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De las revistas a las redes sociales: cómo se busca la moda hoy

De la misma manera que la digitalización ha impactado en el consumo de moda con la creación de nuevos canales de venta, Internet y las nuevas tecnologías también introducido nuevas maneras de acercarse al sector.

C. Juárez

25 feb 2019 - 04:46

 

La digitalización ha llegado al sector para quedarse. Durante todo el año, Modaes.es publicará una serie de reportajes, patrocinada por Facebook, que analiza cómo varias transformaciones tecnológicas han generado nuevas formas de funcionamiento de las empresas de moda y, especialmente, nuevas formas de relación con el consumidor en el nuevo entorno omnicanal, donde entran en juego tecnologías como Internet, la telefonía móvil, Internet de las cosas, las redes sociales o el big data.

 

 

 

De las revistas a las redes sociales: cómo se busca la moda hoy

 

 

De Vogue a Chiara Ferragni. La digitalización no sólo ha cambiado la manera de distribuir moda y ha multiplicado las vías de interacción del cliente con la marca, si no que Internet también ha supuesto una revolución a la hora de comunicar y, por ende, de la forma en la que los consumidores se acercan al sector. Si las revistas eran antes de Internet las grandes prescriptoras de las tendencias, el poder de influencia se ha multiplicado y extendido hoy por blogs y redes sociales.

 

Los influencers son la nueva élite del sector, con unas publicaciones en Internet que superan en visualizaciones a los números vendidos de revistas especializadas como Vogue o Harper’s Bazaar. Y la industria se ha dado cuenta de la capacidad de estos nuevos actores de crear comunidad y ser líderes de opinión. “La moda en la Red genera un discurso acelerado que transforma el modo de consumir y vivir la moda”, explica Encarna Ruíz, profesora de Esdi.

 

 

 

 

Con la digitalización, las compañías de moda han sido capaces de ampliar su presencia y conquistar nuevas audiencias, que hasta ahora eran más difíciles de alcanzar. “Los influencers se encuentran en el epicentro de este cambio”, apunta Alison Bringé, directiva de Launchmetrics. “De esta manera los grupos del sector son capaces de mostrar sus productos de una manera que antes le hubiera costado miles de dólares”, agrega.

 

Además, las marcas también se han dado cuenta de la importancia de generar un contenido propio para conquistar a los consumidores de ahora. “La tecnología y la digitalización del sector de la moda han aumentado la velocidad con la que se demanda el contenido”, explica Bringé. “Este cambio ha provocado que las marcas también compartan su propio contenido constantemente para interactuar de otra manera con el consumidor”, continúa.

 

“A más contenido, más venta online”, explica Pablo Foncillas, profesor de Iese. “Para vender online la clave no es hablar de tus productos, sino de todo lo que puedes hacer en torno a él”, continúa el experto.

 

“Gracias a la tecnología, la forma de acercarse a la moda es más personalizada”, añade Foncillas. “Los consumidores pueden elegir a quién seguir según se adecúen más o menos a su estilo”, continúa el experto. “No va de excluir, sino de incluir, de hablar varios idiomas para que te entiendan todo tipo de consumidores”, concluye.

 

 

 

 

El cambio del consumidor aúpa el fenómeno ‘influencer’

El cambio de rumbo en la manera de comportarse del consumidor es la primera pieza del nuevo tablero de juego al que se enfrenta la industria. El móvil ha pasado a ser una extremidad más: el 39% de las personas de entre 18 y 29 años admiten estar conectados constantemente, según el informe El consumidor hiperveloz, de Wgsn.

 

Y la mayor parte del tiempo que pasan en Internet lo dedican a navegar por las redes sociales, donde siguen y tienen contacto con varios influencers. Por ello, ahora las decisiones de compra se materializan en las redes sociales antes de entrar en los establecimientos o plataformas de ecommerce y ver el producto, señala el documento. 

 

Según el informe El estado de las redes sociales en 2018, elaborado por Brandwatch, el 80% de la conversación en redes sociales sobre la industria de la moda son comentarios positivos, y el 98,8% de ellos están generados por la audiencia y no por las marcas. “El uso de las redes sociales no es una tendencia, sino una manifestación de la manera de comportarse del consumidor actual”, añade Ruíz.

 

 

 

 

“La moda ahora está en Internet y ya no hace falta salir la calle”, explica Ruíz. “Nueve de cada diez usuarios de Instagram siguen a un influencer, y las marcas lo aprovechan”, añade la experta. Esto se vincula al crecimiento de las ventas a través de móvil, uno de los canales donde más crecen las ventas online.

 

 

De las revistas a las redes sociales: cómo se busca la moda hoy

 

 

Al servicio del márketing y el ‘big data’

Con la llegada de nuevos prescriptores en la industria de la moda con más capacidad de convencer y captar mayores audiencias, se han desarrollado métricas con el objetivo de recoger de forma cuantitativa la efectividad de estos actores en la industria de la moda.

 

El 33,3% de las marcas del sector de la moda admite que la relación entre las ventas de un producto y la campaña de publicidad correspondiente con un influencer, según el informe Influencers Marketing report 2018, de Launchmetrics. Y el mismo porcentaje de compañías también admite el incremento del engagement de sus consumidores.

 

El conocimiento sobre la repercusión de la actividad de estos actores de la industria ha hecho que las marcas adopten a estas figuras para recoger datos e implementar nuevas estrategias a su negocio y hay empresas que están desarrollando nuevas fórmulas de entrar al mercado.

Los gigantes tecnológicos están preparados para capitalizar esta tendencia a corto plazo gracias al uso del big data y la inversión en innovación. Las pequeñas compañías, por su parte, podrán sumarse a esta tendencia a través de replicar la fórmula de los grandes o especializarse en un nicho o servicio concreto, según 2018 Global Consumer Insights Survey, elaborado por PwC.