Liwe: ‘si’ de los accionistas al plan de reestructuración con acciones y ‘brick’ como garantía
La compañía, propietaria de la cadena Inside, ha presentado también el plan a sus acreedores, en su mayoría entidades bancarias, y que contempla una quita del 49% de la deuda con el objetivo de no entrar en concurso de acreedores.
Liwe Española recibe el respaldo de sus accionistas. La junta de accionistas de la compañía propietaria de la cadena de moda Inside, ha aprobado hoy por unanimidad la propuesta del plan de reestructuración preparado por la empresa, y con el objetivo de solventar su situación económica y salvarse así de entrar a concurso de acreedores. Dicho plan, sin embargo, aún debe recibir el visto bueno de los acreedores.
La empresa solicitó en abril adherirse a un proceso de preconcurso, precisamente para empezar a negociar con sus acreedores bancarios tras acumular un pasivo de 65 millones de euros, y consiguió en julio una prórroga de otros tres meses, periodo que está a punto de finalizar. En su último ejercicio completo, Liwe perdió 24,75 millones de euros, sumado a una caída de las ventas del 9%, hasta los 103,42 millones de euros.
El plan aprobado hoy por los accionistas de Liwe pasa por una condonación del 49% de la deuda, pudiendo los acreedores, en su gran mayoría entidades bancarias, entre una quita por la parte correspondiente de la deuda de dicha cantidad o la emisión de préstamos participativos.
Liwe busca hacer frente a un pasivo de 65 millones de euros
En el primer caso, tras la quita, la banca empezaría a cobrar el 51% restante de la deuda a partir de 2027. Ese año, los acreedores cobrarían un 8,6%, seguido de un 12,2% en 2028, un 15,8% en 2029, un 19,6% en 2030, un 20,5% en 2031 y un 23,3% en 2032. En la segunda opción, la banca podría convertir el crédito en préstamos participativos, lo que le permitiría “recuperar hasta el 100% de la deuda”, pero estos no podrían cobrarse hasta 2033, con el condicionante de la buena evolución del negocio.
Además de aprobar el plan propuesto a los accionistas, la junta también ha dado luz verde a “todos los documentos o actos necesarios para su implementación”. Estos, según ha explicado la compañía en la documentación presentada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (Cnmv), incluyen la pignoración de 20.210 acciones de autocartera de la empresa, así como de la hipoteca de los inmuebles de Liwe en Murcia.
Como parte de esta reestructuración, la compañía ha cerrado ya al menos 91 establecimientos, según la información del mismo medio, además de haber llevado a cabo un expediente de regulación de empleo (ERE) en junio, que afectó a los servicios centrales de la sociedad, con una reducción del 29% del personal adscrito. El plan, además, contempla el cierre de otras 18 tiendas para los próximos años, así como una nueva estrategia comercial y el impulso del canal online y la eficiencia logística.
Enfrentamiento de los acreedores
Aunque Liwe está agotando el tiempo de prórroga para que sus acreedores acepten una de las dos opciones planteadas, la posición de la banca, por el momento, no es unánime. Por un lado, la empresa ha asegurado que cuenta con el apoyo de CaixaBank, que ostenta más del 40% de la deuda financiera de la empresa, y de Caja Rural de Granada. En el sentido contrario, sin embargo, el Banco Santander, el segundo máximo acreedor, o Sabadell, Bankinter, Deutsche Bank, Cajamar, Banco Cooperativo y el Instituto de Crédito Oficial (ICO), optarían por no adherirse al plan.