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Desarrollo tecnológico y cambio gradual: las claves del aprovisionamiento de Mango

La compañía española de distribución de moda, número dos en España por cifra de negocio, utiliza herramientas tecnológicas como Clo, un software para el diseño 3D o el sistema de programación Apex, del gigante Shima Seiki para el tricot.

Desarrollo tecnológico y cambio gradual: las claves del aprovisionamiento de Mango
Mango utiliza herramientas como Clo o Apex para la fase de desarrollo de producto.

C. Juárez

14 sep 2022 - 05:00

¿Cómo se aprovisionan las empresas españolas de moda? ¿Hasta qué punto la digitalización ha impactado en el sourcing? ¿Y en la relación con los proveedores? En la serie Del just in time al just in case: la nueva supply chain, patrocinada por E-SCM Solutions, Modaes repasa las herramientas, estrategias y modelos de las cadenas de valor de las principales empresas del sector en España.

 

 

Cambio gradual en el mapa y desarrollo tecnológico para ganar agilidad. Estas son las dos claves de la cadena de aprovisionamiento de Mango, la segunda mayor empresa de gran distribución en España por cifra de negocio. Tecnología de diseño 3D, Rfid y softwares especializados son las principales herramientas de la empresa para optimizar su sourcing.

 

Según Andrés Fernández, director global de sostenibilidad y sourcing de la empresa, la fase de desarrollo de producto es una de las principales áreas de desarrollo actual de la compañía. “Estamos en plena transición hacia un modelo digital”, explica el ejecutivo.

El modelo del que habla Fernández se basa en tecnología y patronaje 3D con el objetivo de ganar agilidad y “evitar interacciones de muestrario”. Fernández asegura que el uso de todas estas herramientas tecnológicas, además de tener consecuencias básicas como la optimización de recursos o mejora de la eficiencia de los equipos, “nos ayuda incluso a ser más creativos”.

 

Entre las herramientas tecnológicas que utiliza Mango se encuentra Clo, un software para el diseño 3D, el sistema de programación Apex, del gigante Shima Seiki para el tricot, o el software de Gerber, que en su última versión incluye una herramienta de patronaje 3D.

 

 

 

 

En el ámbito de la fabricación, Mango cuenta en algunas de las fábricas de sus proveedores con herramientas de control de calidad y planes de acción con los proveedores para identificar errores y mejorar los procesos en la cadena de producción. Sin embargo, Fernández asegura que “todavía faltan muchas fábricas que incorporen tecnología”. “Aún no se ha llegado a la industria 4.0 porque implica fábricas inteligentes, súper conectadas y muchos datos, y la mayoría de ellas no han llegado a este punto todavía”, sostiene Fernández.

 

Para el ejecutivo, la clave para conseguir una industria 4.0 está en la colaboración entre empresas y fabricantes. Por un lado, el trabajo de las compañías de moda es “hacer ver que es necesario y que aporta mucho valor”, mientras que, desde el lado de los fabricantes, “tienen que dar esa respuesta”.

 

Esa comunicación y relación con los proveedores se ha intensificado tras el estallido de la pandemia. Después de que el coronavirus provocara el cierre de fábricas, en Mango “cogimos conciencia del trabajo de los proveedores y no cancelamos pedidos, hubo más bien un ejercicio de rehacer el puzzle”. “Al ser más conscientes, estamos más pendientes y tratamos de darle la información más detallada posible”, señala Fernández.

 

Con algunos proveedores estratégicos, la compañía ha formalizado la relación con la creación de un marco de comunicación y colaboración que establece objetivos a años vista y aporta más visibilidad sobre el trabajo.

 

 

 

 

La relación con los proveedores de Mango se establece con varias plataformas, que ayudan a la trazabilidad del pedido. Además, la compañía está trabajando en el desarrollo de una herramienta tecnológica “para poder tener una buena plataforma robusta de comunicación y detalles”. “El esfuerzo está en escalar un poco y agilizar el proceso de obtención de la información y datos”, añade Fernández.

 

Sobre el cambio en el mapa mundial de aprovisionamiento, Mango ha incrementado su producción en cercanía “de forma gradual”, sobre todo en países como Marruecos y Turquía. “Estamos intentando que cierta parte de las compras sea en proximidad, aunque eso no quiere decir que vayamos a comprar todo en cercanía”, asegura Fernández.

 

Tras el coronavirus, la estrategia de aprovisionamiento de Mango se ha basado en retrasar algunas compras e incrementar la producción en cercanía. “Además, con la situación actual de incremento de costes, estudiamos aún más las compras”, añade Fernández.

 

Para el ejecutivo, el principal driver de decisión depende de la situación. “Cuando se trata de un producto de moda, el precio es importante, pero también que las fábricas sean ágiles y que los proveedores reaccionen a los cambios”, asegura Fernández.

 

 

De la construcción a la moda

Andrés Fernández inició su trayectoria profesional en el sector de la construcción. Tras cursar el MBA por el Iese, el directivo se incorporó a Mango en el departamento de compras de la colección femenina, y posteriormente, se trasladó a la sección masculina.

 

En 2012, se convirtió en el responsable de compras del departamento de moda masculina, y cuatro años después pasó a ser responsable global de compras de la compañía. En 2020, el ejecutivo dio otro salto adelante cuando fue nombrado director global de sostenibilidad y sourcing de Mango.