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Momad ‘pincha’ en febrero: la feria se contagia de la inestabilidad del sector

La feria de moda de Madrid, que ha celebrado la nueva edición de la mano del calzado cinco años después, no ha conseguido recuperar el impulso de los años anteriores.

C. Juárez

10 feb 2020 - 04:58

Momad ‘pincha’ en febrero: la feria se contagia de la inestabilidad del sector

 

 

Momad pierde impulso con un sector en baja forma. La feria de moda de Madrid, que se ha celebrado entre el 6 y el 8 de febrero en Ifema, ha cerrado una nueva edición con una convocatoria “floja” “triste” y “decepcionante”, con poca afluencia y de la mano del calzado por primera vez en cinco años.

 

El evento ha reunido a ochocientas marcas, tanto españolas como internacionales, en el recinto ferial de la capital española. Aunque la jornada prometía volver a tomar impulso, el pasado viernes el salón registró situaciones desiguales, con stands abarrotados y a la vez pasillos vacíos y expositores cruzados de brazos.

 

El sábado por la mañana la situación se repetía. “No hay ni compradores ni buena oferta de marcas”, señalaba a las diez de la mañana del último día del certamen un expositor de moda femenina. Esta edición de Momad ha sido la segunda en la que se ha celebrado entre jueves y sábado, en lugar de entre viernes y domingo. “Es una edición de transición, por ahora vemos a los expositores satisfechos”, explicó el pasado viernes Julia González, nueva responsable de la feria tras la salida de Ifema de Charo Izquierdo.

 

 

 

Sin embargo, la mayoría de expositores no estuvieron de acuerdo con esta afirmación. “El grueso de compradores son tiendas independientes o autónomos, que no pueden desplazarse entre semana, por lo que la eliminación del domingo ha sido un golpe para todos”, señalaba uno de los representantes de un stand de moda masculina de la feria. “Es imposible que vaya bien así”, argumentaba otra compañía.

 

Aunque la feria continuó teniendo una elevada rotación de marcas, volvió a contar en esta edición con habituales del evento, cuyos espacios fueron de los más visitados durante la jornada, como Alba Conde, Carla Ruiz o The Extreme Collection. Los expositores que participaron por primera vez, por su parte, se mostraron escépticos. “El público está cerrado a lo nuevo”, opinaba una compañía de moda femenina.

 

 

 

Pero ni las marcas más potentes se encontraban satisfechas con esta edición. “Nosotros no venimos a vender, sino a exponer”, explicaban desde The Extreme Collection. “Sólo generamos un 2% de nuevos acuerdos, el resto son con clientes que ya teníamos”, expresan desde la compañía. Desde el stand de Alba Conde se recogía la misma opinión: “apenas hay compradores nuevos”.

 

 

 

 

Además, el evento ha contado con la participación de compañías internacionales procedentes de países como Italia, Francia, Alemania, Portugal, Reino Unido, Holanda, Dinamarca, Grecia o Colombia. Sin embargo, tampoco los expositores internacionales dan su visto bueno a esta edición de la feria. “Le doy dos años”, apunta un expositor portugués de moda femenina.

 

“No hay muchos clientes, es una edición floja”, comentaba una compañía parisina de moda femenina. De hecho, la empresa se lamentó de que generan más negocio con los compradores españoles en París que en Madrid. “Es la última vez que vendremos a la edición de febrero de Momad”, señaló la empresa.

 

 

 

La inversión elevada para participar, la falta de atracción de nuevos compradores por parte de la organización o el poco dinamismo de la jornada son algunos de los motivos que exponen la mayoría de stands ante la situación “decepcionante” del evento.

 

El sector del calzado, por su parte, estuvo representado en la última edición del certamen únicamente por dieciséis compañías, frente a los tres pabellones que ocupaban hace escasos años. Entre ellas se encontraban empresas como Calzados Victoria, Calzados Herce, Mimao, Bamba, Chicback o Azarey. “Ni las propias marcas españolas, que tienen una larga tradición en España, quieren acudir a la feria”, sentenciaba una empresa portuguesa de calzado.

