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Valladolid: el ‘cuento contento’ de la renovación del comercio

En la capital de Castilla y León, uno de cada cuatro habitantes tiene más de 65 años. Con los comerciantes a punto de jubilarse, la ciudad busca potenciar un sector tradicional que ha aprendido a convivir con las grandes cadenas. 

Valladolid: el ‘cuento contento’ de la renovación del comercio
Valladolid: el ‘cuento contento’ de la renovación del comercio
La capital de Castilla y León busca rejuvenecer su comercio.

I.J.

Las ciudades son el terreno de juego de la moda. Operadores grandes, medianos y pequeños y empresas de gran distribución, de lujo o canal multimarca pintan las calles y barrios de las urbes españolas. La serie Ciudades, el playground de la moda analiza el tejido comercial de diferentes ciudades españolas, adentrándose en aspectos cómo las características urbanísticas de cada ciudad, el perfil sociodemográfico de los habitantes de cada urbe y los principales comercios de cada población. De la mano de Momad, Modaes recorre España calle a calle.

 

 

Ciudades, el playground de la moda

Toda la serie

 

 

Como dirían los Celtas Cortos, uno de los grupos musicales más célebres que ha dado Valladolid, la ciudad pucelana cuenta el cuento de la lucha por la renovación y rejuvenecimiento de un comercio adaptado a una población envejecida. Valladolid es su centro industrial, pero también su vida universitaria, su comercio local y sus mercados tradicionales. La capital de Castilla y León sigue buscando su equilibrio entre la tradición y la modernidad con la mirada puesta en un necesario relevo generacional que debe dar aire a una ciudad perfectamente conectada a través de la Alta Velocidad con otros territorios como Madrid, Salamanca o León.

 

Con una población de 300.618 habitantes en 2024, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), una de cada cuatro personas en Valladolid tiene más de 65 años. “Valladolid cuenta con una economía diversificada, pero afronta desafíos como el envejecimiento poblacional y la baja aportación del turismo al consumo comercial, que depende sobre todo del cliente local”, resume Javier Solaun, consultor senior de retail y propiedad Industrial para Cbre Norte.

 

Solaun destaca que, a la vez, “el sector comercial sigue fuerte, con un centro urbano dinámico y una periferia comercial en crecimiento”. Por delante, retos como una adaptación mayor a la venta online, la renovación generacional y la revitalización de las áreas secundarias. Solaun sostiene que la reciente inauguración de la mayor tienda de Zara en Castilla y León es una “muestra de la vitalidad comercial de la ciudad”.

 

Con una estructura económica “sólida y diversificada”, que combina base industrial y sector servicios, “la ciudad ejerce como referente logístico y administrativo del noroeste, lo que le confiere estabilidad laboral”, afirma Solaun. En cuanto al comercio local, “su fortaleza reside en su capacidad para atraer compradores de la provincia y de provincias cercanas, actuando como la capital de compras del noroeste”, asegura.

 

 

 

 

 

Valladolid concentra sus ejes comerciales principales sobre todo en el entorno de la calle Santiago, Plaza Mayor y las calles peatonales adyacentes. “Son áreas con tránsito constante y visibilidad alta, pero también con alquileres más elevados y disponibilidad variable: los locales tienden a ocuparse rápidamente y el coste depende mucho del tamaño y la calle exacta”, resume el gerente comercial de Ifema Madrid, Juan José Estévez.

 

Estévez señala que, en Valladolid, “la acogida del modelo multimarca es buena siempre que esté bien definida”. Según su experiencia, “las tiendas que combinan varias marcas, estilos y rangos de precios suelen funcionar cuando ofrecen algo que no se encuentra en grandes operadores, como asesoramiento personal o marcas diferenciadas”. Apela también a la “cercanía con la clientela habitual”.

 

En este sentido, Ana Reina, propietaria de la corsetería Reinas, sostiene que el público “confía en el criterio de los profesionales que hacen la selección”. Considera, además, que las grandes cadenas no son la competencia. “Son conceptos distintos, e incluso complementarios”, afirma. En su tienda, Ana Rey ofrece sujetadores, bragas, bikinis y bañadores, aunque es conocida por ofrecer más de 220 tallas de sujetadores.

 

“La gente que compra un sujetador entiende los precios, aquí damos un servicio”, explica Reina. A pesar de que el poder adquisitivo de sus clientas es medio-alto, también asegura que hay un tipo de público “humilde que ahorra e invierte en sus prendas”. Corsetería Reinas abrió en 2010 y cuenta con una superficie aproximada de setenta metros cuadrados. En plantilla, dos personas, una más en prácticas y otra como refuerzo en las temporadas altas.

 

 

 

 

Además de las calles premium, existen ejes secundarios como la calle Mantería y la Avenida Segovia en Delicias o el Paseo de Zorrilla, interesantes para los comercios que no pueden afrontar rentas tan altas. A pesar de su potencial, “la ciudad afronta el reto de los locales vacíos y el relevo generacional, teniendo en cuenta con la jubilación de los profesionales en comercios centenarios”, explica Solaun (Cbre).

 

Silvia Herrera, fundadora de Mardepormedio, lleva 25 años dirigiéndose al público vallisoletano con una selección de productos de marcas como Bestard, Barbour, Ralph Lauren o LiuJo, entre otras. A su parecer, el público de negocios como el suyo “busca atención, calidad, productos genuinos, que duran”. Se decantan por firmas con largo bagaje y “defienden su identidad, no les gusta verse como otros, buscan ser ellos mismos”.

 

Define al público del multimarca como “personas que apuestan por el consumo responsable, que compran bien y de calidad”. De hecho, Mardepormedio también ofrece servicio de restauración de prendas. Sin embargo, su experiencia no la mantiene optimista en cuanto al futuro del multimarca. “Vamos a desaparecer”, sentencia. Y pone el foco en los proveedores.

 

Nos encargamos de traer a las marcas y, cuando están introducidas, empiezan a vender online y a bajar precios”, lamenta Herrera. “Antes era típico fijarse en los escaparates de las tiendas y el más bonito era el que más vendía”, recuerda. También lamenta que algunos usuarios van a la tienda y, después de recibir el asesoramiento, hacen fotos de los productos para luego comprarlos por internet.

 

 

Tres niveles de rentas

Según los datos de Cbre, la calle Santiago, en el eje prime, registra una de las rentas más altas de Castilla y León, con valores de hasta 70 euros por metro cuadrado al mes, y picos de hasta 100 euros el metro cuadrado al mes en ubicaciones estratégicas, lo que podría suponer una cuota mensual de hasta 8.000 euros para un local de 80 metros cuadrados. Para locales de superficie mayor, de entre 300 y 500 metros cuadrados, las rentas se sitúan en un rango de entre 60 y 75 metros cuadrados al mes, según se recoge en informaciones facilitadas por Aretail, consultora inmobiliaria especializada en venta y alquiler de locales comerciales. En las calles adyacentes, como calle Constitución o Héroes del Alcázar, los alquileres medios se reducen, partiendo de 40 euros hasta 55 euros el metro cuadrado de renta mensual.

 

En los ejes comerciales secundarios las rentas son más accesibles, típicamente de entre 18 euros y 25 euros el metro cuadrado al mes. Esta es la opción más elegida por cadenas medianas que buscan cercanía al centro a un menor coste. Por ello, la disponibilidad es de alrededor del 5%. Por último, en los barrios periféricos, las rentas caen significativamente y oscilan entre 6 euros y 15 euros el metro cuadrado al mes, con una disponibilidad mayor.

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