcanzó un acuerdo con sus acreedores para refinanciar 600 millones de dólares, lo que les obligaba a aceptar pérdidas y con los que consiguió salvarse de la bancarrota.
A finales de 2025, antes de incumplir el pago de intereses superior a 100 millones de dólares previsto para diciembre, Saks había evaluado otras opciones para reforzar su liquidez, como la financiación de emergencia o la venta de activos.
En julio, la compañía anunció los resultados del primer trimestre del año donde se registraron pérdidas netas de 232 millones de dólares, al alza frente a los 184 millones de dólares de pérdidas netas del primer trimestre de 2024, excluyendo Neiman Marcus.