Shaking Sustainability: menos comunicación y más gobernanza en la transformación ‘verde’
El informe Shaking Sustainability in the Fashion Business 2023 revela que menos empresas realizan comunicación sobre sus avances en ESG y caen las que creen que la sostenibilidad es un atributo de marca.
La industria de la moda afina sus estrategias en sostenibilidad con las acusaciones de greenwashing marcando más que nunca la agenda. En concreto, entre los principales grupos de moda del mundo desciende por primera vez el ratio de empresas activas en la comunicación de sus avances sostenibles y está menos extendida la impresión de que la sostenibilidad debe considerarse un atributo de marca.
Es una de las principales conclusiones de Shaking Sustainability in the Fashion Business 2023, un informe impulsado por EY y Modaes que mide cada año el grado de desarrollo de las estrategias de ESG en las principales empresas de moda del mundo.
En particular, sólo el 75,9% de las empresas analizadas afirman desarrollar de forma recurrente planes de comunicación con el consumidor específicos en aspectos ligados a la sostenibilidad, frente al 78,7% del último informe. Además, el número de empresas que considera la sostenibilidad como un atributo de marca se ha reducido hasta el 85,7%, frente al 94% de la edición anterior del informe.
Consulta aquí Shaking Sustainability in the Fashion Business 2023
La presión regulatoria está en buena medida detrás de estos datos. En el último año, la Comisión Europea ha avanzado en sus medidas para garantizar comunicaciones claras y precisas en relación con la sostenibilidad, particularmente en la industria de la moda. De hecho, uno de los puntos de la Estrategia para el textil es ponerle freno al greenwhashing. Según la Comisión Europea, un examen sobre declaraciones de sostenibilidad en el textil, la confección y el calzado, sugiere que un 39% de las afirmaciones podrían ser falsas o engañosas.
A su vez, el consumidor cuenta con cada vez más información y se cuestiona lo que afirman las empresas. “Antes, muchas compañías hacían acciones puntuales, pero ahora estamos evolucionando hacia un concepto en el que la sostenibilidad tiene que estar embebida en el conjunto de la estrategia de negocio, pasa a ser algo que comunicar a algo que hacer”, sostiene Macarena Gutiérrez, directora de consumer products&retail de EY-Parthenon. La directiva también apunta que los clientes cada vez tienen más criterio y para ellos, la sostenibilidad se ha convertido en un must: “si no cumples, no te compran”, reitera Gutierrez.
Según un estudio sobre sostenibilidad en textil de la Comisión Europe, un 39% de las afirmaciones podrían ser falsas o engañosas
“Ya no es tan sencillo hablar de sostenibilidad si no hay un rigor”, apunta José Luis Carceller, consejero delegado de Kiabi en España, en declaraciones recogidas en el informe. Por su parte, Antonio Roades, director de ESG de Adolfo Dominguez apunta que el lavado verde se puede prevenir con regulación. “Hay que regular la comunicación ambiental, el problema es cómo”, añade.
En cualquier caso, el informe también revela que la apuesta de los principales grupos de moda en avanzar en cuestiones de sostenibilidad se ha visto impulsada por políticas concretas que establecen ámbitos de actuación específicos. En concreto, el porcentaje de empresas en las que existe una política de sostenibilidad aprobada por el consejo de administración se ha incrementado hasta el 86,4% durante 2023, frente al 83% de la pasada edición del informe.
A esta cuestión se suma la incorporación de ejecutivos expertos en sostenibilidad en sus órganos de gobierno. Según avanza el informe, el 75% de las empresas del sector cuentan con, al menos, un responsable de sostenibilidad en el comité de dirección, un 2% más que en el último estudio. Por otra parte, el 73,5% de las compañías cuenta con una comisión delegada del consejo de administración responsable de la sostenibilidad, frente al 70,2% del año anterior.
Las empresas del sector han incorporado nuevos directivos especializados en sostenibilidad y han introducido más prácticas de ESG
Desarrollar una identificación y evaluación de los riesgos ambientales, sociales y de gobernanza (ESG, en sus siglas en inglés) se ha convertido en una prioridad para las compañías. El 94,7% de las empresas encuestadas han avanzado en este aspecto en el último año. En la pasada edición de Shaking Sustainability el porcentaje ascendía al 93%.
También son mayoría, el 73,6% de las empresas analizadas, las que tiene un sistema informático específico para la recopilación y el reporte de datos ASG. En la anterior edición, el porcentaje copaba al 72% de las compañías del estudio.
La transparencia continúa siendo uno de los mayores retos para las compañías del sector, según recoge el informe. Muchas empresas llevan años tratando de identificar el alcance medioambiental de sus operaciones, aunque con poco éxito. Los proveedores continúan siendo opacos en la información que aportan y cuestiones como la cantidad de gases de efecto invernadero que emiten a lo largo de la cadena se hace complicado de medir para las empresas, lo que ha hecho que varias compañías aplacen el objetivo de ser neutros en carbono.
Identificar, medir e informatizar los riesgos y datos ESG se ha convertido en una de las prioridades para las empresas de moda
En concreto, el porcentaje de empresas que aseguran tener un horizonte sostenible es del 72,1% frente al 75% de la pasada edición del informe. De los principales grupos del sector, Inditex se ha puesto como objetivo 2040 para conseguir cero emisiones netas, mientras que H&M prevé reducir un 56% las emisiones de gases de efecto invernadero hasta 2030 y al menos el 90% hasta 2040. Tendam, por su parte, se ha marcado el objetivo de conseguir la descarbonización total para 2050, y ha puesto en marcha medidas como la adquisición de energía renovable.
Más tecnología
El 61,2% de las empresas del sector han apostado en el último año por colaborar con entidades científicas o académicas para el desarrollo de nuevas tecnologías orientadas a la sostenibilidad de los productos. La entrada en el capital de compañías que desarrollan soluciones tecnológicas para la industria de la moda ha sido otra de las vías de las empresas para avanzar en innovación.
En ese sentido, cada vez son más los bancos e inversores que toman en cuenta herramientas de medición de la sostenibilidad o los planes concretos que las empresas tengan en ese ámbito para decidir antes de realizar una operación e incluso la pondera a la hora de calcular cuál será el coste que impondrán a una financiación.
En 2022, el porcentaje de compañías que ha realizado alguna operación vinculada a préstamos sostenibles o ha sido incluida en índices bursátiles ligados a la sostenibilidad asciende al 22,4%, por debajo del 27,7% de la edición pasada del informe.
Shaking Sustainability in the Fashion Business se elaborad anualmente a partir de una encuesta a cincuenta de los principales operadores del sector de la moda a escala global y un fact checking exhaustivo de sus memorias anuales y de sostenibilidad, que han permitido obtener una imagen amplia y clara de esta cuestión en la industria global de la moda.