Puma: la china Anta lanza una oferta para comprar la participación del 29% de los Pinault
Tras meses especulando con una eventual venta por parte de la familia propietaria de Kering, Anta ha dado un paso adelante con una oferta sobre la mesa cuyo valor no ha trascendido, pero cuya financiación estaría asegurada.
La eventual compra de Puma vuelve al centro de las operaciones del sector de la moda deportiva. Si bien en noviembre del año pasado salió a la luz que el grupo chino Anta estaba estudiando la potencial adquisición del grupo de moda deportiva alemán, 2026 comienza con una oferta sobre la mesa para adquirir el 29% de la participación de la familia Pinault, propietaria de Kering.
Según avanzó Reuters, Anta hizo la oferta unas semanas atrás y, a pesar de que no ha trascendido el valor de la misma, el grupo ha asegurado ya la financiación necesaria para llevar a cabo la adquisición en caso de que el acuerdo siga adelante. Aunque algunas fuentes conocedoras del proceso aseguran que la operación todavía está paralizada, el mercado ha respondido favorablemente a los rumores. Las acciones de Puma se han elevado un 9%, alcanzando su valor más alto desde mayo de 2025.
Las caídas en las ventas de Puma han supuesto una reducción de su capitalización bursátil, que ascendía a mediados de semana a 3.300 millones de euros, alrededor de un 50% menos que en la misma fecha del año pasado.
Puma ha reducido su capitalización bursátil en un 50% en un año
No es la primera vez que se especula con una posible venta del 29% de la propiedad de Puma. En agosto del año pasado volvieron a trascender los planes de la familia Pinault para vender su participación por alrededor de 960 millones de dólares, pero la posibilidad se desmintió en septiembre. Artemis, el hólding de la familia, anunció que no vendería al valor de mercado, una decisión que volvió a hacer caer las acciones de Puma.
En cualquier caso, el destino de Puma es incierto. A mediados del año pasado, el mercado especuló con la adquisición de Puma por parte de Adidas. Sin embargo, meses más tarde, fue Anta la que tomó un mayor protagonismo como eventual compradora. Anta fue asesorada el año pasado para analizar la compra del grupo alemán, compitiendo directamente con la china Li Ning y la japonesa Asics, que también han mostrado interés en Puma.
Kering se hizo con su participación en Puma en 2007. Sin embargo, los rumores de venta llevan agitando el mercado prácticamente diez años. Comenzaron en 2016, cuando el mismo François-Henri Pinault, por entonces consejero delegado del grupo de lujo, descartó su venta en el corto plazo. Sin embargo, en 2017 volvió a alimentar el ruido tras abandonar el máximo órgano de gestión de Puma.
Anta es actualmente uno de los mayores grupos del mundo de la industria del deporte. Propietaria de Fila y de Jack Wolfskin, finalizó 2024 con una cifra de negocio de 70.826 millones de yuanes chinos (8.978 millones de euros), un 13,6% más que el ejercicio anterior. El resultado neto del grupo asiático para el periodo alcanzó 16.989 millones de yuanes (2.153 millones de euros), frente a los 11.277 millones de yuanes (1.423 millones de euros).
Cotizada en Hong Kong, Anta se ha dedicado históricamente a adquirir y relanzar marcas occidentales de moda, especialmente deportivas. En 2019, lideró un consorcio para hacerse con la finlandesa Amer Sports, propietaria de Salomon, Arc’teryx, Wilson y Atomic.
Puma, por el contrario, atraviesa uno de los momentos más débiles de las últimas décadas. La empresa anunció a principios de noviembre el despido de 900 empleados de sede central, en el marco de un plan de reestructuración más amplio.
La empresa alemana finalizó los nueve primeros meses del ejercicio con una caída de ventas del 8,5%, hasta 5.973,9 millones de euros. Puma cerró el periodo con pérdidas de 308,9 millones de euros, frente a los 257,1 millones de euros que ganó en 2024.