El lujo frena su caída y se estanca en 2025 con un consumo global de 1,44 billones de euros
La estabilización del consumo llega también con un cambio estructural en el sector, con un consumidor que ha desplazado a una segunda posición entre sus preferencias la compra de artículos físicos, según el estudio de Altagamma.
La industria mundial del lujo frena su caída, pero se estanca. El consumo de artículos de alta gama encara el cierre de 2025 con una estabilización, tras los últimos ejercicios de ajuste. Según las previsiones de Altagamma, la industria mundial del lujo cerrará 2025 en los mismos niveles que en 2024, pero mirando ya a la recuperación.
El gasto mundial de los consumidores en los segmentos de la industria del lujo alcanzará los 1,44 billones de euros en 2025, lo que supone un nivel prácticamente similar al del año pasado (entre un 1% más y un 1% menos a tipos de cambio constantes), “con una trayectoria de mejora secuencial que se espera que se prolongue hasta el próximo año”, según el estudio anual de Bain y Altagamma Luxury Goods Worldwide Market Study.
La estabilización del consumo llega también con un cambio estructural en el sector, con un consumidor que ha desplazado a una segunda posición entre sus preferencias la compra de artículos físicos. Así, lo que está impulsando el consumo de lujo en todo el mundo son categorías como cruceros o gastronomía, lejos de los artículos tradicionales de lujo, como automoción o moda.
El informe “destaca una tendencia persistente y crucial entre los consumidores de todo el mundo, que prefieren el placer experiencial a las tendencias pasadas de consumo ostentoso como nuevos símbolos de estatus, girando hacia el bienestar, la conexión y la recompensa personal”.
Los compradores ultraricos siguen sosteniendo la demanda de artículos de lujo de alta gama, pero los consumidores aspiraciones se han retraído
Las previsiones pasan por que el mercado mundial de artículos de lujo personales se mantenga prácticamente estable este año en comparación con el anterior, con un valor previsto para 2025 de 358.000 millones de euros (frente a los 369.000 millones de euros de 2023 y los 364.000 millones de euros de 2024), lo que supone un descenso de alrededor del 2% este año a los tipos de cambio actuales y se mantiene estable a tipos constantes, “lo que indica madurez en lugar de un nuevo impulso tras el repunte de este mercado tras la pandemia”.
En este sentido, el informe destaca que si bien los compradores ultra ricos siguen sosteniendo la demanda de artículos de lujo de alta gama, los consumidores aspiraciones se han retraído, lo que aumenta la presión sobre el lujo tradicional.
En esta “recalibración” en el mercado de los artículos de lujo personal, la joyería lidera actualmente el crecimiento, con una expansión prevista para este año de entre el 4% y el 6%, “impulsada por una demanda resistente, el atractivo emocional y el auge de los diseños personalizables”. Las gafas también siguen registrando un buen rendimiento, con un crecimiento previsto de entre el 2% y el 4%. La belleza se mantiene estable, pero las fragancias continúan siendo la subcategoría “más dinámica”.
El estudio concluye que “el mercado de los relojes se caracteriza por una mayor polarización, con un auge de las piezas de alta gama, mientras que los aranceles y las presiones sobre los precios alimentan el mercado de reventa”. La ropa se mantiene estable, impulsada por el buen rendimiento de los actores accesibles. “Los artículos de cuero se tambalean, al carecer de nuevos bolsos estrella, pero se ven impulsados por alternativas divertidas y ambiciosas”, detalla el informe, mientras el calzado se queda atrás, “perjudicado por la sensibilidad al precio y la competencia de la ropa deportiva”.
“En general, la moda de lujo accesible se está recuperando, impulsada por el éxito de las marcas a la hora de atraer a los consumidores que buscan productos más económicos, reactivar a los clientes tradicionales y atraer a los compradores de la generación Z, conscientes del valor”, destaca Altagamma.