Kering nació en 1963 de la mano de François Pinault, especializada entonces en materiales de construcción. La compañía, anteriormente denominada PPR, es dueña de Gucci, Balenciaga, Yves Saint Laurent y Bottega Veneta, entre otras marcas.
La compañía, propiedad de Kering, ha firmado con el fondo de inversión Coima Sgr el alquiler por diez años de Palazzo, que cuenta con 10.000 metros cuadrados y que está siendo renovado.
El continente, con China y Japón a la cabeza, anota crecimientos a doble dígito en el primer trimestre después de un año de pandemia y mientras Europa vuelve a imponer restricciones.
El grupo francés de lujo, propietario de firmas como Gucci, Yves Saint Laurent o Bottega Veneta, ha registrado una facturación de 3.726,9 millones de euros en los tres primeros meses del ejercicio.
Las dos marcas se suman así a otras firmas de lujo, como Dior, que también se instalará en la isla este verano con un espacio efímero. Rituals y Primor también han abierto recientemente.
El propietario de Gucci, ha completado la primera fase de su nuevo centro logístico global en el noreste del país, que permitirá concentrar todos los envíos desde una sola ubicación.
La filial suiza del grupo estadounidense ha denunciado a Gucci y Kering ante un tribunal de Reino Unido por el contrato de licencia de belleza de Gucci, que expira en 2028, coincidiendo con el futuro aterrizaje de L’Oréal.
A pesar de que las mujeres siguen siendo minoría en la cúpulas de la moda, gigantes como Inditex, H&M, L’Oréal o VF Corporation incorporaron este año nuevas directivas a sus consejos de administración.
La industria cosmética vive una reconfiguración profunda. L’Oréal impone su concentración, los fondos aceleran mientras que los conglomerados se repliegan y las fragancias se consolidan como el activo más estratégico del lujo.
La marca, propiedad de Kering, es la primera en sumarse al programa Brand Approved, que permite a las firmas tener cierto control sobre lo que se vende en la plataforma.
La nueva sede se ubicará en el municipio de Wayne, en Nueva Jersey, y sustituirá a las antiguas instalaciones de la compañía en la localidad de Secaucus, en el mismo estado.
Alibaba entrará en el capital de Farfecth mientras que Artémis, matriz de Kering, aumentará su participación. Johann Rupert, de Richemont, y François-Henri Pinault, de Kering, estarán en el equipo directivo.
Nicolas Di Felice, que trabajó con Nicolas Ghesquière en Louis Vuitton, reportará a Adrien Da Maia, que asumió el cargo de consejero delegado el pasado marzo.
El canal online logró amortiguar el descenso, con un crecimiento del 47,2% en el primer semestre y del 72,4% sólo en el segundo trimestre. La recuperación está siendo “alentadora”.
En plena polémica por la falta de representación de las minorías en la cúpula de la moda y el lujo, el grupo ha incorporado a la actriz Emma Watson y los ejecutivos Jean Liu y Tidjane Thiam.
El director creativo de la marca, Alessandro Michele, ha publicado una carta en Instagram la que explica que abandonará “el agotado ritual de la estacionalidad y los desfiles para recuperar una nueva cadencia”.
La compañía francesa de lujo ha registrado una cifra de negocio de 3.065,7 millones de euros durante el periodo. Gucci ha experimentado una caída del 22,4%.
La reanudación de las actividades del centro ArtLab, en Florencia, será limitada. La empresa realizará sesiones de formación a distancia y medirá la temperatura a la entrada.
En términos comparables, la compañía anticipa un descenso del 15% en el periodo, que finaliza el 31 de marzo, aunque apunta que ya se ven “signos alentadores” en China continental.
La compañía propiedad del conglomerado francés Kering ha cerrado sus centros de producción hasta el próximo 20 de marzo con motivo de la crisis del coronavirus.