Km0 Moda: proximidad, especialización y ‘boutique’ para abanderar el ‘made in Spain’
La industria textil española se reúne en Km0 Moda para ganar visibilidad, mejorar las relaciones comerciales y avanzar todas las empresas unidas ante el reto regulatorio que marcará al sector en 2026, en especial la RAP.
Km0 Moda abre sus puertas en Madrid con una edición que consolida su modelo de feria de proximidad, centrada en dar visibilidad a la industria textil y ayudar a las empresas ante el desafío regulatorio que afronta el sector en 2026.
La feria, impulsada por la Asociación de Empresas de Confección España (Asecom), mantiene su apuesta por un formato contenido y especializado, alejado de los grandes certámenes multitudinarios. El evento reunió a 27 expositores que representan a 180 marcas y prevé superar los más de 600 asistentes registrados en la pasada edición de septiembre de 2025.
“Km0 es una feria pequeña, pero muy centrada en la calidad de la atención al público que participa”, explica Ángela Monroy, adjunta a la dirección general de Asecom y Moda España. “Lo que más nos importa es que tenga visitantes de calidad, que sean clientes potenciales reales para los expositores y las marcas que representan”, subraya..
Tras experimentar con otros emplazamientos, Km0 Moda regresa a las instalaciones que la vieron nacer: el Palacio de Santoña, en pleno barrio madrileño de Huertas, un espacio cargado de simbolismo para la organización. “Después de probar en Ifema, volvimos a nuestros orígenes”, señala Monroy. “Significa mucho para nuestros asociados, nos ayuda a contar la historia del sector y convierte Km0 Moda en una auténtica experiencia”, añade.
La edición de enero refuerza, además, su foco en sostenibilidad, innovación y adaptación regulatoria. Entre los proyectos que ganan visibilidad en esta convocatoria se encuentran empresas como Onatex, con capacidad para producir hasta 400.000 prendas en España y que dispone de varias certificaciones medioambientales (como el Global Recycled Standard), o RBS, especializada en implantar las últimas tecnologías aplicadas a la cadena de valor de las pequeñas y medianas empresas textiles, desde la gestión del stock hasta el pasaporte digital del producto.
El evento reúne a 27 expositores que representan a unas 180 marcas y prevé superar los más de 600 asistentes registrados en septiembre de 2025
El contenido del programa también mira a los retos normativos que afronta la industria. “En 2026 queremos, por un lado, dar visibilidad al sector y, por otro, participar de forma directa en la investigación para ayudar a nuestras empresas asociadas a adelantarse a desafíos como la responsabilidad ampliada del productor (RAP) o el pasaporte digital”, explican fuentes de la organización. En esta edición, la feria incluye una mesa redonda que quiere ayudar a las pequeñas y medianas empresas del sector a ver la llegada de la RAP como una oportunidad de negocio.
Punto de encuentro de proyectos e historias
Más allá de las cifras, Km0 Moda se construye a partir de las historias de las empresas que exponen. Una de ellas es Texcon, compañía de Talavera de la Reina (Toledo) integrada en el grupo Satwind. Con una facturación de 1,5 millones de euros en 2025 y una plantilla de 32 personas (casi todas mujeres), la empresa se dedica a la confección de moda y vestuario profesional para grandes marcas españolas, que concentran el 85% de su negocio. “Nuestros clientes buscan calidad premium y fabricación made in Spain”, explica su director general, Jesús Murua. Texcon participa en Km0 Moda desde la primera edición y en 2022 dio el salto a marca propia con Murwall, especializada en prendas técnicas de ciclismo fabricadas íntegramente con tejidos reciclados.

Otro de los casos que ilustran el espíritu de la feria es Hilosfera, un proyecto nacido del encuentro entre una marca y un taller. Lidia Borrás, fundadora de Pompa Blue, marca de ropa para mujeres embarazadas, conoció a Mariví Bernaldo, propietaria de un pequeño taller de arreglos en Madrid, y juntas decidieron emprender. “Cuando vine por primera vez a Km0 Moda como visitante, sabía que quería montar una empresa, pero no tenía claro cómo”, recuerda Borrás. Carmen Torres, secretaria general de Asecom y Moda España, destaca el valor simbólico del proyecto: “La primera vez que Lidia vino como expositora tenía una idea, pero no tenía empresa. Salió con tantos contactos y pedidos que decidió dar el paso”.
Hilosfera ha estado presente en las últimas tres ediciones y se ha especializado en acompañar a marcas emergentes que necesitan series cortas, cercanía y rapidez en la respuesta. “Acompañamos a las marcas en su fase inicial para que, cuando escalen, puedan afrontar con garantías una producción masiva en talleres industriales”, explica Borrás. La feria se ha convertido, para ellas, en una plataforma clave para ampliar su cartera de clientes y seguir creciendo de forma sostenida.
La tercera generación también tiene presencia en Km0 Moda. Es el caso de Ferpa Punt, empresa familiar de Valldalba, en el interior de Castellón, fundada hace 42 años y hoy dirigida por Jaume Ferrer. Con una facturación estable en torno a los 3,5 millones de euros anuales y una plantilla de 49 empleados (más otros 25 colaboradores externos), la compañía trabaja tanto para marcas de moda como para grandes empresas de vestuario laboral. “Somos una empresa vertical, cubrimos todo el proceso, del hilo a la entrega del producto acabado”, explica Ferrer. Su flexibilidad, con pedidos que van desde 50 hasta 80.000 prendas, es uno de sus principales activos.

La sostenibilidad y la tecnología forman parte del ADN actual de Ferpa Punt. La empresa se autoabastece de energía durante diez meses al año gracias a los paneles solares instalados en la propia fábrica y ha iniciado proyectos con tejidos procedentes de plástico reciclado. “También estamos al día de las nuevas tecnologías: utilizamos inteligencia artificial en la elaboración de catálogos y la empresa está completamente digitalizada”, concluye Ferrer.
Organizada por la Asociación de Empresas de Confección y Moda en España (Asecom), Km0 Moda celebra en Madrid dos ediciones al año, una en verano y otra en invierno. Se trata de una feria de proximidad que quiere dar visibilidad al sector y facilitar las relaciones comerciales entre las marcas y la industria española del textil y la confección. Entre otras actividades, cuenta con charlas y mesas redondas con expertos del sector. La de este año intenta que las empresas textiles y de confección vean la RAP como una oportunidad de negocio y les dota de herramientas para que calculen el impacto de la aplicación de una eventual ecotasa del estilo de la que se aplica en Francia.