Polène da un salto de escala: tres aperturas en Europa para consolidar su ofensiva retail
La empresa francesa de marroquinería made in Ubrique acelera su expansión internacional con una “estrategia selectiva” en Dinamarca, Alemania e Italia. Participada por L Catterton ya supera los 140 millones de euros de ventas.
En una de las últimas esquinas de los Campos Elíseos, donde las fachadas haussmannianas son el escenario de fondo de un flujo constante de turistas, Polène apuntala su crecimiento siguiendo una lógica propia. El pasado diciembre, la marca instaló allí su segunda boutique en París, un imponente flagship ubicado en el número 2 del Rond-Point des Champs-Elysées para acercarse a la clientela internacional. Los locales, hasta entonces, habían tenido como referencia un espacio en los grandes almacenes Le Bon Marché de la Rive Gauche y, al otro lado del Sena, su icónica tienda de la rue Richelieu. Sin embargo, estas eran sólo las primeras piezas de un puzzle más extenso que, en los últimos meses del ejercicio, se concretan en un acelerón retail para apuntalar el crecimiento internacional de la compañía.
Según explican desde la marca a Modaes, la empresa ha optado por una estrategia de expansión selectiva en destinos donde exista una sensibilidad afín a su estética de lujo silencioso. Primero el norte de Europa, con Alemania y Dinamarca como mercados prioritarios por su clientela atenta al diseño, y más adelante nuevos proyectos en Italia, China y en Corea del Sur, un país donde Polène ya ha construido comunidad.
Ese enfoque medido se ha encontrado con un calendario especialmente intenso. La reciente inauguración del espacio expositivo de cien metros cuadrados en la planta baja de la tienda, el Atelier de Curiosités dedicado a poner en valor el proceso artesanal de producción de sus piezas, supuso el arranque de una etapa que, en apenas unas semanas, ha sumado aperturas en Hamburgo y Copenhague. Además, la empresa ya cuenta con un proyecto avanzado en Milán. La firma fundada en 2016 por los hermanos Antoine, Elsa y Mathieu Mothay, participada desde 2024 por el fondo L Catterton, da así un salto de escala manteniendo intacta la disciplina estética que la caracteriza.

La compañía ha crecido apoyándose en un modelo singular que combina diseño en París y producción íntegra en Ubrique, donde trabajan más de 2.200 artesanos en un radio de cinco kilómetros. En 2023, Polène alcanzó 142 millones de euros en ventas según Le Monde y, un año, después reforzó su músculo financiero con la entrada minoritaria de L Catterton, el vehículo inversor de LVMH, operación que no alteró el control familiar y permitió acelerar la expansión sin renunciar al estilo de la casa.
Polène afronta una nueva etapa internacional con “aperturas selectivas”
El primer movimiento de esta ofensiva tuvo lugar el pasado septiembre con su aterrizaje Hamburgo, en la comercial Neuer Wall. La boutique, diseñada por Snøhetta, ocupa más de 300 metros cuadrados y presenta la estética de la marca combinando acero corten, pavimentos de ladrillo y curvas cálidas en madera. En la línea del enfoque pedagógico y cultural de la firma, el espacio incorpora el área Craft at Work, concebida como una aproximación contemporánea a un taller de marroquinería donde máquinas históricas explican técnicas, pruebas y procesos de transformación del material. Allí, la marca reutilizó 488 kilos de retales procedentes de Ubrique para crear el mostrador y las unidades de exposición.
La segunda gran apuesta ha llegado en noviembre al subir la persiana de su primera tienda de Copenhague, ubicada en la plaza Højbro Plads, en pleno corazón histórico de la ciudad. El local, de 331 metros cuadrados, se inspira en las flores de arum y despliega una arquitectura basada en arcos, bóvedas y tonos suaves. En Dinamarca, Polène colaboró igualmente con artesanos como escultor Nicholas Shurey o el Natural Material Studio. El espacio incluye también el taller experiencial Artisanship in Action, dedicado a la personalización.

El siguiente desembarco internacional tendrá lugar próximamente en Via Alessandro Manzoni, en el triángulo del lujo milanés. Aunque la empresa no ha adelantado detalles, todo apunta a que replicará el modelo experiencial que se ha consolidado en París, Hamburgo y Copenhague, en guiño a sus talleres de la localidad gaditana de Ubrique.
De esta forma, la marca ha pasado de un crecimiento orgánico, apoyado inicialmente en el canal online, a una red de flagships seleccionadas en ciudades clave. La etapa actual no busca volumen, sino consolidar su identidad y el control absoluto del detalle. La mirada ahora está puesta en un próximo objetivo: Pekín, donde la marca contará con una nueva tienda desde diciembre.