La moda, fibra a fibra: del dominio del poliéster al descenso del algodón
La producción mundial de fibras alcanzó un nuevo techo el año pasado, con 123 millones de toneladas, un 5,6% más que en 2023. En los últimos cinco años, los incrementos han supuesto un alza del 20% de las emisiones de la moda.
La moda se define a través del mapa de materias primas. La producción mundial de fibras para la industria sigue en aumento, batiendo récords de producción año a año. En 2024, la cifra volvió a tocar techo, con una producción mundial de 132 millones de toneladas en todo el año, un 5,6% más que en el ejercicio anterior, elevando consigo las emisiones de gases de efecto invernadero necesarias para su producción. Del dominio sin freno del poliéster al descenso paulatino del algodón, ¿cómo es el mapa de la moda fibra a fibra?
“Han pasado diez años desde el Acuerdo de París, por el que los países de todo el mundo se comprometieron a mantener la temperatura global 1,5 grados por debajo de los niveles preindustriales”, explica Beth Jensen, directora de impacto en Textile Exchange. Según los datos publicados por la entidad en su último informe anual, sin embargo, “las emisiones de la industria de la moda asociadas a la producción de materias primas han continuado aumentando significativamente”.
En concreto, en los últimos cinco años la cifra ha aumentado hasta un 20%, una tendencia asociada al continuo incremento de la producción mundial de moda. Desde la firma del acuerdo internacional, de hecho, la moda ha aumentado su producción en 34 millones de toneladas, hasta suponer alrededor de cuatro toneladas de fibras producidas cada segundo. “Ha habido progresos, pero el tiempo que tenemos para transformar nuestros modelos se está acabando”, ha alertado la directiva.
La moda ha elevado sus emisiones relacionadas con la producción de fibra un 20% en cinco años
Poliéster, el rey de la moda
El poliéster se alza como el material más utilizado por la industria, con una producción anual que alcanzó 78 millones de toneladas en 2024, un 9,8% más que en el año anterior. Esta materia prima se ha hecho imprescindible para la moda, hasta suponer más de la mitad, un 59%, de toda la producción mundial de fibras textiles.
Pertenece al grupo de fibras sintéticas derivadas de los combustibles fósiles, que suponen un 88% del total. Junto al poliéster destaca el uso de otros materiales fósiles como la poliamida (comúnmente conocida como nylon), o el elastano. Sin embargo, es el poliéster el que concentra gran parte del peso, con una producción anual de 68 millones de toneladas en 2024, un 96% más que el año anterior.
Los intentos de la moda hacia un modelo más sostenible han derivado en una vertiente reciclada del poliéster, que a cierre del año pasado alcanzó una producción de 9,3 millones de toneladas, un 4,5% más que en 2023. El hecho de que el poliéster virgen también aumentara, no obstante, ha hecho que se reduzca ligeramente la cuota de mercado de este material reciclado, hasta suponer 12% de la producción de todo el poliéster, frente al 12,5% del año anterior. La mayoría, además, alerta Textile Exchange, aún se extrae del plástico reciclado de botellas de plástico, y el uso de otros textiles para crear nuevas fibras de poliéster es de menos del 2% del total (1% en el caso del conjunto de fibras).
El poliéster reciclado perdió cuota de mercado el año pasado, pese a elevar su producción absoluta
Pese a las dificultades, tanto técnicas como económicas de escalar el reciclaje químico, algunos recicladores ya han comenzado una producción comercial de poliéster reciclado a través de este método, y cada vez más compañías están investigando y desarrollando la tecnología. “La cuota de mercado de este material aumentará los próximos años”, confía el organismo.
La poliamida, por su parte, se alza como el segundo material sintético más utilizado, con una cuota de mercado del 5% de la producción mundial. En total, el año pasado la moda utilizó siete millones de toneladas de poliamida o nylon. La dificultad de reciclar este material, junto con la diferencia de precios en comparación a la poliamida virgen, según la entidad, hacen que la poliamida reciclada sea un 2% del total de producción de esta fibra, o 0,2 millones de toneladas. En este caso, sin embargo, sí que proviene del residuo pre y posconsumo.
En el caso del elastano, por su parte, la producción mundial rozó 1,5 millones de toneladas en 2024, hasta suponer un 1,1% de la cuota de mercado, mientras que el polipropileno supone el 2,4%, o 3,4 millones de toneladas, y el tejido acrílico, un sustituto plástico de la lana, cayó hasta 1,6 millones de toneladas, un 1,2% del total.
El algodón reciclado producido el año pasado alcanzó 0,3 millones de toneladas
Algodón, icono sostenible
El algodón se alza como el segundo material más utilizado por la moda, aunque su producción se redujo un 1,2% en 2024, hasta 24,5 millones de toneladas. La cuota de mercado dentro de la moda, por lo tanto, también cayó el año pasado, un punto porcentual, pasando de un 20% a un 19% sobre el total.
Como sucede en el poliéster, el algodón puede ser virgen o reciclado, siendo el mayor el primero de estos, que también incluye la producción de algodón orgánico, una de las preferencias de la moda para proveerse de este material de una manera más sostenible.
En todo el mundo, la producción de algodón virgen fue de 24,1 millones de toneladas, de las cuales aproximadamente 706.000 toneladas estaban certificadas como algodón orgánico, un 2,9% del total. El algodón reciclado, por su parte, tuvo una producción total de 0,3 millones de toneladas, aproximadamente un 1% de todo el algodón.
En el grupo de las fibras naturales, el informe destaca también el lino, cáñamo o yute. En su conjunto, las fibras naturales más allá del algodón acumularon una producción de 6,9 millones de toneladas, o un 6% de la producción total de fibras.
En 2024 se produjeron 13,8 millones de toneladas de cuero y un millón de toneladas de lana
Cuero, celulosa y lana
La producción mundial de cuero alcanzó 13,8 millones de toneladas en 2024, provenientes de 1.600 millones de animales de ganado. En el ámbito del reciclaje del cuero, la mayoría de este material proviene de desechos posindustriales, antes que preconsumo, sobrantes del proceso de confección de otras prendas o accesorios.
La lana, por su parte, fibra de origen animal, tuvo una producción de un millón toneladas, especialmente proveniente de oveja, hasta suponer un 0,9% de la producción mundial. La lana reciclada, por su parte, supuso un 7% sobre el total de este material en todo el mundo. El informe también destaca dentro de este grupo, la fibra mohair, procedente de un tipo de cabra, que alcanzó 4.748 toneladas, o alpaca, con 6.200 toneladas a cierre de 2024. La cachemira, uno de los materiales más presentes en el sector del lujo, alcanzó una producción mundial de 25.611 toneladas, con más de un 69% proveniente de China, según datos de Textile Exchange.
El último gran grupo son las fibras celulósicas, como viscosa o lyocell, con una producción en 2024 de 8,4 millones de toneladas. Destaca la predominancia de la viscosa, que el año pasado alcanzó una producción de 6,7 millones de toneladas, seguida muy de lejos del acetato (1,1 millones), lyocell (0,4 millones de toneladas) o rayón (0,2 millones).