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La enseña infantil Petit Bateau pasa a manos del fondo estadounidense Regent

La marca francesa de moda infantil, hasta ahora propiedad de Groupe Rocher, ha sido adquirida por el fondo Regent tras años de reestructuración y ajustes de costes. En 2024, registró una facturación de 250 millones de euros.

La enseña infantil Petit Bateau pasa a manos del fondo estadounidense Regent
La enseña infantil Petit Bateau pasa a manos del fondo estadounidense Regent
Petit Bateau pasará a estar controlada por el fondo estadounidense Regent.

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Petit Bateau tiene nuevo dueño. Su hasta ahora propietario, Groupe Rocher, ha alcanzado un acuerdo para vender la marca francesa de moda infantil al fondo de inversión estadounidense Regent, con sede en California. El anuncio culmina un proceso de búsqueda de comprador iniciado a comienzos de año.

 

Según ha anticipado el diario francés Le Figaro, el proyecto de cesión “se apoya en la ambición de insuflar una nueva dinámica de crecimiento para Petit Bateau, con los medios y la experiencia de Regent, especialista en el relanzamiento de casas patrimoniales”.

 

La operación, que debe aún superar el proceso de consulta con los representantes de los trabajadores, se enmarca en la estrategia de Groupe Rocher de concentrarse en su división de belleza y cuidado, con Yves Rocher como principal enseña. “El objetivo es asegurar a Petit Bateau las mejores condiciones para continuar su desarrollo en el largo plazo”, ha declarado Jean-David Schwartz, director general del grupo.

 

Regent fue fundado en 2013 y ha participado en la reactivación de marcas como Dim en Francia, Bally en Suiza y La Senza en Canadá. Su presidente, Michael Reinstein, ha señalado al periódico francés que, en el caso de Petit Bateau, la intención es “honrar el legado” de la enseña, “preservando lo que la hace irremplazable: sus tradiciones artesanales, su espíritu francés y la confianza que las familias depositan en cada prenda”.

 

 

“Si tenemos el privilegio de convertirnos en los próximos propietarios, mantendremos ese patrimonio para las generaciones futuras”, ha añadido Reinstein.

 

Fundada en 1920, Petit Bateau ha atravesado dificultades en los últimos años en un contexto de crisis del textil. La empresa, que opera en tres centros de producción en Troyes (Francia) y en Marruecos, ha aplicado reducciones de costes y cierres de tiendas para ajustar su estructura.

 

En 2024, la compañía registró una facturación de 250 millones de euros, con un crecimiento del 3% a escala global y del 7% en el mercado galo. Petit Bateau emplea actualmente a 2.400 personas, de las cuales 1.500 trabajan en Francia.