Burberry reduce su facturación un 5% y mejora márgenes en el primer semestre
La compañía británica ha concluido el periodo con ventas de 1.032 millones de libras (1.210 millones de euros) y un beneficio operativo ajustado de 19 millones de libras (22,3 millones de euros), tras dos años de descensos.
Burberry recupera tracción en la primera mitad de su ejercicio 2026. La compañía británica de lujo ha registrado una facturación de 1.032 millones de libras (1.210 millones de euros), lo que supone un retroceso reportado del 5% y un 3% menos a tipo constante. El desempeño muestra una moderación significativa frente a la caída del 20% encajada un año antes.
Las ventas comparables se han mantenido estables en el acumulado (periodo finalizado en septiembre), tras una caída del 1% en el primer trimestre y un avance del 2% en el segundo, el primer crecimiento positivo en dos años. El canal retail ha generado 854 millones de libras (1.001 millones de euros), un 3% menos con respecto al ejercicio precedente.
El beneficio operativo ajustado se ha situado en 19 millones de libras (22,3 millones de euros), frente a las pérdidas de 41 millones del mismo periodo de 2024. El margen operativo ajustado ha alcanzado el 1,9%, frente al descenso del 3,8% del año anterior. El resultado operativo reportado ha sido negativo en 18 millones de libras (21,1 millones de euros), lastrado por un cargo de reestructuración de 37 millones ligado al plan Burberry Forward.
Por regiones, Burberry ha registrado una mejora generalizada. Emea ha crecido un 1% en el semestre, con solidez del cliente local compensando la menor actividad turística. En América, las ventas han avanzado un 3%, impulsadas por la captación de nuevos clientes. Por su parte, China ha reducido su retroceso hasta el 1%, tras volver al crecimiento en el segundo trimestre, con un alza del 3%; mientras que Asia-Pacífico ha caído un 2% con un mejor comportamiento en Japón a partir de verano.
Burberry ha elevado su facturación, no obstante, un 2% en el segundo trimestre del ejercicio
En términos de producto, el segmento outerwear ha liderado el crecimiento en todas las regiones, mientras softs ha registrado avances de doble dígito. El negocio de marroquinería ha mejorado secuencialmente, aunque se ha mantenido débil. Finalmente, el canal wholesale se ha reducido un 11% a tipo constante, en línea con la estrategia de reducir el perímetro y priorizar socios estratégicos.
El margen bruto ha alcanzado el 67,9%, una mejora de 450 puntos básicos respecto al mismo periodo del año anterior, apoyado en una gestión más estricta del inventario y en la normalización de los ajustes aplicados en 2024. Los gastos operativos ajustados han descendido un 7% a tipos reportados, en línea con el programa de ahorro que prevé 80 millones de libras en eficiencias a cierre del ejercicio.
Asimismo, el flujo de caja libre ha sido negativo en 50 millones de libras (58,6 millones de euros), aunque mejora de forma notable frente al déficit de 184 millones del año anterior. Por su parte, la deuda neta se ha situado en 93 millones de libras (109 millones de euros) antes de arrendamientos.
Un año después de impulsar su estrategia Burberry Forward, el consejero delegado, Joshua Schulman, ha destacado los primeros resultados tangibles del reposicionamiento. “Con la consistencia de nuestra expresión de lujo británico atemporal y una oferta de producto mejorada, hemos comenzado a ver cómo los clientes regresan a la marca”, ha señalado el directivo.
La empresa mantiene una perspectiva prudente para lo que resta del ejercicio, al tiempo que prevé que el impacto de sus iniciativas gane tracción en los próximos meses. La compañía ha asegurado que seguirá enfocada en mejorar márgenes y productividad y reforzar su identidad como casa de lujo británico contemporáneo.