La moda seguirá confinada: uno de cada tres consumidores reducirá su gasto
Sólo un 24% de los españoles aumentará su gasto en ropa y complementos, según un informe de EY-Parthenon. Las mujeres son las que más se inclinan por reducirlo, con una cuota del 40%.

La desescalada llegará tarde a la moda. Aunque las tiendas han comenzado ya tímidamente a abrir a lo largo de todo el territorio español, los consumidores no tienen por ahora ganas de shopping. Según el estudio El Día Después, elaborado por EY-Parthenon, uno de cada tres consumidores prevé reducir su gasto en el sector en la etapa de desconfinamiento. Para el conjunto del año, el informe prevé que el sector pierda más del 40% de su facturación.
En concreto, un 32% reducirá su gasto en ropa y complementos cuando vuelva a salir a la calle, un 44% lo mantendrá y un 24% lo reducirá. Los que más se contendrán serán los jóvenes: el 35% de los clientes de entre 18 y 29 años y el 33% de los que están en la treintena gastarán menos en el sector.
En cambio, los grupos de edad más mayores, de más de 60 años, son los más conservadores: una gran mayoría, el 58%, prevén mantener el gasto en los próximos meses y sólo un 16% lo aumentarán y un 26% lo reducirán.
Por género, la mayor contención se dará entre las mujeres. En concreto, el 40% de las consumidoras indican que tienen la intención de reducir el gasto, frente al 254% de los hombres, que optarán mayoritariamente por mantenerlo igual.
El estudio identifica tres tipos de consumidores en la fase de post-confinamiento. El más numeroso, que representa a un 51% de los consumidores, son los más pesimistas. Este tipo de cliente, más frecuente en Madrid, Barcelona y zonas turísticas, prevé mantener el gasto en alimentación y lo disminuirán en todo lo demás.
En el otro extremo se sitúa un 27% de los clientes, los menos pesimistas, que aumentarán su gasto en alimentación, hostelería, moda y turismo. Este perfil tiene una mayor representación en Andalucía y Comunidad Valenciana. Por último, un 22% de los consumidores son algo más pesimistas y mantendrán el gasto en las cuatro categorías. Este último grupo es común en Navarra y País Vasco.
Esta salida al ralentí del confinamiento hará que el sector pierda más del 40% de la facturación en 2020 y que la recuperación sea lenta. El documento distingue entre los impactos coyunturales y los estructurales, que definirán el nuevo normal del sector.
Entre los primeros se encuentra un fuerte impacto en las ventas por el cierre de tiendas, las restricciones al comercio y el impacto en la renta disponible, además de una “cierta preocupación” a la hora de acudir a las tiendas por las medidas de seguridad y el riesgo de contagio. También los dos primeros meses de medidas de contingencia, como los recortes de costes, la inyección de liquidez o los expedientes de regulación temporal de empleo (Erte).
A medio plazo, la consultora prevé un periodo de estabilización y adaptación, en el que llegará el cierre de tiendas (equivalentes a un 25% de la facturación del sector), el adelgazamiento de estructuras central, el desarrollo del modelo digital y la oportunidad de compraventas porque muchas empresas verán en riesgo su continuidad.
Las mujeres son las que más optarán por reducir su gasto en moda tras el confinamiento
Pasado el golpe y la etapa de adaptación, llegará el nuevo normal. En él, sostiene EY, habrá una mayor incidencia del consumo responsable y un cambio en los modelos de compra, con una reducción de la frecuencia y del ticket medio. También anticipa un mayor apoyo al producto nacional, al pequeño comercio y a las macas con un propósito.
Desde el punto de vista de las compañías, la consultora prevé una flexibilización de las operaciones, una revisión del modelo de negocio para mejorar la eficiencia de costes y cambios en las estructuras de capital.
Por último, en el mercado, el informe prevé un aumento de la concentración, una reinvención del modelo de aprovisionamiento, una reducción de las colecciones y un cambio en el modelo de vinculación con el consumidor.
La tienda post Covid-19
El coronavirus ya ha transformado las tiendas de ropa. Las medidas de protección, la distancia de seguridad y la cita previa, en aquellas regiones que continúan en fase 0, son hoy la nueva normalidad.
En este sentido, el informe de EY-Parthenon subraya que el 45% de los consumidores ven como necesarias las medidas relacionadas con la higiene de las prendas o probadores, una de las cuestiones más debatidas por los retailers de moda.
El Gobierno obliga a higienizar la ropa, pero no detalla con qué método debe hacerse, mientras que para los probadores sugiere utilizarlos de forma alterna y siempre con una única persona al mismo tiempo.
Los consumidores no consideran necesario el sistema de cita previa en tienda
Los usuarios también consideran necesario las medidas de control de aforo. En cambio, un 20% considera poco importante la digitalización en tienda, con servicios como el click&collect o la tecnología para reducir el contacto con los dependientes.
El aspecto más innecesario, según los consumidores, es la cita previa: un 34% considera que no es importante y sólo un 18% lo considera necesario. “El proceso de compra es emocional, la planificación del momento de compra o visita a la tienda no parece una opción para los encuestados”, subraya el documento.
El confinamiento ha derribado la barrera del online para grupos de consumidores que antes apenas utilizaban ese canal. De hecho, la gran mayoría de los clientes han usado o se plantearía emplear el ecommerce para comprar ropa o complementos durante el confinamiento, con un ratio que oscila del 60% entre los mayores de sesenta años y el 77% de los treinteañeros. A corto plazo, la mayoría prevén mantener su gasto online en el sector, especialmente en los segmentos más jóvenes, en los que un 20% de los consumidores lo aumentarán.