Bimba y Lola: diez veces menos rentable en tres años con ventas estancadas
La compañía gallega, en plena etapa de reposicionamiento, se aleja mucho de las tasas que anotaba en 2018, cuando canceló su proceso de venta y puso en marcha un nuevo plan estratégico. En 2024 redujo su beneficio más de un 75%.
Bimba y Lola recorta drásticamente su beneficio. La compañía gallega, que acaba de incorporar a Carlos Soler-Duffo (exconsejero delegado de Tous) a su consejo de administración, gana diez veces menos en los últimos cuatro ejercicios, reduciendo su resultado neto a sólo 1,5 millones de euros. En plena etapa de reposicionamiento, la empresa ha estancado sus ventas.
Según información publicada por la propia empresa, Bimba y Lola finalizó el ejercicio 2024 (concluido el pasado febrero) reduciendo su resultado neto más de un 75%. La compañía cerró el ejercicio 2020 (marcado por la crisis del Covid-19) con pérdidas de cinco millones de euros. Un año más tarde, dejó atrás los números rojos y ganó 15,7 millones de euros, que pasaron a 11,6 millones de euros en el ejercicio 2022 y a 6,1 millones en 2023.
El resultado bruto de explotación (ebitda) de la empresa también ha ido a la baja, aunque no con tanta intensidad. En 2004, la compañía anotó un ebitda de 19,3 millones de euros, frente a los 24,4 millones de euros, un 20,9% menos. En los últimos cuatro ejercicios, el ebitda de la empresa se ha reducido en 1,7 veces.
Parte de la reducción de la rentabilidad de Bimba y Lola es fruto del estancamiento de las ventas, en plena etapa inversora para reposicionar la marca y para reforzar las infraestructuras, con la puesta en marcha, por ejemplo, de una nueva sede corporativa. La empresa cerró 2024 con ingresos de 234,2 millones de euros, frente a los 227,1 millones de 2023 y los 224,9 millones de 2022.
La proyección de Bimba y Lola es muy diferente a la de hace ocho años, cuando la empresa decidió cancelar el proceso para abrir su capital, una operación por la que se habían interesado grupos como Permira y Carlyle. En aquel momento, la ventas de la compañía crecían a ritmos del 18% (hasta 181 millones en el ejercicio 2017) y el ebitda rebasaba los 33 millones de euros (con un alza del 53% en 2017).
Se cumplen también ocho años desde el nombramiento como consejero delegado de José Manuel Martínez Gutiérrez, que se incorporó a la empresa procedente de Esprit para ejecutar el plan estratégico 2018-2022. La empresa se marcó entonces el objetivo de acelerar su internacionalización: si en 2017 las ventas internacionales representaban el 26% del total, en 2024 este porcentaje se había elevado ya el 56%.
En paralelo a la reducción de la dependencia del mercado español, Bimba y Lola ha logrado también encoger el peso de los complementos en sus ventas, aunque siguen representando el 70%, mientras el 30% corresponde a artículos textiles. Por canales, la cuota online del grupo se sitúa en el 21%, mientras el resto procede de las tiendas físicas. A cierre de 2024, Bimba y Lola sumaba 310 tiendas, frente a los 289 de doce meses antes.