 

 

 

La decisión de aunar las ferias de moda y del calzado se produjo el pasado diciembre, después de que la dirección de Ifema y la Federación de Industrias del Calzado Español (Fice) llegaran a un acuerdo. Entonces, Momad absorbió el certamen de calzado Shoesroom, que fue puesto en marcha en 2018 en sustitución de Momad Shoes. “La jornada se ha organizado de esta manera como respuesta a lo que ha querido el sector”, señaló Julia González, que es directora de la feria desde el pasado verano.

 

Esta propuesta dejó opiniones encontradas entre los expositores. Por un lado, unos opinaban que juntar ambos certámenes penalizaba al calzado, ya que se adelantaban casi un mes a otras ferias internacionales. Sin embargo, otros como Victoria, promotores de este cambio, señalaban que “no podemos olvidar que el calzado es un complemento del textil, por lo que tenemos que estar juntos”.

 

 

 

 

A pesar de los esfuerzos por dar impulso a la nueva edición del certamen, la mayoría de los expositores han destacado la poca afluencia de público y han calificado esta edición de “floja” y no dudan en apostar por certámenes internacionales para ampliar el foco de su negocio. En Madrid, afirman algunas compañías, “se está porque hay que estar, pero no nos hace ninguna falta venir”.

 

Con todo, algunos expositores admiten que la edición de febrero de la feria es una de las más complicadas. “La edición de septiembre no tiene comparación con esta”, señala uno de los representantes.

 

 

 

Para los compradores, por su parte, está edición es algo más positiva ya que, la decisión de aunar las convocatorias de moda y de calzado es un “acierto” porque “facilita” su presencia al salón y el “no tener que trasladarse dos veces en poco tiempo y además, la oferta está en un mismo sitio”.

 

 

 

 

Entre los compradores que han asistido la última edición de Momad se encuentran representantes de compañías procedentes de Alemania, Bulgaria, Croacia, Eslovaquia, Francia, Grecia, Italia, Irlanda, Portugal, Reino Unido, Rusia o México.

 

Con todo, los compradores también se lamentaban de la escasez de la oferta. “Es muy triste que las mayores marcas de ambos sectores no participen en Momad”, explicaba uno de los visitantes al evento. “Aquí no hay moda”, sentenciaba otra compradora.

 

A la zaga del sector

Esta tónica negativa también pone de relieve el panorama actual por el que pasa el sector. La mayoría de expositores coincide en que la moda en España “está sufriendo” o incluso “está fatal”. La “mortificación del descuento”, según Altonadock, y los cambios de hábitos de consumo, “a los que no hemos sabido cómo responder”, son algunos de los motivos de esta realidad. “El sector está cada vez peor”, explican desde Maite by Lola Casademunt.

 

 

 

 

Algunos mostraban una opinión más tajante. “El sector se está hundiendo”, decía una compañía de moda masculina. “Algunas empresas son como los zombies de The Walking Dead, están muertos, pero no lo saben”, opinaban desde The Extreme Collection.

“No podemos obviar lo que está pasando y lo que hay fuera, nos tenemos que adaptar al online y a los nuevos hábitos, porque sino no conseguiremos dinamizar el sector y acabará por morirse”, señalaban desde Victoria.

 

 

 

 

“A España le falta trabajarse la autoestima”, señaló González. “En otros países aprecian mucho más lo que tenemos que nosotros mismos”, opinó la directiva. En ese sentido, la ejecutiva apuntó a la voluntad de convertir Momad en la feria de referencia de la moda ibérica, aunando también la oferta de Portugal, país con el que ya cuenta con convenio.

 

En 2019, el sector de la moda en España registró una cifra de negocio un 1,2% más elevada que el año anterior, según datos de la Asociación Empresarial del Comercio Textil, Complementos y Piel (Acotex). Las previsiones del sector para 2020 dependen de la climatología, el comportamiento de la economía y las medidas políticas, según explican desde la asociación.