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Héctor Jareño (Reliquiae): “La falta de apoyo para la creatividad es un lastre para el país”

El creativo, fundador y director artístico en Reliquiae, sostiene que desde la propia administración “se ignora la creatividad” y que no hay suficiente apoyo desde el gobierno para impulsar la moda de autor a escala internacional.

Héctor Jareño (Reliquiae): “La falta de apoyo para la creatividad es un lastre para el país”
El diseñador explica que "desde la administración se ignora la creatividad".

Ainoa Erdozain

24 jun 2022 - 05:00

“A muchos creativos nos habría venido bien empezar nuestra carrera en una multinacional como Inditex”, confiesa Héctor Jareño, fundador y director creativo de Reliquiae, una empresa especializada en bolsos, accesorios y mobiliario, y responsable de la división de marroquinería en Pertegaz. El creativo hace hincapié en la importancia que tiene el trabajar para una gran empresa para un diseñador que está empezando su carrera en este sector. Además, también destaca que, en España, se debería crear un modelo propio que “potencie la presencia de la moda española en el extranjero” y que desde las administraciones públicas no se está brindando suficiente apoyo a los creativos. “Desde la propia administración, se ignora la creatividad”, sentencia Jareño. 

 

 

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Pregunta: ¿Es necesario ser creativo para triunfar en moda?

 

Respuesta: Por supuesto, pero no es ni lo único ni suficiente. El triunfo depende de más cosas que de la creatividad, pero sin la creatividad no es posible.

 

 

P.: ¿Qué nota le pone a la creatividad en España?

 

R.: España es el país de Cristóbal Balenciaga y de grandes creativos como Manuel Pertegaz o Elio Berhanyer. Más recientemente, también de diseñadores como Ángel Schlesser o Juanjo Oliva. Estos creativos forman parte de un colectivo muy rico. La capacidad de convocatoria de las Jornadas Internacionales de Moda de Autor, que se han celebrado en Madrid recientemente, ha atraído grandes referentes europeos y esto demuestra que España tiene aún mucho recorrido.

 

 

P.: ¿Cuál debería ser el modelo a seguir?

 

R.: El modelo de la moda de autor española no puede replicar el modelo de la moda de autor italiano o francés. Debemos de ser capaces de generar un modelo propio. A priori, la moda española debe convertir en un elemento diferencial la vinculación profunda que tiene con la artesanía de oficio y el enorme patrimonio cultural español. Estos dos elementos son diferenciadores, pero tampoco son suficientes. Necesitamos generar un modelo novedoso, que solucione problemas relacionados con la comercialización, y que impulse la presencia de la moda de autor española en el mercado internacional. En España hay muchas micro pymes no no están profesionalizadas. Deben hacer frente a la digitalización y la internacionalización y, para hacerlo, hace falta que el tamaño de esas empresas crezca o que se establezcan sinergias entre la industria textil española y la moda de autor. Todo esto habría que estudiar para generar un modelo propio para la moda española.

 

 

 

 

P.: ¿Se valora la creatividad en España?

 

R.: Se valora menos que en otros países. En España el talento creativo se valora poco y, desde la propia administración, se ignora la creatividad. La falta de incentivos para el desarrollo creativo es un lastre para el país, no solo para la industria de la moda. Hay que alimentar los procesos formativos. No se puede renunciar a las humanidades, a la enseñanza musical o a la tecnología. No se puede renunciar a que la creatividad y el talento formen parte de nuestro modelo de manera transversal.  

 

 

P.: ¿Ha faltado márketing a la hora de impulsar el diseño español?

 

R.: No es un problema solamente de márketing. En torno a los bienes que se generan a partir de la creatividad, tienen que confluir estrategias y sinergias en las que necesariamente intervengan muchos oficios. Es una cuestión también de planificación económica, comercial y financiera. En torno a la creatividad debe existir un entramado empresarial para desarrollarla. Hay empresas como Adolfo Domínguez o Tous que demuestran que si se puede hacer moda de autor, industrializarla y hacerla crecer, pero no quiere decir que todos tengamos que elegir ese crecimiento. Lo que si que quiere decir es que cualquier profesional del sector debe entender que hay que crear unos valores de marca, pero que necesariamente debe tener una estrategia de empresa.

 

 

P.: ¿Qué se puede hacer desde el Gobierno?

 

R.: Se pueden hacer muchas cosas que no tienen nada que ver con subvenciones directas. En otros países de Europa, como en Francia, la moda es un motor identitario clarísimo. En España, la moda no es un sector financiado con dinero público, más bien al revés. También se puede valorar el diseño dentro de los concursos públicos sin tener en cuenta la oferta económica; además, el gobierno puede emprender políticas para reposicionar la formación profesional como formación de primer orden. La moda sin oficios tiene los días contados y hay que conservar estos oficios con un modelo de aprendizaje. También se pueden utilizar las políticas de repoblación del entorno rural para preservar los oficios con un patrimonio cultural que existe en estas zonas.

 

 

 

 

 

 

P.: La sostenibilidad ha devuelto la importancia al producto. ¿Es una oportunidad para los diseñadores?

 

R.: El ecodiseño es una oportunidad para los diseñadores. Es una puerta de entrada para la moda de autor dentro de la industria textil española, ya que de la moda de autor siempre resulta un producto sostenible. La sostenibilidad no solo tiene que ver con el medio ambiente, sino que también es una cuestión económica y social. Hay pocos oficios más sostenibles que el de la moda de autor, en el que se trabaja con productos de cercanía, personas con situaciones laborales muy estables y con un conocimiento especializado que desembocan en productos pensados para tener una vida larga. La sostenibilidad es una oportunidad para abrir una reflexión en cuanto a nuestro modelo industrial y en cuanto a nuestras capacidades.

 

 

P.: ¿Ve posible una gran alianza entre diseñadores, industriales y retailers?

 

R.: Es absolutamente imprescindible para todos. Habría que reflexionar, por ejemplo, sobre por qué hay más visibilidad de los productos españoles con gran identidad cultural en los grandes gigantes del sector textil. La solución a todo no lo tiene la digitalización. El modelo de retail se convertirá en un mix que nadie sabe cómo será porque faltan muchos años para una evolución permanente, pero hay mucho trabajo porque el sector está sometido a una transformación.

 

 

P.: ¿Es un fracaso para un creativo acabar trabajando para Zara?

 

R.: No. Un creativo es creativo allí donde esté y cuando sus posibilidades para depositar y desarrollar el talento se agotan, busca otro espacio para desarrollarlo. Algo que probablemente no escuchamos todos los días, es que a muchos creativos nos habría venido muy bien empezar nuestra carrera en una multinacional como Inditex para aprender muchas cosas que luego hemos tenido que aprender como autónomos.

 

 

 

 

P.: ¿Qué le recomendaría a un creativo que empieza?

 

R.: Que se hiciera un plan de empresa. Es mi única recomendación. Que se planifiquen los tres primeros años aunque no se vayan a cumplir ni los tres primeros meses. Hay que identificar los costes mínimos para saber las ventas, llevar eso a unidades y calcular márgenes para poder poner un precio. Hay grandes creativos que no saben a qué precio deben vender sus creaciones y esto es un problema porque venden el producto por debajo de su coste. Para esto hay una solución: buscar a alguien que les ayude a desarrollar ese plan y a quien también hay que escuchar, aunque no guste lo que dice. Aquí podrían entrar en juego las administraciones públicas para facilitar ese apoyo.

 

 

P.: En tiempos de incertidumbre, ¿cambia el proceso creativo?

 

R.: La incertidumbre afecta enormemente. Llevo ya diez años en este sector y todavía no he conocido ningún momento de certidumbre. Desde el año 2007, vivimos en esta situación y más aún desde la aparición del prêt-à-porter. Existen pocas trayectorias dentro de las industrias creativas que sean lineales y los diseñadores suelen ser reconocidos una vez han muerto. Esto pasó con Balenciaga y con Pertegaz, ya que el reconocimiento de su trayectoria ignora gran parte de su trabajo. Esta es la prueba de que este sector es muy desagradecido.